El movimiento ejecucionista fue un movimiento político del siglo XVI, activo en el Reino de Polonia y, posteriormente, la mancomunidad polaco-lituana. En polaco, el movimiento se denominó ruch egzekucyjny, egzekucja praw ("ejecución [aplicación] de las leyes") o egzekucja dóbr ("ejecución de la propiedad").
El movimiento reivindicaba el cumplimiento de la ley frente a los abusos de la alta nobleza (magnates) y la devolución de las tierras públicas que jurídicamente eran propiedad de la corona pero que habían sido usurpadas, apropiadas o empeñadas a magnates (grandes nobles).
Fue popular entre la baja nobleza y contó con el apoyo real como un intento de reformar el país. Los seguidores del movimiento eran conocidos como popularyści ("populistas"), o zamoyszczycy ("zamoyskitas", por su líder Juan Zamoyski). Fueron seguidores claves de esta tendencia:
El objetivo del movimiento era reformar el país y aumentar los derechos de la baja nobleza y el parlamento (Sejm) a expensas de los magnates, el clero y en menor medida el monarca. El movimiento ejecucionista logró algunas de sus demandas. Pese a ello, a comienzos del siglo XVII empezó a perder influencia sin haber logrado una reforma significativa. Los historiadores modernos suelen considerar que muchas de las reformas propuestas por los ejecucionistas hubieran tenido, de haberse llevado a cabo, un impacto positivo en el declive que vivió el país en los siglos XVII y XVIII.
Las demandas claves del movimiento incluían:
Adicionalmente y según el periodo, el movimiento mostró su apoyo a otras disposiciones: