Magdalena penitente o Magdalena penitente con un crucifijo es una pintura realizado por Doménikos Theotocópuli[1]—el Greco— que se encuentra en el Museo Cau Ferrat, en Sitges.
Magdalena penitente | ||
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Autor | El Greco | |
Creación | 1585 | |
Ubicación | Museo Cau Ferrat (España) | |
Estilo | Manierismo | |
Técnica | Óleo sobre lienzo | |
Dimensiones | 109 centímetros × 96 centímetros | |
En su catálogo razonado de obras del Greco, Harold Wethey distingue cinco modelos sobre el tema de Magdalena penitente, existiendo solo un ejemplar seguro de cada uno de ellos. Según este autor, el presente lienzo es el prototipo del modelo IV de dicha temática, existiendo tres copias del mismo,[2]
María Magdalena es la síntesis de tres personajes que el papa Gregorio Magno reconoció como sola persona:[3]
La devoción a María Magdalena estuvo fomentada por la Iglesia de la Contrarreforma española, que vio en ella un modelo apropiado para estimular las virtudes del arrepentimiento y de la meditación.[12]
El tipo IV de esta temática es totalmente distinto de los anteriores. En los dos primeros: Magdalena penitente (Worcester) y Magdalena penitente (El Greco, Kansas), la santa aparecía como una dama elegante, y en el tercer tipo —Magdalena penitente (Budapest)— tenía un toque de erotismo, inusual en las obras del Greco. En este nuevo tipo, el Greco abandona el modelo de la Magdalena de Tiziano y elabora uno propio. La santa conserva su belleza, juventud y delicadeza, pero ya no es una figura resplandeciente ni va lujosamente ataviada. Viste una túnica rojo anaranjada bellamente modelada, y no vuelve su mirada teatralmente hacia el Cielo, sino hacia un pequeño crucifijo. Persiste la hiedra, pero ha desaparecido el tarro de ungüentos, símbolo de su mundanidad.[14]
La figura está de medio perfil, con su mano derecha sobre pecho en señal de contrición, y la izquierda —con los dedos anular y corazón juntos— señala la calavera. Su cabello no es rubio, sino castaño rojizo, y está menos resaltado que en los anteriores modelos. A diferencia de aquellos, ésta es una imagen más austera, haciendo hincapié en el estoicismo y la meditación. Algunas asimetrías y deformaciones —sobre todo en el rostro— anuncian el estilo de obras posteriores.[15]La figura se sitúa en primer plano, con la mirada dirigida hacia el crucifijo, apoyado sobre una roca. Es sumamente atrayente su vestido, cuyo hermoso colorido rojo oscuro resalta sobre el celaje azul y blanco.[16]
El colorido general de la obra es bastante sobrio, El paisaje es muy austero, con solo una referencia al nuboso celaje y a la pared rocosa con la hiedra. Los tonos grises hacen algo más fría la composición, y la luz está basada en la escuela veneciana, dando más viveza a las zonas donde incide, como en el brazo izquierdo de la figura,[17]Las rocas sobre las que descansa el crucifijo son algunas grises y otras de tono tostado,[18]
Esta obra solo ha tenido ligeras restauraciones, y su estado general es excelente.[19]
En su catálogo de obras del Greco, Wethey menciona tres copias del presente lienzo: