Anexo:Postura sedente en arte

Summary

En este anexo se trata de la evolución de la representación de la postura sedente en la historia del arte (propiamente, en las artes plásticas o visuales), que es muy significativa por cuanto, aunque no deja de ser una posición estática, implica una flexión de los miembros inferiores, rompiendo la linealidad de la representación de una figura en las posiciones estáticas de pie (posición "firmes" con las piernas juntas o "descanso" con las piernas separadas). La pose sedente tiene muchas variantes posibles, adecuándose a la forma de sentarse en distintas culturas, al soporte de la figura (sobre el suelo o sobre un asiento más o menos elevado) o a la intención del artista para representar distintas situaciones o actitudes. Una de las variantes es la postura más o menos reclinada, que también puede ser una incorporación del tronco a partir de la postura yacente, a menudo apoyándose en uno o los dos miembros superiores.[1]

Las consideraciones generales sobre la representación de la anatomía humana en el arte pueden verse en otros artículos, como desnudo (género artístico) o academia (dibujo); y sobre la representación de las vestiduras, en el artículo ropaje. Las implicaciones que tienen en la representación del mobiliario (particularmente en la silla o pieza semejante), en la historia del mueble y del diseño.

De la Edad Antigua a la Edad Media

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Próximo Oriente Antiguo

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Mesopotamia

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En la escultura sumeria y babilónica fueron habituales las estatuas votivas de figuras sentadas, aunque se ha señalado la dificultad técnica para doblar codos y rodillas en sus inicios. La elección de la pose está muy vinculada a la jerarquía del personaje: en la estela del Código de Hammurabi, el sentado es el dios Shamash y es el rey el que está de pie; en cambio, en los relieves asirios las figuras de poder no se representan sentadas, sino con poses dinámicas y agresivas.[2]

Para una escena pacífica (que contrasta con una escena bélica en la cara opuesta) el Estandarte de Ur representa a figuras sedentes en un banquete. Los personajes sentados adquieren con esta postura una impresión de mayor dignidad que los que están de pie, que le están siriviendo.

 
La llamada "cara de la paz" del Estandarte de Ur, siglo XXVI a. C.

La escultura asiria representa en poses dinámicas a los asirios, reservando las poses sentadas para los pueblos vencidos.

Otras culturas de Asia occidental

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La expansión de la colonización fenicia por el Mediterráneo occidental no solo se comprueba en la existencia de productos orientales en los yacimientos del Norte de África y la península ibérica, sino que su influencia fue determinante en la producción local de estatuaria sedente.[3]

En el mismo entorno geográfico de la civilización púnica, pero de cronología posterior, la influencia del arte grecorromano es evidente.

Egipto

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Las convenciones estereotipadas de las representaciones figurativas se mantienen esencialmente durante todo el periodo del Antiguo Egipto, con la remarcable excepción del periodo amarniense. Las estatuas sedentes de los faraones, en escala natural o colosal, están en la posición convencional de un entronizado (o al menos sentado en un asiento elevado), con el tronco erguido, las piernas juntas y los pies apoyados en el suelo, con las articulaciones marcando los noventa grados característicos de una plástica basada en composiciones cúbicas. También se representan otras posturas sentadas, con las piernas dobladas sobre el suelo; muy frecuentemente en figuras con una condición social inferior, desde los funcionarios (el Escriba sentado), los músicos o los trabajadores manuales.

Es habitual la representación de figuras sedentes en la plástica egipcia. En pintura, siguiendo la convención de representación aplanada con el rostro de perfil y el torso de frente. En la posición sentada, la posición de las piernas es diferente a las de figuras de pie, que procuran representar separadas.

Grecia y Roma

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En los escasos restos murales de la pintura de la Antigua Grecia (particularmente en la pintura minoica) hay ejemplos de figuras representadas en postura sedente. En la pintura sobre cerámica es relativamente habitual.

La influencia de la pintura griega se ha detectado en la pintura etrusca.

En cambio, la postura sedente no es muy frecuente en la escultura griega arcaica. Existen algunos casos en la escultura griega clásica del siglo V a. C., tanto en relieves votivos como en obras de mayor magnitud (los doce dioses del friso del Partenón y la colosal estatua de Zeus en Olimpia, ambos del taller de Fidias), siendo más frecuentes a partir del siglo IV a. C. (Ares Ludovisi, atribuido a Escopas o a Lisipo), época que suele recibir la denominación de "post-clásica".

