El jird gordo (Psammomys obesus) es una especie de roedor miomorfo de la familia Muridae propia de África y Oriente Medio. No se reconocen subespecies.[2]
Jird gordo | ||
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Estado de conservación | ||
![]() Preocupación menor (UICN 3.1)[1] | ||
Taxonomía | ||
Reino: | Animalia | |
Filo: | Chordata | |
Clase: | Mammalia | |
Orden: | Rodentia | |
Suborden: | Myomorpha | |
Superfamilia: | Muroidea | |
Familia: | Muridae | |
Subfamilia: | Gerbillinae | |
Género: | Psammomys | |
Especie: |
P. obesus Cretzschmar, 1828 | |
Sinonimia | ||
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Es un roedor de tamaño medio y de aspecto más achaparrado que las especies del género Meriones.[3] El pelaje dorsal varía del marrón claro al rojo y amarillo, con manchas de color negro.[4] En los flancos, vientre y mejillas es de color ocre pálido, con además una mancha blanca detrás de cada oreja.[3] La cola termina en un penacho de pelos de unos 14 mm de largo.[5]
El cráneo es robusto y anguloso, y su fórmula dental es la siguiente: 1/1, 0/0, 0/0, 3/3 = 16.[3]
Se encuentra en el norte de África, desde Mauritania a Egipto, así como en Arabia Saudí, Israel, Jordania y Siria.[1] Habita preferentemente en las proximidades de su principal fuente de alimento, los arbustos suculentos halófilos.[1]
Viven en pequeñas colonias y construyen, habitualmente en una loma, madrigueras protegidas por arbustos con varias entradas y 2 o 3 pisos de galerías, una de ellas de forma circular.[3] El territorio del macho dominante es de gran extensión, pudiendo abarcar el de varias hembras y machos subordinados.[5] La época de cría es de diciembre a abril, aunque se ha registrado que en cautividad pueden criar durante todo el año.[5] El periodo de gestación es de 24 días, pariendo las hembras una camada de entre 1 y 7 crías, las cuales nacen lampiñas y son destetadas a las 3 semanas, periodo tras el cual las crías se independizan.[5] Los machos alcanzan la madurez sexual a los 4 meses y las hembras a partir de los 3.[5]
Son de hábitos diurnos, aunque también son activos por la noche.[3] Pese a que se alimentan de plantas cultivadas, su alimentación se compone principalmente de quenopodiáceas, las cuales son ricas en agua (84-86%) y en sodio (1,5 g por 100 g).[3] Debido a ello debe consumir una gran cantidad de estas plantas saladas y desarrollar el correspondiente exceso de sales,[6] lo cual consigue excretando una orina altamente concentrada gracias a que sus riñones son muy eficientes.[5]