Los Glaciares de los Alpes son las formaciones glaciares que afectan a la cadena montañosa de los Alpes. Los Alpes, por su ubicación en la zona templada del hemisferio terrestre y por su altitud[1] presentan muchos glaciares. Están situados principalmente en Italia, Suiza, Francia y Austria. Tres pequeños glaciares se encuentran en el macizo del Zugspitze, en los Alpes Bávaros.
Son restos de la gran glaciación cuaternaria. Tras el fin de la pequeña edad de hielo, del 1850 a la actualidad, los glaciares de los Alpes sufren un constante, intenso y rápido retroceso. Pese a esto, con datos del final del siglo XX, se pueden contar muchos glaciares, repartidos por toda la cordillera. En el año 1989 se censaron en los Alpes 5.154 glaciares con una superficie de alrededor de 3.000 km².[2] Hay glaciares grandes, en volumen y extensión. Pero otras veces tienen dimensiones muy reducidas. Los glaciares se encuentran a los pies de montañas que superan los 4.000 metros, pero también los hay adosados a montañas que superan los 3.000 metros. Algunos neveros perennes se encuentran en cotas inferiores.
Generalmente son de tipo alpino, es decir con una cuenca colectora y una lengua glacial que desciende hacia el valle. En el caso de los glaciares más pequeños son de forma circular o semicircular sin lengua glacial evidente.
Los glaciares más grandes se encuentran en los grandes macizos alpinos: en el macizo del Mont Blanc, en el macizo del Monte Rosa, en el macizo del Gran Paradiso, en los Alpes Berneses, en el macizo del Bernina. Por la mayor altitud de las montañas los glaciares están más presentes en los Alpes occidentales y en los Alpes centrales; en los Alpes orientales los hay, pero de menor entidad.
Los más extensos, de este a oeste, son:
En relación con los glaciares de todo el mundo, los de los Alpes cubren menos del 0,02%[2] pero revisten particular importancia porque en ellos se iniciaron los primeros estudios de glaciología.