Pero, sobre todo, cuando se hacen frecuentes es en la escultura helenística, mucho más permisiva en la representación de todas las edades y actitudes (Espinario, Púgil en reposo, Gálata moribundo, Fauno Barberini). A partir de la conquista romana de Grecia (siglo II a. C.), tanto la actividad de los talleres griegos como la copia de obras griegas y su influencia en todo el Imperio se prolongó en los siglos posteriores.

Las representaciones de ríos divinizados (oceánidas) se hacían en posición reclinada.

Se conservan algunos ejemplos de pintura romana (particularmente en los estilos pompeyanos) en que se representan posturas sentadas.

En la escultura romana, para la que son particularmente importantes sus retratos, se utiliza la pose sedente (además de en algunos otros casos)[6]​ en una tipología de retratos imperiales,[7]​ cuyo efecto imponente probablemente se comparaba al ejemplo de la estatua del Júpiter Capitolino,[8]​ y esta a la de la crisoelefantina del Zeus de Olimpia de Fidias, de la que las referencias de Estrabón o Pausanias testimonian el aspecto imponente que causaba a los que la contemplaban, diciendo que si se levantara, rompería el techo del templo.[9]

Arte cristiano

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Basándose en ella, en el arte cristiano se representa sentada (entronizada) a la figura de Cristo (tipologías de Pantocrator, Maiestas Domini -en la denominada Thronum Gratiae se representa al Padre sentado acogiendo al Hijo crucificado-) y la Virgen (tipologías Theotokos -y otras tipologías bizantinas-, Sedes sapientiae, Maestà, Madonna, sacra conversazione, etc.) Curiosamente, la tipología de la Theotokos representa a la Virgen sentada, pero también como asiento o "trono de Cristo"; y una tipología posterior, la de Santa Ana con la Virgen y el Niño, represente a María sentada en su propia madre (Santa Ana) mientras Jesús se sienta en ella. También es convencional representar posturas sedentes en temas como las bodas de Caná, la cena en casa de Leví, el Lavatorio, la Última Cena o cenacolo o la cena de Emaús.

Son particularmente importantes los mosaicos bizantinos en Santa Sofía de Constantinopla.

En algunos manuscritos iluminados la pervivencia de las formas clásicas parece estar más presente (como el Evangeliario de Coronación -iluminación de libros carolingios, Aquisgrán, finales del siglo VIII-, el Codex Aureus de Lorsch -ídem, ca. 810- o el Salterio de París -bizantino, ca. 950-960-).

En cambio, en la mayor parte de los manuscritos altomedievales el alejamiento de esas formas es evidente, y las figuras sentadas son rígidas, con una estética que se suele calificar de primitivista o ingenua (como el Evangeliario de Godescalco -carolingio, probablemente procedente de Aquisgrán, ca. 781-783-, o el Libro de Kells -arte hiberno-sajón, ca. 800-).

En la representación de personajes no sagrados, como los escribas en el Beato de Tábara (arte mozárabe, ca. 968-970) o los pastores de la Adoración del Panteón de reyes de San Isidoro de León (pintura románica del reino de León, siglo XII) se muestra una mucha mayor libertad de movimientos, en poses próximas a la sedente.

En la escultura románica y la escultura gótica se da una evolución hacia una mayor naturalidad y menor hieratismo y rigidez en la forma de representar a Cristo y la Virgen entronizados, buscando una mayor humanización y una sensibilidad cercana.[10]​ Por motivos teológicos, y siguiendo la literalidad de la Escritura, también se representan sentados a los veinticuatro ancianos del Apocalipsis.[11]​ En un ejemplo peculiar (el tímpano de la puerta del Sarmental de la catedral de Burgos, ca. 1230-1240), los evangelistas del tetramorfos se representan de forma doble, con su iconografía simbólica y como escribas sentados.[12]​ En las arquivoltas románicas, de arcos de medio punto, las figuras se disponen yuxtapuestas horizontalmente, compartiendo el mismo plano; en las góticas, de arcos ojivales, se disponen unas sobre otras, separadas por pedestal y doselete.

