Guerra luso-neerlandesa

Summary

Guerra luso-neerlandesa
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Áreas en litigio durante la guerra
Fecha 1601 - 1661
Lugar Océano Atlántico, Brasil, África occidental y austral, océano Índico, India, Birmania, estrecho de Malaca, Indias orientales, Indochina, golfo Pérsico
Resultado

Tratado de La Haya

Beligerantes
Prinsenvlag.svg Provincias Unidas
Flag of England.svg Reino de Inglaterra
Flag Portugal (1616).svg Imperio portugués
como parte constituyente de la Monarquía Hispánica hasta 1640
Flag Portugal (1640).svg Imperio portugués independiente desde 1640
Comandantes
Prinsenvlag.svg Juan Mauricio de Nassau
Prinsenvlag.svg Piet Hein
Prinsenvlag.svg Cornelis Matelief de Jonge
Prinsenvlag.svg Adam Westerwolt
Prinsenvlag.svg Gerard Pietersz Hulft
Flag of England.svg George Clifford de Cumberland
Flag Portugal (1640).svg Pedro da Silva
Flag Portugal (1640).svg António Teles de Meneses
Flag Portugal (1640).svg Nuno Álvares Botelho
Flag Portugal (1640).svg Matias de Albuquerque
Flag Portugal (1640).svg Martim Afonso de Castro
Flag Portugal (1640).svg Salvador Correia de Sá e Benevides
Flag of New Spain.svg Fadrique Álvarez de Toledo y Mendoza

La guerra luso-neerlandesa (Guerra Luso-Neerlandesa en portugués) (Nederlands-Portugese Oorlog en neerlandés) fue un conflicto armado acaecido entre 1601 y 1661 en el que las fuerzas navales de las Provincias Unidas de los Países Bajos invadieron las colonias del Imperio portugués en América, África y Asia. Inglaterra apoyó a los neerlandeses durante el transcurso de la guerra, beneficiándose de la rivalidad entre sus dos principales rivales en oriente.

Por el contexto político y temporal en el que se inició, esta guerra podría considerarse una extensión de la guerra de Flandes librada en los Países Bajos entre España y las Provincias Unidas, puesto que en estas fechas Portugal formaba parte de la Monarquía española en una unión dinástica aeque principaliter.[1]​ Sin embargo el conflicto tuvo poco que ver con las ansias neerlandesas de independencia y de libertad religiosa que originaron la de Flandes; las causas que desencadenaron la guerra luso-neerlandesa fueron las necesidades económicas neerlandesas de recuperar el control del comercio de las especias y las ansias expansionistas de extender un imperio en ultramar; de hecho, las hostilidades continuaron incluso después de la separación de Portugal y de la firma de la paz entre España y las Provincias Unidas de los Países Bajos.

El resultado de la guerra fue la formación de un Imperio neerlandés con fuerte presencia en el lejano oriente y algunas colonias en la costa oriental de Sudamérica y la costa africana.

Contexto histórico

El Imperio de Felipe II en 1598, distinguiendo el ámbito de cada Consejo territorial en el sistema polisinodial de la Monarquía Católica
     Territorios adscritos al Consejo de Castilla      Territorios adscritos al Consejo de Aragón      Territorios adscritos al Consejo de Portugal      Territorios adscritos al Consejo de Italia      Territorios adscritos al Consejo de Indias      Territorios adscritos al Consejo de Flandes abarcando los territorios disputados con las Provincias Unidas.

Hacia 1566-68, las provincias del norte de los Países Bajos, dependientes del Imperio español, comenzaron a librar una guerra contra España para conseguir su independencia, la que se llamaría la guerra de los ochenta años o guerra de Flandes.

En 1580, Felipe II de España se convertiría en rey de Portugal, comenzando así una unión dinástica que se prolongaría hasta diciembre de 1640. Durante el siglo XVI, tanto Castilla como Portugal habían extendido sus dominios hacia América, África y Oriente, conquistando cada uno de ellos un vasto imperio colonial.

A finales de este siglo España se encontraba económicamente debilitada: la quiebra de la Hacienda Real española en 1575, la guerra con Inglaterra que incluyó la derrota de la Armada Invencible en 1588 y la participación en las guerras de religión de Francia condujeron a España a una debilidad económica que se extendió a Portugal tras la unión de ambos países. La situación financiera de las Provincias Unidas de los Países Bajos no era mucho mejor, después del embargo comercial decretado contra ellas por España durante el transcurso de la guerra de Flandes.

Casus belli

Antes de producirse la unión dinástica en 1580, Portugal utilizaba los Países Bajos como base para distribuir las especias por el norte de Europa. Tras la unión de Portugal con el resto de reinos españoles, el comercio portugués quedó sujeto al embargo comercial que España había impuesto a las Provincias Unidas de los Países Bajos. Esto significó que a partir de entonces todo el comercio sería dirigido desde las provincias del sur, que de acuerdo a la Unión de Arras estaban sometidas al poder de la corona española. Así, los neerlandeses perdieron su alianza comercial con Portugal, importante fuente de ingresos para la financiación de la guerra contra España. Adicionalmente, perdieron el monopolio de distribución con Francia, el Sacro Imperio Romano y el norte de Europa. La pesca en el mar del Norte y el comercio de cereales en el mar Báltico no eran suficientes para mantener económicamente a la república.

El 27 de diciembre de 1601 los neerlandeses vencieron a una flota portuguesa en la bahía de Bantam. Al año siguiente, en 1602 se fundó la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, con el objetivo de compartir los costes de exploración de las Indias orientales y restablecer el comercio de las especias, una fuente de ingresos vital para la república de las siete Provincias Unidas. 20 años después, a imitación de la anterior, se creó la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales. Ambas compañías llevaron a cabo numerosas expediciones, mezcla de operaciones comerciales y militares, en las colonias portuguesas de todo el mundo.

Acuerdos de paz

En 1641, iniciada la guerra de Restauración portuguesa, se firmó el Tratado de La Haya (1641), pero este solo se respetó en Europa, siguió el enfrentamiento entre neerlandeses y portugueses.

En agosto de 1661 Alfonso VI de Portugal y los Estados Generales de los Países Bajos firmaron el tratado de La Haya, mediante el cual se ponía fin a la guerra luso-neerlandesa. Según las condiciones del acuerdo, Portugal quedaba en posesión de todas las plazas de la costa de Brasil a cambio de una sustanciosa indemnización a las Provincias Unidas, mientras las conquistas hechas en otros lugares del mundo quedaban bajo soberanía de quien las ocupara en el momento de la firma del tratado.

Consecuencias

El imperio neerlandés: en verde claro las zonas controladas por la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales y en oscuro, de las Indias Occidentales.

Al término de la guerra las Provincias Unidas habían conseguido controlar varias zonas de Oriente, la costa africana y América, formando el Imperio neerlandés.

Referencias

  1. España en Europa: Estudios de historia comparada: escritos seleccionados, John Huxtable Elliott, Universitat de València (2002), páginas 79-80
  • Wd Datos: Q377269