El Teatro Reina Victoria[a] es una sala de teatro de Madrid (España).[1] Fue inaugurado el 10 de junio de 1916,[2] según proyecto del arquitecto José Espelius, con fachada de vidrieras de Maumejean y azulejería de Talavera, y capacidad en la sala para más de seiscientos espectadores. Durante la II República se llamó simplemente Victoria y en octubre de 1936 fue rebautizado con el nombre del dramaturgo Joaquín Dicenta. Tras la guerra civil española recuperó su nombre regio.[3][4]
Teatro Reina Victoria | ||
---|---|---|
![]() Fachada del Teatro Reina Victoria. | ||
Ubicación | ||
País |
![]() | |
Localidad | Madrid | |
Dirección | Carrera de San Jerónimo, 24 (Centro). | |
Coordenadas | 40°24′59″N 3°41′59″O / 40.416465, -3.699835 | |
Información general | ||
Arquitecto | José Espelius | |
Construcción | 1915-1916 | |
Inauguración | 10 de junio de 1916 | |
Características | ||
Estilo | Modernista | |
Aforo | 600 espectadores | |
Derribado el edificio que ocupaba la Cervecería Inglesa,[2] que en los años del cambio de siglo acogió tertulias con personajes como Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente o Leopoldo Alas «Clarín»,[5] en donde, irónicamente, hacia 1560 se ubicó el corral de Cristóbal de la Puente, el empresario José Juan Cadenas encargó a Espelius que levantase un teatro en el solar que dando a la Carrera de San Jerónimo hacía esquina a la calle Echegaray. El proyecto, firmado el 12 de junio de 1915, se concluyó el 8 de junio de 1916,[6] y dos días después se inauguró el local con el vodevil en tres actos El capricho de las damas de Blasco Soler y Asensio Mas, con música de Luis Foglietti y participación del propio Cadenas.[7][1] Al estreno acudieron los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia.[1]
En su primera etapa se dedicó al género de la opereta,[2] con fracasos estrepitosos como la Mefistófela de Benavente,[b] y aciertos como El as, La duquesa de Tabarín, El príncipe de Carnaval o La bella Risetta, piezas "alegres y vistosas, adecuadas para lucir chicas guapas, música pimpante y decorados sugestivos".[8] Con el trascurso del tiempo se dedicó a sala de zarzuela hasta que se especializó en alta comedia.[1]
A pesar de la atractiva portada modernista del edificio, Espeliú presentó un esquema tradicional, con vestíbulo flanqueado por dos escaleras, sala en herradura abrazando el escenario y una gran claraboya que en su época se abría para ventilar la sala. Más atrevido fue el gran ventanal del salón de descanso de la planta superior.[6]
El Teatro Reina Victoria fue adquirido en enero de 2018 por la familia García Azpiroz, dueña de Pescaderías Coruñesas, cuyo fundador, Evaristo García Gómez, adquirió a la sociedad Arequipa Producciones del actor Carlos Sobera. Solo esta operación se ha valorado en 9,4 millones de euros (incluida la hipoteca con Bankia que pesaba sobre el inmueble).