Incluso se dan de nuevo (siglos después de las romanas) representaciones de estatuaria regia sedente, iconografía reservada en la Alta Edad Media a la majestad divina.

Escultura

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Al final de la Edad Media, la escultura del Gótico tardío o final intensifica el dramatismo en la Europa central,[14]​ mientras que en Italia prefigura el Renacimiento. En esa época Flandes y los reinos cristianos de la península ibérica están muy conectados (hispanoflamenco). Se van aceptando innovaciones iconográficas, entre ellas las representaciones de la postura sedente en todo tipo de figuras.

Edad Moderna

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En la escultura de Miguel Ángel son particularmente significativas las figuras sedentes de Moisés y las de la Capilla de Los Médici. El término terribilità (la tensión contenida de sus figuras) se aplica ajustadamente a sus dinámicas poses. Desde su propia época es un tópico identificar como escultor más que como pintor a Miguel Ángel (él mismo se declaraba así, a pesar de la insistencia de Julio II en que realizara prioritariamente las pinturas que le encargó); y que sus figuras pintadas son fuertemente escultóricas.

En los siglos siguientes, los escultores manieristas y barrocos, tanto los de la escuela italiana como los imagineros españoles, hicieron sus propias interpretaciones de la postura sedente.

Edad Contemporánea

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Las instituciones del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX suscitaron una gran demanda de monumentos públicos que honraran a figuras históricas o de su propio presente, que junto a los proyectos arquitectónicos se han llegado a denominar "fiebre de piedra". La postura sedente tuvo entre ellos una presencia relativamente numerosa.[15]

Entre las obras de Auguste Rodin en que se utiliza la pose sedente destaca El pensador y El beso (ambas con varias versiones desde 1881).

Su pareja, Camille Claudel, con la que desarrolló una fuerte relación personal y artística, tiene obras de similar fuerza expresiva.

La postura sentada (y similares hacia la pose arrodillada) en figuras femeninas es característica del mediterraneísmo de Josep Clarà.

Al mismo movimiento estético, o a otras etiquetas como "modernismo", se asocian escultores como Josep Llimona, Aristide Maillol y otros.[16]

La utilización de la pose sedente reclinada es característica de las figuras de Henry Moore.[17]

Picasso esculpió un Fauno sentado (1951).[18]

Otras civilizaciones

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Precolombinas
Indostánicas
Sureste asiático
Extremo Oriente

Pintura

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Baja Edad Media y Edad Moderna

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Los intentos de conseguir la representación de la tercera dimensión en pintura a través de la perspectiva (que no se consigue de forma eficaz hasta el siglo XV) significó modificaciones en la forma de representar la postura sentada, que va haciéndose más verosímil, en correspondencia con la búsqueda estética de un mayor realismo y el alejamiento del hieratismo y los estereotipos románicos o bizantinos (que siguieron perviviendo en Europa Oriental).

Gótico final

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Tras el franco-gótico, gótico lineal o proto-gótico[19]​ del siglo XIII (que se prolonga mucho más en las representaciones menos innovadoras) se desarrolla la sensibilidad intensificada del Gótico internacional. También se utiliza la etiqueta "italo-gótico". En la pintura italiana (escuela sienesa, escuela florentina) del Duecento (siglo XII) y el Trecento (siglo XIII) se produce la superación de la maniera greca o "estilo italo-bizantino" por nuevas formas, que se consideran una evolución hacia el Renacimiento posterior.

Renacimiento inicial, Quattrocento, primitivos flamencos, gótico francés e hispanoflamencos

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Las innovaciones técnicas localizadas en Flandes y en Italia marcaron nuevas soluciones que, aplicadas a la representación de figuras sedentes, son muy identificables (la perspectiva lineal o el uso de cámara oscura, el diseño intelectual previo en la técnica del fresco o la pincelada detallista -con el efecto de mímesis del modelo- en la del óleo). Es significativa la atención que flamencos e hispanoflamencos ponen en la reproducción del ropaje (paños quebrados), que oculta la anatomía; mientras que los italianos, que pretenden entroncar con el ideal de belleza clásico, buscan la inspiración en las romanas (ante la ausencia de modelos pictóricos de la Antigüedad).

La segunda mitad del siglo XV representa la madurez del Renacimiento italiano y del centro artístico y cultural que es la Florencia de los Médici. El viaje a Italia de Van der Weyden (en el año santo de 1450) representa el fértil intercambio con el foco flamenco.

