Nobleza incaica

Summary

La nobleza incaica era un grupo social privilegiado en el Imperio incaico y en el Virreinato del Perú. Compuesta principalmente por los descendientes de los soberanos incas, organizados en panacas tanto en el Cuzco como en otras regiones. También incluía a miembros de etnias aliadas de los incas, provenientes de la región cuzqueña. A sus integrantes se les conocía genéricamente con el nombre de orejones.

Sayri Túpac rodeado de la nobleza incaica, al lado de Cusi Huarcay y Túpac Amaru.

Nobleza inca en el incanatoEditar

Los incas constituían una verdadera casta dentro del imperio con características de exclusividad y preeminencia hacia los súbditos comunes. Sus miembros pertenecían a las panacas, las familias creadas por cada uno de los soberanos incas que se habían sucedido en el trono. Esta nobleza, al igual que los soberanos, formaban una estirpe, debido a los enlaces endogámicos que establecían entre sí, no tanto para conservar la pureza de sangre sino para mantener los estrechos vínculos de parentesco con el Sapa Inca. La manutención de los nobles provenía del tributo.

La nobleza de sangre en el Imperio incaico se estima al momento de su caída en más de 10 000 individuos repartidos en diferentes partes del Tahuantinsuyo, que cumplían funciones administrativas y militares. Parte de las estrategias utilizadas por los incas para someter a otros pueblos, luego de enfrentamientos militares, era establecer alianzas matrimoniales entre los gobernantes locales y las hijas o concubinas del Inca a modo de crear lazos que permitieran la ocupación pacífica. También era habitual que el curaca entregara a sus hijas o esposas al Inca, las que se enviaban directamente al Cuzco para formar parte de su serrallo.

La pertenencia a esta élite restringida estaba determinada por lazos de consanguinidad y nadie podía acceder a ella salvo por derecho de nacimiento. Las excepciones eran los llamados "nobleza por privilegio", una categoría limitada de individuos comunes que se habían distinguido por méritos militares excepcionales y que eran acogidos en las filas de la nobleza en consideración a las cualidades demostradas en la batalla.

El derecho de nacimiento era un requisito indispensable para acceder a la condición de "inca", pero por sí mismo no garantizaba, de manera absoluta, la aceptación de la nobleza. Los jóvenes aspirantes, después de largos estudios en las más diversas disciplinas, tenían en efecto que someterse a un duro entrenamiento y, en el colmo de difíciles pruebas, incluso crueles, recibían, en caso de éxito, la aprobación del Inca. Esta especie de iniciación, llamada warachikuy, finalizaba con una solemne ceremonia que consistía en la perforación de los lóbulos de las orejas y la introducción en ellos de aquellos discos de oro que eran la insignia de la casta y que habrían dado a los incas el apelativo de "orejones" por los conquistadores españoles. Desde ese momento el nuevo inca pasó a formar parte de la nobleza y pudo ser empleado en una de las numerosas tareas que su condición conllevaba.

Para distinguirse del resto, los varones miembros de la nobleza se trasquilaban el cabello, cortándoselo y llevándolo sumamente corto en comparación a todos los habitantes del Imperio, quienes estimaban mucho llevar el cabello largo. Los de la etnia incaica, además se deformaban el cráneo en forma tubular erecta.

La guerra los involucró de manera preponderante, pero también tuvieron que acometer todos los trámites administrativos que regían el complejo aparato estatal y preveían la gestión del Estado. Siendo ellos los únicos en alcanzar los conocimientos técnicos y jurídicos necesarios, también tuvieron que cargar con la carga de administrar justicia y planificar las inmensas obras arquitectónicas y agrícolas que caracterizaron a la civilización inca. La vida de un noble inca era intensa y laboriosa. La animaban las grandiosas fiestas a las que la admitían, pero también estaba llena de responsabilidad.

Nobleza inca en el virreinatoEditar

 
Matrimonio del capitán Martín García Óñez de Loyola con Beatriz Clara Coya y de Juan Enríquez de Borja con Ana María de Loyola Coya, hija de Martín y Beatriz.

Durante el Virreinato del Perú, la conformaron todos los indígenas nobles, es decir, todos los descendientes de la elite incaica y de las panacas reales. Fueron también nobles reconocidos aquellos indígenas descendientes de las grandes macroétnicas costeñas y andinas. Instaurado el virreinato la condición de estos nuevos nobles no fue aceptada por los encomenderos, pues creían que esta clase social podrían encabezar alzamientos y revoluciones tal como sucedió durante la rebelión de Manco Inca. Sin embargo, durante el siglo, los curacas nobles fueron reconocidos y aceptados, incluso muchos de ellos tuvieron comercio directo con la población española pues tuvieron acceso a tierras y chacras. Hay que señalar que los nobles indígenas se encontraban exentos de tributar y de ir a la mita por lo que el comercio se convirtió en una fuente de ingresos importante. Los nobles indígenas, aprovechando su condición, muchas veces comerciaban con productos que a su vez se encontraban libres de impuestos (olluco, oca, papa, etc.) y que tenían gran demanda entre la población vernácula. La corona buscó igualmente consolidar su posición creando para ello colegios especiales para curacas. En ellos además de ser correctamente evangelizados aprendían gramática y ciencias.

El virrey José de Armendáriz restableció el sistema por el cual los nobles incas que pudieran acreditar su ascendencia eran reconocidos como hidalgos de Castilla. Esto condujo a un frenesí por parte de la nobleza indígena que tenían que demostrar sus títulos nobiliarios para legitimar su estatus. Por eso usaban las probanzas y las presentaban a los tribunales, aunque muchas veces eran falsas. Pero esta situación se agravó en 1780 con la rebelión de Túpac Amaru II, donde perdieron dichos privilegios.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  • Waldemar Espinoza Soriano. Los Incas. Economía, Sociedad y Estado en la Era del Tahuantinsuyo. Lima: Amaru, 1987.
  • Federico Kauffmann Doig. Historia y Arte del Perú Antiguo. Lima: PEISA, 2002.

Enlaces externosEditar

  • Organización Social Inca: Nobleza y Pueblo
  • Educared. (-). La república de indios. 28/04/2018, de Fundación Telefónica Sitio web: http://educared.fundaciontelefonica.com.pe/sites/virreinato-peru/indios.htm
  • Investigación busca a los descendientes de la nobleza incaica en el siglo XXI
  • Nobleza, identidad y rebelión: los incas nobles del Cuzco frente a Túpac Amaru
  •   Datos: Q9050424