El Salmo 135 es el salmo 135 del Libro de los Salmos, que forma parte de la Tanakh (Biblia en hebreo) y del Antiguo Testamento cristiano, y que comienza en inglés en la versión King James: «Alabad al Señor». En el sistema de numeración ligeramente diferente de las versiones griega Septuaginta y latina Vulgata de la Biblia, este salmo es el «Salmo 134». Su título en latín es «Laudate nomen Domini».[1]
El salmo forma parte habitual de las liturgias judía, católica, luterana, anglicana y otras liturgias protestantes. Se ha puesto música.
La siguiente tabla muestra el texto en hebreo[2][3] del Salmo con vocales junto con una traducción al inglés basada en la traducción de la JPS 1917 (ahora en el dominio público).
Versículo | En hebreo | Español |
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1 | הַ֥לְלוּ־יָ֨הּ ׀ הַֽ֭לְלוּ אֶת־שֵׁ֣ם יְהֹוָ֑ה הַֽ֝לְל֗וּ עַבְדֵ֥י יְהֹוָֽה׃ | Aleluya. Alabad el nombre del Señor; alabad, siervos del Señor. |
2 | שֶׁ֣֭עֹמְדִים בְּבֵ֣ית יְהֹוָ֑ה בְּ֝חַצְר֗וֹת בֵּ֣ית אֱלֹהֵֽינוּ׃ | Vosotros que estáis en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios. |
3 | הַֽלְלוּ־יָ֭הּ כִּֽי־ט֣וֹב יְהֹוָ֑ה זַמְּר֥וּ לִ֝שְׁמ֗וֹ כִּ֣י נָעִֽים׃ | Alabad al Señor, porque el Señor es bueno; cantad alabanzas a su nombre, porque es agradable. |
4 | כִּֽי־יַעֲקֹ֗ב בָּחַ֣ר ל֣וֹ יָ֑הּ יִ֝שְׂרָאֵ֗ל לִסְגֻלָּתֽוֹ׃ | Porque el Señor ha elegido a Jacob para sí mismo, e Israel para su propio tesoro. |
5 | כִּ֤י אֲנִ֣י יָ֭דַעְתִּי כִּֽי־גָד֣וֹל יְהֹוָ֑ה וַ֝אֲדֹנֵ֗ינוּ מִכׇּל־אֱלֹהִֽים | Porque yo sé que el Señor es grande, y que nuestro Señor está por encima de todos los dioses. |
6 | כֹּ֤ל אֲשֶׁר־חָפֵ֥ץ יְהֹוָ֗ה עָ֫שָׂ֥ה בַּשָּׁמַ֥יִם וּבָאָ֑רֶץ בַּ֝יַּמִּ֗ים ו ְכׇל־תְּהֹמֽוֹת׃ | Todo lo que el Señor quiso, eso hizo, en el cielo y en la tierra, en los mares y en todos los abismos; |
7 | מַעֲלֶ֣ה נְשִׂאִים֮ מִקְצֵ֢ה הָ֫אָ֥רֶץ בְּרָקִ֣ים לַמָּטָ֣ר עָשָׂ֑ה מֽוֹצֵא־ר ֝֗וּחַ מֵאֽוֹצְרוֹתָֽיו׃ | Quien hace subir las nubes desde los confines de la tierra; Él hace los relámpagos para la lluvia; Él saca el viento de sus tesoros. |
8 | שֶׁ֭הִכָּה בְּכוֹרֵ֣י מִצְרָ֑יִם מֵ֝אָדָ֗ם עַד־בְּהֵמָֽה׃ | Quien golpeó a los primogénitos de Egipto, tanto a hombres como a animales. |
9 | שָׁלַ֤ח ׀ אוֹתֹ֣ת וּ֭מֹפְתִים בְּתוֹכֵ֣כִי מִצְרָ֑יִם בְּ֝פַרְעֹ֗ה וּבְכׇל־עֲבָדָ ֽיו׃ | Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, sobre el faraón y sobre todos sus siervos. |