Alto Renacimiento o Renacimiento pleno (Quattrocento final y pintura del Cinquecento inicial, finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI)

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La postura sedente se representa de un modo mucho más relajado, incluyendo inclinaciones del tronco y de los miembros en distintos planos, tanto en el género de pintura religiosa como en el de pintura mitológica y las alegorías, que permiten incluso una mayor libertad a los pintores (las Venus y Ledas en pose semi-sentada, incorporadas parcialmente sobre el lecho). Es muy significativo, en el género del retrato, la elección del plano: el cuerpo entero implica una mayor majestuosidad y alejamiento, el busto (muy utilizado en el Quattrocento) limita la capacidad expresiva al rostro; en La Gioconda, los brazos cruzados a la altura de los brazos del sillón dan una mayor proximidad, y hacen que la postura sentada de cintura hacia abajo, aunque no se vea, sí se adivine; además, la pose en tres cuartos (un semi-perfil que ya había utilizado Leonardo en La dama del armiño) también contribuye a ello. Causó una honda impresión entre sus contemporáneos, a pesar de su eterno estado inacabado; Rafael la copió en 1504 y la utilizó como base compositiva de alguna de sus obras.[20]​ La difusión de las innovaciones del Renacimiento italiano por Europa tuvo un ritmo distinto en cada país, pero fue mucho más rápida en pintura que en arquitectura.

Bajo Renacimiento o Manierismo (Cinquecento medio y final)

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Los pintores más innovadores se permiten vulnerar los requisitos compositivos de simetría y equilibrio propios del Renacimiento pleno. El retrato áulico, junto a representaciones convencionales (el personaje entronizado), se atreve incluso con la mitologización y el desnudo (heroico o incluso anecdótico).

Manierismo tardío y Barroco inicial (pintura clasicista y tenebrista

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Soluciones estética y técnicamente opuestas en cuanto a la luz y la composición, clasicismo y tenebrismo abren la pintura barroca en el cambio de siglo XVI al XVII. La representación poco convencional de las posturas (y entre ellas la sedente) y de personajes de baja extracción social están entre los recursos que usa Caravaggio.

Barroco pleno

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Entre otras contradicciones inherentes al espíritu del Barroco estuvo la polémica entre poussinistas y rubenistas (explicitada en la Academia Francesa en 1671). Las formas de representar la pose sedente fueron enormemente diversas, con todos los grados posibles entre lo convencional y lo imaginativo.

Velázquez otorga a sus figuras sentadas una dignidad que extiende de los más altos personajes (el papa o el rey -particularmente en la serie de retratos ecuestres pintados para el Palacio del Buen Retiro en 1634-1635- a los más humildes (los bufones, los pícaros o las trabajadoras que pone en relación con los dioses de la mitología).

Similar argumento se puede hacer con las figuras religiosas de Murillo, que representa en actitudes cotidianas (particularmente en pose sedente, como la Virgen hilando o San José en una pausa del trabajo, jugando con el Niño Jesús; o este o San Juan Bautista con el Cordero) comparables con las de los niños callejeros, cuyo tratamiento no es menos digno.

Son particularmente significativos los interiores con figuras sentadas con escenas de la vida cotidiana (pintura de género) del gusto de la pujante burguesía del Siglo de Oro holandés; en los que destacó Johannes Vermeer.

Otros pintores holandeses del siglo XVII realizaron obras semejantes. Algunas de ellos inspiraron a Joan Miró su serie Interiores holandeses (1928).

Barroco tardío, Rococó y Neoclasicismo inicial

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El siglo XVIII presenció el desarrollo paralelo de la pintura académica, con predominio del dibujo, que evolucionó hacia la sobriedad neoclásica, y la pintura rococó que intensificaba la sensualidad y el colorido. En las academias utilizadas en el aprendizaje artístico del siglo XVIII, las poses de los modelos tendían a ser activas, incluso en las figuras sentadas, que se hacen gesticular dramáticamente, mientras que en el siglo XIX, las figuras reclinadas o sentadas se hacen menos y son estáticas en comparación.[21][22]

Edad Contemporánea

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Aunque había precedentes anteriores (Velázquez o Murillo), es característico de la pintura de la Edad Contemporánea (se utiliza la convencional división cronológica entre edades -1789, Revolución francesa-) el protagonismo de las clases populares en los temas artísticos, desde una posición de dignidad que antes se reservaba a las superiores. Francisco de Goya es un buen ejemplo de la evolución en ese tratamiento (desde los cartones para tapiz -1775-1792, de estética rococó- a los retratos aristocráticos y áulicos del periodo entre siglos, y en las tres primeras décadas del siglo XIX sus grabados, las pinturas negras y su periodo final en Burdeos). Otro autor que protagoniza el tránsito entre edades es Jacques-Louis David.

