Las mejores dietas también pueden ser las más sabrosas.
Los expertos en nutrición solían decir que los alimentos que contienen grasa, como las hamburguesas, las pizzas y los helados hacían que la gente engordara y deteriorara su salud. Pero esto, en cierta medida, ha cambiado.
Según la nutricionista Abby Langer, el único tipo de grasa que es mala para el organismo es la conocida como grasa trans o saturada. El resto pueden ser, en cierta medida, beneficiosas para la salud e incluso pueden ayudarnos a perder peso.
Está claro que no puedes añadir grasa a una mala dieta y esperar que con eso se convierta en una dieta con la que se pierda peso. Sin embargo, "consumir una amplia variedad de alimentos nutritivos, incluyendo las grasas, ayuda a alcanzar la saciedad y por lo tanto a prevenir comer en exceso," explica la científica especializada en neurología Darya Rose, autora también del libro 'Foodist' y el blog 'Summer Tomato'.
Si lo que quieres es llevar un control de tu peso a la vez que te alimentas de una manera saludable, repasa esta lista de alimentos que hemos preparado para que superes tus miedos a la grasa y puedas disfrutar de ella sin remordimientos:
1. Frutos Secos
A pesar de ser calóricamente densos, los estudios demuestran que las personas que consumen frutos secos tienen un IMC (Índice de Masa Corporal) inferior a aquellos que no. Esto no prueba al 100% que los frutos secos te hagan adelgazar, pero los científicos creen que pueden provocar un aumento en las calorías que tu organismo quema sin ejercicio. Además, te mantienen saciada durante más tiempo y evitan que ingieras más calorías a lo largo del día.
Otra teoría dice que el organismo no está preparado para digerir ciertas calorías de los frutos secos como las almendras, explica Langer. Así que, cuando las calorías salen del cuerpo intactas, son excluidas de la ecuación calorías ganadas versus calorías perdidas.
2. Aceite de coco
Antiguos estudios dicen que simplemente con beber un poco de aceite de coco se estimula enormemente el metabolismo y se queman hasta 120 calorías extra diarias. Si tu objetivo es reducir la cantidad total de calorías ingeridas, vas a conseguir mucho más cocinando con aceite de coco que privándote de todas las grasas del mundo.
3. Aguacate
Utilizado como alternativa a la mantequilla convencional (que por cierto ya no está considerada como el diablo, pero aún así tiene bastantes calorías), el aguacate te proporciona una buena cantidad de grasas saludables, fibra y vitaminas. Las investigaciones han demostrado que la gente con sobrepeso que come medio aguacate a la hora del almuerzo se siente saciada hasta cinco horas después.
4. Salmón
Riquísimo en omega 3 (el mejor tipo de grasa que puedes comer), además es sabroso precisamente porque contiene grasas saludables. Las moléculas de grasa transportan sabor del plato a tu paladar, lo que hace que cada bocado sea más sustancioso que cuando se trata de comidas sin grasas. Y por supuesto, el salmón es una fuente de proteínas, como todos los pescados.
5. Mantequilla clarificada
Suena sofisticado pero en realidad se puede encontrar en casi todos los supermercados o tiendas orgánicas. Es también conocida como mantequilla india y contiene más omega 3 que la mantequilla convencional, algo muy positivo teniendo en cuenta que el omega 3 ayuda a la pérdida de peso si se complementa con una dieta baja en calorías.
6. Carne orgánica
Para que se entienda, es carne de una vaca que ha sido alimentada de forma saludable, sin químicos ni pesticidas de ningún tipo. La mayoría de expertos están de acuerdo en que es posible perder peso con una dieta baja en calorías independientemente de si los alimentos contienen grasa o no. Este tipo de carne contiene menos grasa y por lo tanto menos calorías que la carne convencional.
7. Yema de huevo
En contra de las creencias populares, los huevos no aumentan el nivel de colesterol en sangre ni provocan enfermedades de corazón. Según estudios recientes que comparan los resultados nutricionales de dietas ricas en huevos y dietas sin ellos, los huevos estimulan la saciedad más deprisa que otros alimentos y, por lo tanto, evitan que se coma de más.
8. Queso
A pesar de que se crea que el queso es un alimento con niveles altos en grasa y calorías, los estudios han demostrado que las personas que llevan una dieta baja en calorías pero siguen tomando productos lácteos con todas sus grasas, pierden peso más rápido que aquellos que sólo llevan la dieta baja en calorías.
Incluso se ha hecho un estudio en el que se ha visto que las personas que ingieren cinco porciones de productos lácteos a la semana, tienen menos grasa corporal, menos masa muscular y menos presión sanguínea que quienes no toman ningún tipo de producto lácteo. Aunque se necesitan más investigaciones para descubrir el por qué de este hecho, algunas teorías sugieren que las proteínas encontradas en los lácteos estimulan la saciedad. También existen razones para creer que ciertos tipos de ácidos grasos encontrados en algunos quesos pueden acelerar tu metabolismo y, por lo tanto, estimular la pérdida de peso. Es la excusa perfecta para pedir las pizzas con extra de parmesano.
Escrito por: Diez Minutos