Alexis Ravelo Betancor (Las Palmas de Gran Canaria, 20 de agosto de 1971 - Ibidem, 30 de enero de 2023)[1] fue un escritor español que cultivaba los géneros de novela negra, cuento y microrrelato.
Alexis Ravelo | ||
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![]() Alexis Ravelo en 2019 | ||
Información personal | ||
Nombre de nacimiento | Alexis Ravelo Betancor | |
Nacimiento |
20 de agosto de 1971 Las Palmas de Gran Canaria (España) o Las Palmas (España) | |
Fallecimiento |
30 de enero de 2023 Las Palmas de Gran Canaria (España) o Las Palmas (España) | (51 años)|
Causa de muerte | Infarto agudo de miocardio | |
Nacionalidad | Española | |
Información profesional | ||
Ocupación | Escritor, publicista y conferenciante | |
Área | Escritura, literatura de detectives, guion televisivo, periodismo de opinión, taller y reseña | |
Género | Novela negra | |
Sitio web | alexisravelo.wordpress.com | |
Distinciones |
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Nació en el barrio de Escaleritas en Las Palmas de Gran Canaria y, desde muy joven, trabajó en el mundo de la hostelería como camarero. Su formación es autodidacta. Inició estudios de Filosofía en la UNED. Asistió a los talleres de narrativa impartidos por Augusto Monterroso y Alfredo Bryce Echenique en el Centro Insular de Cultura.
Fue cofundador de la revista literaria La Plazuela de las letras y creador del espacio de divulgación cultural Matasombras, junto con Antonio Becerra Bolaños, en Las Palmas de Gran Canaria. Escribió espectáculos teatrales y guiones para programas infantiles de televisión. En 2006 ingresó en la Asociación Canaria de Escritores, que abandonó a finales de 2008 por divergencias con la junta directiva.
Impartió talleres literarios en diversos foros y academias, como La máquina del cuento, Factoría de Ficciones[2] o Vidas cruzadas.[3] Desde 2013 escribió una columna de opinión en el periódico digital Canarias Ahora.[4]
Falleció en su ciudad natal de forma totalmente inesperada víctima de un infarto.[1][5]
Publicó su primer libro de relatos, Segundas personas en 2000, después de que recibiera el año anterior el Premio Poeta Domingo Velázquez. Los seis años posteriores los dedicó a escribir principalmente teatro y publicidad, aunque durante ese tiempo aparecieron también relatos y artículos suyos en revistas, periódicos, volúmenes colectivos y antologías (por ejemplo, uno de sus cuentos fue incluido en la antología Relato español actual, realizada por Raúl Hernández Viveros en 2001 y publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México y el Fondo de Cultura Económica de España.
En 2006 aparece su segundo volumen de cuentos, esta vez fantásticos, Ceremonias de interior, y su primera novela negra, Tres funerales para Eladio Monroy, ambientada en su ciudad natal. Esta obra, protagonizada por un exmarinero buscavidas, cínico y violento, fue la primera de una serie que prosiguió con Sólo los muertos. Paralelamente, Ravelo continuó cultivando el cuento y el microrrelato, el libro infantil y la novela juvenil.
Algunos críticos notaron en su primera etapa una excesiva influencia de Julio Cortázar, pero con el tiempo su estilo fue evolucionando hasta alcanzar una voz más personal.
Ravelo, que en su blog bromeó autoetiquetándose como un "escritorzuelo" y un "escribidor",[9] ha afirmado que el texto no es más que escritura hasta que la mirada del lector no lo convierte en literatura. Tiene un estilo rápido. Supedita la estética al desarrollo del argumento, aunque son constantes sus juegos lingüísticos y conceptuales. Con frecuencia declaró su intención de escribir textos amenos e incómodos a un tiempo, tendiendo a epatar al burgués y a enfrentarse con la autoridad. Es habitual en sus textos la propuesta de divertimentos (como la de que sea el lector quien atribuya a sus autores las citas que introduce en medio de una novela) o la inserción de pequeñas boutades (uno de sus libros incluye, al final, una hoja de reclamaciones), apelando a la constante implicación del lector. Por otro lado, sus historias suelen apelar a temas de la filosofía o de asunto sociopolítico.
Su obra ha recibido el elogio crítico de autores como Fernando Bruquetas, Dolores Campos-Herrero, Emilio González Déniz, Alicia Llarena, y Raúl Argemí y era considerado como uno de los narradores canarios más prometedores de su generación, lo que en 2013 se vio confirmado con el XVII Premio de Novela Negra Ciudad de Getafe por La última tumba,[10][11] que tuvo excelentes críticas de los miembros del jurado.[12] Según Lorenzo Silva, "demuestra que la novela negra en España es mucho más que Madrid y Barcelona, y que desde Las Palmas de Gran Canaria se puede servir una historia criminal contundente e importante". Fernando Marías, por su parte, la consideró una "novela negra-negra, seca y sin concesiones, cargada de la solidez más clásica del género. Una trama sin fisuras y, sobre todo, un personaje principal absorbente: ambiguo, oscuro, ingenuo a su manera, un inocente acostumbrado a sobrevivir en las peores alcantarillas".[13]