De la misma época que Goya, en las figuras de pintores visionarios como William Blake y Heinrich Füssli son características sus poses forzadas, a veces extravagantes, que incluyen las sedentes.

Honoré Daumier, además de su clásico El vagón de tercera clase (distintas versiones, ca. 1856-1865), en la que demuestra su interés por la representación de las capas desfavorecidas de la sociedad en el contexto de la modernización técnica, como muchos otros asuntos cotidianos que trata con humor y cercanía, destacó por su versatilidad en la representación de múltiples variantes de la pose sedente.

Con una perspectiva social completamente opuesta, se representa a las capas altas de la sociedad en poses pretendidamente espontáneas y desenfadadas, en los retratos de grupo de pintores como Franz Xaver Winterhalter o James Tissot se aprecia una predilección por la pose sentada.

Como se ha dicho en la sección anterior, los dibujos de aprendizaje denominados academias se siguieron haciendo de forma tradicional, con una mayor rigidez si cabe en el siglo XIX.

Impresionismo, Postimpresionismo, Modernismo y Vanguardias

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Desde finales del siglo XIX, y ya de forma total en el siglo XX, la ruptura de las convenciones académicas en los movimientos artísticos, que se suceden con gran rapidez, permite a los pintores muy distintas búsquedas de mecanismos expresivos de toda clase. La representación de la figura humana en posición sedente es una de ellas.

La utilización de figuras de personas sentadas en sus composiciones es particularmente definitoria para el mundo que algunos pintores pretenden evocar en sus composiciones, como Edgar Degas (Interior -1868-, El mercado del algodón o Una oficina de algodón en Nueva Orleans -1873-,[23]El ajenjo -1876-, Violinista y joven mujer -1871-,[24]Bailarina sentada atándose la zapatilla izquierda -ca. 1881-1883-,[25]La espera -1882-[26]​ o varias de sus obras en que toma como modelo a Mary Cassat[27]​). La postura sentada de sus figuras no transmite una condición de superioridad (como la que mostraban las figuras entronizadas desde la Antigüedad), sino decaimiento, soledad o abandono.

Una perspectiva opuesta es la de Pierre-Auguste Renoir, cuyas figuras sentadas desprenden vitalidad y optimismo (Baile en el Moulin de la Galette -1876-, El almuerzo de los remeros -1881-, Las grandes bañistas, -1884-1887-, En el jardín, 1885, Mujer desnuda sentada -ca. 1890-1900-, Retrato de Ambroise Vollard vestido de torero, 1917).

También es característica la elección de distintas modalidades de la postura sentada en la obra algunas mujeres pintoras, particularmente en la de Berthe Morisot.

pero también en la de muchas otras de su misma época, como Mary Cassatt, Amélie Beaury-Saurel, Gerda Roosval-Kallstenius, Elizabeth Nourse, María Luisa Puiggener, etc. La valoración de qué pueda significar esa elección, frente a otras poses más dinámicas, puede tener que ver con su particular punto de vista social sobre la posición de la mujer a finales del siglo XIX y sobre cómo eran representadas en el arte; aunque la reflexión explícita sobre ello es propia de la crítica feminista a partir de finales del siglo XX.[28]

Es significativo el contraste con la representación de la mujer sentada en la obra de un pintor como Giovanni Boldini.

