Con los constantes cambios de temperatura, las afecciones de la garganta resultan muy comunes.
Los cambios de temperatura de la primavera hacen que nuestra garganta se resienta. Si las típicas gárgaras con agua salada y los medicamentos sin receta no han logrado aliviar tu dolor de garganta, quizá sea el momento de probar algo nuevo. Te mostramos que puedes comer para que tragar no sea un suplicio.
1. Regaliz.
Chupar este producto alivia la irritación de garganta y reduce la tos nerviosa. Hay estudios que demuestran su efecto balsámico en las vías respiratorias.
2. Salvia.
Haz una infusión con algunas hojas de salvia sumergidas en agua caliente o añádelas a una sopa. Esta planta que se ha utilizado durante siglos para aliviar distintos males, incluidas las úlceras, te ayudará a mitigar la inflamación. Se ha comprobado que, al combinar este producto con equinácea en un pulverizador, se obtiene un analgésico tan eficaz para el dolor de garganta como el comúnmente prescrito a base de lidocaína.
3. Helado.
¿Recuerdas cuando te permitían tomar todo el helado que quisieras después de extirparte las amígdalas? Un dolor de garganta es la mejor justificación para tomar unas cuantas cucharadas de tu helado favorito. Las comidas frías ayudan a adormecer el dolor y la cremosidad del helado incrementa la sensación de bienestar. Si te preocupa la teoría de que los productos lácteos son malos para la tos, olvídalo. Según un estudio reciente y a no ser que sufras intolerancia, los lácteos no empeoran el constipado como se solía decir.
4. Plátano.
Por su textura son fáciles de tragar y contienen mucha vitamina C que te ayudará a recuperarte antes. Además de estar buenísimos, son un remedio francamente económico. Puedes tomarlos a temperatura ambiente o muy fríos.
5. Col cocida.
Está repleta de antioxidantes, de manera que se puede convertir en tu mejor aliado contra el dolor de garganta. Puedes sofreír un poco con aceite de oliva y añadir una pizca de cúrcuma para aumentar el efecto antiinflamatorio.
6. Zanahoria cocinada.
Salteada, al vapor o asada, la zanahoria aporta vitamina A al organismo y mejora el sistema inmunitario. Además, contienen pigmentos naturales (carotenoides), que dan a la piel un aspecto más bronceado.
7. Té y otras infusiones.
Se trata de un remedio clásico y puede ser de muchos sabores. Alivia el malestar y ayuda a tu cuerpo a combatir las infecciones. Prepárate una taza de jengibre, manzanilla, té verde o negro y aprovecha todos sus beneficios, no sólo para reducir el estrés o estar más centrada, sino también como antiinflamatorio.
8. Miel.
Seguramente ya conoces el efecto balsámico de este producto y cómo ayuda a calmar la tos tanto como la mejor medicina. Por eso, qué mejor que optar por un remedio natural y delicioso para combatir el dolor de garganta.