Los uranoscópidos (Uranoscopidae), llamados cepos tósigos, son una familia de peces marinos incluida en el orden Perciformes. Viven en aguas poco profundas, enterrados en la arena para cazar al acecho a invertebrados y pequeños peces que pasan sobre ellos, atraídos por señuelos que poseen en la boca simulando pequeños gusanos.[1]
Uranoscopidae | ||
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![]() Uranoscopus sulphureus | ||
Taxonomía | ||
Reino: | Animalia | |
Filo: | Chordata | |
Clase: | Actinopterygii | |
Orden: | Perciformes | |
Suborden: | Trachinoidei | |
Familia: |
Uranoscopidae Bonaparte, 1831 | |
Géneros | ||
Véase el texto
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Tienen los ojos situados en la parte superior de la cabeza, con una boca que se abre hacia arriba en una enorme cabeza. Tienen entre 18 y 90 cm de longitud, con largas aletas dorsal y anal.[1]
Son especies con veneno, con dos largas espinas venenosas situadas en el opérculo y sobre las aletas pectorales.[1] También pueden causar descargas eléctricas. Atrapan a sus presas directamente con las fauces camuflándose en el lecho marino y esperando a que se posen sobre ellas.
Su nombre de cepo tósigo deriva de su carácter venenoso y la manera de cazar a sus presas.[2]
Existen unas 53 especies agrupadas en ocho géneros:[3]