Entre los pintores de las vanguardias del siglo XX que han dedicado parte de su obra a representar figuras sedentes están, entre muchos otros, Henri Matisse (Femme assise -"mujer sentada", múltiples versiones desde 1906-[29]​), Pablo Ruiz Picasso (El viejo guitarrista ciego, 1903, Retrato de Gertrude Stein, 1905-1906,Las señoritas de Aviñón, 1907, Mujer sentada acodada, 1939, Hombre sentado, 1969), Julio Romero de Torres (Pereza andaluza, 1900, Mal de amores, 1905, La Venus de la poesía, 1913, La buenaventura, 1920, La niña del cántaro, 1927, La chiquita piconera, 1930),[30]Amedeo Modigliani (Desnudo sentado, varias versiones desde 1917), Salvador Dalí (particularmente una serie de obras datadas en 1925: Muchacha sentada, Figura de espaldas, Figura de perfil, Figura en una mesa, Retrato de mi padre, Retrato de mi hermana -dos versiones-, Retrato de María Carbona, Monje sentado, Desnudo femenino, Venus y cupidos;[31]​ y en 1926: Muchacha cosiendo, Muchacha de Figueras[32]​), Francis Bacon (Estudio del retrato de Inocencio X de Velázquez, 1953),[33]Lucian Freud (Hombre en una silla -retrato del barón Thyssen-, 1983-1985),[34]Balthus (polémicos retratos de niñas en poses equívocas),[35]​ etc.

Un caso muy significativo es Edward Hopper, cuyas inusuales composiciones, en las que las figuras sentadas parecen individuos existencialmente solos aunque estén junto a otros, se han comparado precisamente con las de Degas[36]​ (Muchacha cosiendo a máquina -1921-, Automat -1927-,[37]Habitación de hotel -1931-,[38]Habitación en Nueva York -1932-, Noctámbulos -1942-, Ventana de hotel -1955-,[39]Sol de la mañana -1952-[40]​).

 
Codex Quetzalecatzin, 1593.

Otras civilizaciones

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Pintura antigua de América

La forma de representar la tridimensionalidad en la pintura maya (como los casos de figuras sentadas) tiene cierta complejidad.[41]

 
Pintura maya (sin datar).
Pintura de la India, Persia y Asia Central
 
Manuscrito iluminado budista, siglo XII.

En la pintura de la India existen representaciones de figuras sentadas, habitualmente en la forma tradicional de esta civilización (con las piernas dobladas en el suelo), desde periodos anteriores; e incluso tras el dominio islámico de la mayor parte de la India a partir del Imperio moghul no se impidió la existencia de representaciones humanas (que contravienen el aniconismo), sobre todo en los manuscritos iluminados, que siguieron representando habitualmente las mismas convenciones en las formas de sentarse, con formas similares a las de la pintura persa y del Asia Central.

 
Negando el asiento, anónimo de la dinastía Song.
Pintura china

Mientras que la manera tradicional de acomodarse en la civilización china es en el suelo y de rodillas, la representación convencional del emperador chino es frontal y en posición sedente, entronizado. Hay una curiosa representación del emperador Wen de Han (siglo II a. C.) junto con su emperatriz y su concubina favorita en el jardín Shanglin, donde un funcionario desaprobó que la concubina se sentara, rompiendo el protocolo.

Significativamente, hay algunas representaciones de Buda entronizado en posición sedente (no en la convencional oriental, sino con las piernas paralelas).

 
Buda Sakyamuni, por Zhang Shengwen,[42]​ 1173–1176.

Y algunos otros casos en que hay figuras sentadas en esa posición.

 
Deleites nocturnos de Han Xizai,[43]​ de Gu Hongzhong; pintado originalmente bajo la dinastía Tang meridional (siglo X) y reproducido en el siglo XII.
Pintura japonesa

En la pintura japonesa hay ejemplos de postura sedente en asientos elevados, aunque es mucho más frecuente las posturas de asiento en el suelo y la tradicional postura arrodillada. A partir de la apertura a Occidente (1868), las convenciones dan paso a la influencia del arte europeo.

Otras obras de arte

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Es destacable que, fuera del arte figurativo (de hecho, fuera de los mismos conceptos de pintura o escultura como vehículos de expresión artística), la tradición de representar figuras sedentes se deje sentir incluso en otras modalidades del arte muy alejadas, como la obra de Joseph Beuys (Silla con grasa, 1964, donde la figura humana es sustituida por ese material, muy significativo para el artista)[46]​ o la de Joseph Kosuth (Una y tres sillas, 1945, en la que no solo no hay figura, sino que se cuestiona la propia materialidad de la obra),[47]​ a su vez parafraseada por Doris Salcedo (1550 sillas, 2003, donde la ausencia de personas sentadas alude a las tragedias bélicas).[48]

En el género de las instalaciones artísticas hay una obra multimedia denominada Estoy sentado en una habitación, del compositor Alvin Lucier.

