Prove per una tragedia siciliana es un documental italiano de 2009 dirigido por Roman Paska y escrito y producido por John Turturro. Fue realizado en Sicilia, Italia, y trata sobre las tradiciones de la región.[1] Fue estrenado en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2009.[2]
Prove per una tragedia siciliana | ||
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Título | Rehearsal for a Sicilian Tragedy (Estados Unidos) | |
Ficha técnica | ||
Dirección |
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Producción |
Giuliana Del Punta Bruno Restuccia John Turturro (productor ejecutivo) | |
Guion |
John Turturro Roman Paska | |
Música | Giovanni Sollima | |
Fotografía | Marco Pontecorvo | |
Montaje |
Michael Berenbaum Rick Derby | |
Protagonistas |
John Turturro Andrea Camilleri Mimmo Cuticchio Donatella Finocchiaro Vincenzo Pirrotta Gioacchino Lanza Tomasi di Lampedusa | |
Ver todos los créditos (IMDb) | ||
Datos y cifras | ||
País | Italia | |
Año | 2009 | |
Género | Documental | |
Duración | 77 minutos | |
Idioma(s) |
Italiano Inglés | |
Compañías | ||
Productora | Esperia Film | |
Distribución | First Run Features | |
Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
John Turturro viaja a Sicilia para explorar sus tradiciones, la historia de la emigración siciliana a Estados Unidos, y sus propios orígenes (sus abuelos maternos provenían de Palermo y Aragona).[3] En su viaje es guiado por uno de los pocos titiriteros que aún existen, Mimmo Cuticchio, quien le muestra a Turturro el distintivo estilo siciliano de manejo de marionetas.[4] En su trayecto también habla con habitantes locales acerca de las tradiciones del día de los muertos y Navidad.[4]
En un principio, el proyecto fue ofrecido a John Turturro quien por falta de tiempo no podía dirigirlo él mismo. Turturro sugirió al director y además marionetista Roman Paska, debido a sus conocimientos sobre las tradiciones de marionetas sicilianas y quien conocía a Mimmo Cuticchio desde hacía años.[5]
La producción comenzó enseguida a continuación de que Turturro terminara de filmar la segunda parte de Transformers en Jordania. Paska recorrió toda la isla de Sicilia en busca de locaciones, pero debido a las dificultades para trasladarse, la filmación se llevó a cabo en la parte oeste de la isla.[5]
The Hollywood Reporter describió el documental como "simple y sin pretensiones" y con "potencial internacional".[6] Por otro lado Variety comentó que "el documental y Turturro están mucho más interesados en las tradiciones de las marionetas locales que en investigar y analizar".[7] La reseña de We Are Movie Geeks fue positiva, describiendo al documental como un "colorido e informativo diario de viaje" y elogió el retrato de las raíces familiares de Turturro.[8]