10 | שֶׁ֭הִכָּה גּוֹיִ֣ם רַבִּ֑ים וְ֝הָרַ֗ג מְלָכִ֥ים עֲצוּמִֽים׃ | Quien golpeó a muchas naciones, y mató a reyes poderosos: |
11 | לְסִיח֤וֹן ׀ מֶ֤לֶךְ הָאֱמֹרִ֗י וּ֭לְעוֹג מֶ֣לֶךְ הַבָּשָׁ֑ן וּ֝לְכֹ֗ל מַמְלְכ֥וֹ ת כְּנָֽעַן׃ | Sihón, rey de los amorreos, y Og, rey de Basán, y todos los reinos de Canaán; |
12 | וְנָתַ֣ן אַרְצָ֣ם נַחֲלָ֑ה נַ֝חֲלָ֗ה לְיִשְׂרָאֵ֥ל עַמּֽוֹ׃ | Y dio su tierra como herencia, Una herencia para Israel, Su pueblo. |
13 | יְהֹוָה שִׁמְךָ לְעוֹלָם יְהֹוָה זִכְרְךָ לְדֹרוָדֹ׃ | Oh Señor, tu nombre permanece para siempre; tu memorial, oh Señor, a través de todas las generaciones. |
14 | כִּֽי־יָדִ֣ין יְהֹוָ֣ה עַמּ֑וֹ וְעַל־עֲ֝בָדָ֗יו יִתְנֶחָֽם׃ | Porque el Señor juzgará a su pueblo, y se arrepentirá de sus siervos. |
15 | עֲצַבֵּ֣י הַ֭גּוֹיִם כֶּ֣סֶף וְזָהָ֑ב מַ֝עֲשֵׂ֗ה יְדֵ֣י אָדָֽם׃ | Los ídolos de las naciones son de plata y oro, obra de manos de hombres. |
16 | פֶּֽה־לָ֭הֶם וְלֹ֣א יְדַבֵּ֑רוּ עֵינַ֥יִם לָ֝הֶ֗ם וְלֹ֣א יִרְאֽוּ׃ | Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; |
17 | אׇזְנַ֣יִם לָ֭הֶם וְלֹ֣א יַאֲזִ֑ינוּ אַ֝֗ף אֵין־יֶשׁ־ר֥וּחַ בְּפִיהֶֽם׃ | Tienen oídos, pero no oyen; ni hay aliento en sus bocas. |
18 | כְּ֭מוֹהֶם יִהְי֣וּ עֹשֵׂיהֶ֑ם כֹּ֖ל אֲשֶׁר־בֹּטֵ֣חַ בָּהֶֽם׃ | Los que los hacen serán como ellos; sí, todos los que confían en ellos. |
19 | בֵּ֣ית יִ֭שְׂרָאֵל בָּרְכ֣וּ אֶת־יְהֹוָ֑ה בֵּ֥ית אַ֝הֲרֹ֗ן בָּרְכ֥וּ אֶת־יְהֹוָֽה | Casa de Israel, bendecid al Señor; casa de Aarón, bendecid al Señor; |
20 | בֵּ֣ית הַ֭לֵּוִי בָּרְכ֣וּ אֶת־יְהֹוָ֑ה יִֽרְאֵ֥י יְ֝הֹוָ֗ה בָּרְכ֥וּ אֶת־יְהֹוָֽה | Casa de Leví, bendecid a Jehová; los que teméis a Jehová, bendecid a Jehová. |
21 | בָּ֘ר֤וּךְ יְהֹוָ֨ה ׀ מִצִּיּ֗וֹן שֹׁ֘כֵ֤ן יְֽרוּשָׁלָ֗͏ִם הַֽלְלוּ־יָֽהּ׃ | Bendito sea el Señor desde Sión, que habita en Jerusalén. Aleluya. |
Cyril Rodd señala referencias al Salmo 134 en los versículos 2 y 21, a Deuteronomio 32:36 (el Cántico de Moisés) en el versículo 14, y a Éxodo 19:5 y Deuteronomio 7:6 en el versículo 4, y «una estrecha similitud» entre los versículos 15-20 y Salmo 115:4-11.[4] El versículo 7 se refleja en Jeremías 10:13.
Heinrich Schütz compuso una paráfrasis métrica del Salmo 135 en alemán, «Lobt Gott von Herzengrunde», SWV 240, para el Salterio Becker, publicado por primera vez en 1628.