En numismática la utilización de figuras sentadas se viene haciendo desde la Antigüedad; en época reciente se denomina "Libertad sentada" al diseño del grabado de monedas de plata de Estados Unidos.

En cine, títulos de películas que se incluyen la denominación:

Referencias

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  1. En la tipología denominada Buda reclinado la posición de la figura es casi totalmente horizontal, tumbada lateralmente y con una mano apoyada en la cabeza. Más o menos incorporadas están las poses de las distintas variantes del modelo clásico de Venus en posición reclinada, que se actualiza en la Edad Moderna con la Venus dormida de Giorgione, la Venus de Urbino de Tiziano, la Venus del Espejo de Velázquez, las Majas de Goya, la La gran odalisca de Ingres o la Olympia de Manet. En escultura, el retrato de Paulina Bonaparte de Canova y las figuras reclinadas de Henry Moore.
  2. La escultura en Mesopotamia y Egipto, Arte en parte, 16 de noviembre de 2020.
  3. Martín Almagro Gorbea y Mariano Torres Ortiz (coords.), La escultura fenicia en Hispania, Real Academia de la Historia, 2011, ISBN: 978-84-15069-19-5
  4. Werner Keller, La civiltà etrusca, Garzanti, 1999, ISBN 88-11-67670-3 Fuente citada en Tomba dei Leopardi.
  5. Compárese con esta terracota, de época romana.
  6. Por ejemplo, en el Matrimonio sedente de Orippo.
  7. Roman Imperial Portraits Database
  8. Diego Escámez, JÚPITER ÓPTIMO MÁXIMO EN LA PROPAGANDA DE AUGUSTO Y VESPASIANO: JUSTIFICACIÓN RELIGIOSA DE DOS FUNDADORES DINÁSTICOS, UCM, 2013:
  9. Rowena Loverance, Christian art, 2007, pg. 105 -La Estatua de Zeus en Olimpia, Maravillas Antiguas - El Zeus de Olimpia..., Ateneo Mercantil Valenciano, 5 de mayo de 2021.
  10. Aquilino de Pedro, Gótico en Diccionario de términos religiosos y afines, Akal, 2014. - Hieratismo 3 minutos de arte. - Escultura gótica en España Arteguías.
  11. Apocalipsis 4, 5, 7, 11 y 19. - Haynes, Clarence L, Jr. "Do We Know Who the 24 Elders of Revelation Are?", 13 de enero de 2023, biblestudytools.com. - Davey, Stephen, "Who are the 24 Elders of Revelation 4?", 3 de junio de 2022, wisdomonline.org. - The Four and Twenty Elders Casting their Crowns before the Divine Throne: Description Tate. Fuentes ciadas en Twenty-Four Elders
  12. Descubrir Burgos - Manuel Guillén, Temas y Comentarios
  13. BTM Vármúzeum - Középkori kőtár no. 660. Fuente citada en Tabán Christ.
  14. Jesús Manuel García Díez, El vigor de la escultura tardogótica alemana, 02/09/2016
  15. Eric Hobsbawm, La Era de la Revolución, La Era del Capital y La Era del Imperio.
  16. Mujer sedente, de Santiago Costa, 1943.
  17. Ver también sus dibujos, como Tres figuras sentadas, 1941, en la web del Museo Thyssen
  18. Ficha en el Museo Picasso de Málaga
  19. Artehistoria. Cita como fuentes, entre otras: Ch. R. Post quien, en su segundo volumen de "A History of Spanish Painting" (1930); Mn. Trens, "La Peinture Gothique jusqu'a Ferrer Bassa"; Gudiol, "Ars Hispanie"; Azcárate, "El protogótico hispánico" (discurso de entrada en la Real Academia de Bellas Artes, 1974).
  20. Jesús F. Pascual Molina, Mona Lisa, la obra maestra más enigmática de Leonardo da Vinci, National Geographic, 28 de septiembre de 2023. José Enrique Ruiz-Domènec, National Geographic, 10 de enero de 2025. Álex Sala, Dama con armiño, la primera Mona Lisa de Leonardo da Vinci, National Geographic, 24 de noviembre de 2024.
  21. Susan Waller, The invention of the model, 2017.
