El libertarismo cristiano es un término que describe la síntesis de creencias cristianas respecto a la libre voluntad, naturaleza humana, y derechos inalienables dados por Dios con filosofía política libertaria. Es también una ideología con la que sus seguidores promueven su causa y buscan consolidarse como movimiento. Junto con otros libertarios postulan que lo que está prohibido por la ley debe limitarse a varias formas de agresión, robo, y fraude.[1] Otras acciones que están prohibidas por el cristianismo solo pueden ser disciplinadas por la iglesia, o en el caso de niños y adolescentes, por uno de sus padres o custodio.
Según Andrew Sandlin, teólogo y autor norteamericano, el libertarismo cristiano es la visión de que a los individuos maduros se les permite la máxima libertad bajo la ley de Dios.[2]
Los orígenes del libertarismo cristiano en Estados Unidos pueden ubicarse en el liberalismo clásico del siglo XVIII y el anarquismo individualista del siglo XIX. De acuerdo con el teórico anarcocapitalista y paleolibertario Murray Rothbard, de los tres experimentos anarquistas durante la colonización de las Américas de mitad del siglo XVII, todos fueron iniciados por grupos cristianos no conformistas. [3]
Martín Lutero, una de las principales figuras de la reforma protestante, es referido como un «libertario» en la introducción de Lutero y Calvino acerca de la autoridad secular, publicado por Cambridge. El término usado aquí es algo diferente a la ideología del libertarismo. El editor del libro, Harro Hopfl, establece que los motivos del libertario, como el igualitarista y comunalista son parte de la teología de Lutero. [4]
El historiador católico inglés y estadista liberal clásico Lord Acton postuló que la libertad política es la condición esencial y el guardián de la libertad religiosa. El Instituto Acton, un think tank libertario conservador cristiano estadounidense, lleva su nombre. [5]