  22. Ver también los estudios, como estas ocho Figuras sedentes de Giacomo Rossi (web del Museo del Prado).
  23. Artehistoria - Ficha de Un bureau de coton à La Nouvelle-Orléans en la web del Musée des Beux-Arts de Pau
  24. Ficha de Violinist and young woman en la web del Detroit Institute of Arts
  25. Ficha en D'Orsay
  26. The Human Predicament, in Pastel - Edgar Degas’s pastel drawing Waiting epitomizes his art and resonates with our own experience of big-city life, en Paul Getty Museum. Waiting-L'Attente en Google Arts and Culture - Los métodos del artista "La espera" de Degas en Google Arts and Culture
  27. Degas-Cassatt, exposición en la National Gallery of Art, 2014 Carlos Sala, [https://www.larazon.es/cataluna/20200702/43rokounojhndn6fly57ooch2i.html “¡Ninguna mujer tiene derecho a dibujar tan bien!” La pintora y Edgar Degas eran almas gemelas hasta que la artista estadounidense se cansó de la condescendencia continua de su amigo y buscó ser todavía mejor que el maestro], La Razón, 05.10.2021. Categoría en Commons
  28. Carmen Macías, La musa retenida: cómo las mujeres quedaron atrapadas en el arte del siglo XIX, El Confidencial, 27/11/2022.
  29. Femme assise (sin datar) en la web de Christie's. Jeune femme assise de dos — Mme. Matisse, 1906 en la web del MET. Portrait de la femme de l'artiste, Museo del Hermitage. Femme au violon, ca. 1920-1922 en la web del Musée de l'Orangerie. Femme assise, 1946 en la web del Centro Pompidou.
  30. Carmelo Casaño, El simbolismo crítico de Julio Romero de Torres, 2002; Miguel Calvo Santos, Julio Romero de Torres, HA!, 05-01-2020; Julio Romero de Torres y sus cuadros de chicas adolescentes, 2016.
  31. Fundación Gala-Dalí, catálogo razonado, 1925 - 20 minutos - Muchacha Sentada - Fundación Gala-Dalí
  32. Fundación Gala-Dalí, catálogo razonado, 1926
  33. HA!
  34. alexandrasasse.com - Lucian Freud: Retratos del barón Thyssen-Bornemisza, exposición en el Museo Thyssen, 2021.
  35. Balthus llega a Madrid acompañado de sus 'lolitas' - El Museo Thyssen-Bornemisza inaugura una polémica retrospectiva de Balthus con 47 obras del enigmático pintor incluyendo sus ‘lolitas’, The Objective, 19/02/2019 - La pequeña vecina del pintor de los gatos, El Mundo, 2017/12/15
  36. Miguel Calvo Santos, Blue Night, HA!, 02-10-2015
  37. Jerson Hondall
  38. Ficha en el Thyssen - Comentario en HA!
  39. Comentario en Arthive
  40. Comentario en HA!. Utiliza como model o a Josephine sentada en la cama frente a la ventana. Ver Barnebys. Ver Miguel Lorenci, La irremediable soledad de Jo Hopper, El Correo, 7 de agosto de 2024.
  41. Rogelio Valencia Rivera, La representación del espacio en el arte maya y su aplicación a las pinturas de la Acrópolis de Chi’ik Nahb de Calakmul, Estud. cult. maya vol.62 Ciudad de México 2023 Epub 30-Ene-2024
  42. "Buddhist Volume of Paintings by Zhang Shengwen". Fuente citada en Zhang Shengwen.
  43. "The Night Revels of Han Xizai". The Palace Museum. 24 September 2009. Fuente citada en The Night Revels of Han Xizai.
  44. Szostak, John D. Painting Circles: Tsuchida Bakusen and Nihonga Collectives in Early Twentieth Century Japan. Brill (2013). ISBN 9789004216723 Fuente citada en Tsuchida Bakusen.
  45. Laurence P. Roberts: A Dictionary of Japanese Artists. Weatherhill, 1976. ISBN 0-8348-0113-2. Fuente citada en Ishikawa Toraji.
  46. La obra comentada en HA!
  47. Ficha en el Reina Sofía
  48. Comentario de la obra en HA!