Favites rotundata es una especie de coral del género Favites, que pertenece a la familia Merulinidae, en el grupo de los corales duros, orden Scleractinia.
Favites rotundata | ||
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Estado de conservación | ||
![]() Casi amenazado (UICN)[1] | ||
Taxonomía | ||
Reino: | Animalia | |
Filo: | Cnidaria | |
Clase: | Anthozoa | |
Subclase: | Hexacorallia | |
Orden: | Scleractinia | |
Familia: | Merulinidae | |
Género: | Favites | |
Especie: |
F. rotundata Veron, Pichon & Wijsman-Best, 1977[2] | |
Sinonimia | ||
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Es un coral hermatípico, que hasta hace poco se enmarcaba en el género Favia, de la familia Faviidae.[3] De hecho, tanto el Sistema Integrado de Información Taxonómica,[4] como la Lista Roja de Especies Amenazadas,[5] mantienen aún en Faviidae a esta especie.
Es una especie no común, aunque ampliamente distribuida en aguas tropicales, desde el mar Rojo y el golfo de Adén, a través del Índico y el Pacífico oeste, hasta las islas Fiyi.[1]
El coral Favites rotundata forma colonias con forma de loma o aplanadas, con coralitos redondeados. Cada coralito se proyecta ligeramente sobre la superficie de la colonia y comparte el muro con sus vecinos, en disposición cerioide. Los coralitos tienen los muros gruesos y son de cálices redondeados. El diámetro de los coralitos es entre 19 y 22 mm.[6]
Los tentáculos de los pólipos se extienden durante la noche, presentándose en un círculo simple de tentáculos alrededor del disco oral. También posee tentáculos "barredores" que presentan unas células urticantes denominadas nematocistos, empleadas en la caza de presas del plancton.
El color de los pólipos es normalmente marrón, amarillento o gris pálido, con el disco oral que suele estar coloreado en gris o verde.[7]
Viven en los arrecifes localizados en las aguas tropicales, en zonas cercanas a las costas. Se encuentran en entornos superficiales, en lagunas, laderas interiores y exteriores de arrecifes, y rocas en zonas intermareales.
Habita normalmente entre 0 y 20 m de profundidad.
Se distribuyen en aguas tropicales del océano Indo-Pacífico, desde el Mar Rojo, hasta Fiyi, en el Pacífico oeste.
Es especies nativa de Arabia Saudí; Australia; Birmania; Camboya; Egipto; Eritrea; Filipinas; Fiyi; India; Indonesia; Israel; Japón; Jordania; Kenia; Kiribati; Malasia; Maldivas; islas Marshall; Micronesia; Nauru; Nueva Caledonia; Palaos; Papúa Nueva Guinea; Singapur; islas Salomón; Sri Lanka; Sudán; Tailandia; Taiwán, (China); Tuvalu; Vanuatu; Vietnam; Wallis y Futuna, y Yemen.[1]
Contienen algas simbióticas; mutualistas (ambos organismos se benefician de la relación) llamadas zooxantelas. Las algas realizan la fotosíntesis produciendo oxígeno y azúcares, que son aprovechados por los pólipos, y se alimentan de los catabolitos del coral (especialmente fósforo y nitrógeno).[8] Esto les proporciona entre el 70 y el 95% de sus necesidades alimenticias. El resto lo obtienen atrapando plancton y materia orgánica disuelta en el agua.
Se reproducen asexualmente mediante gemación, y sexualmente, lanzando al exterior sus células sexuales, siendo por tanto la fecundación externa. Los Favites son hermafroditas, y liberan óvulos y espermatozoides al agua, en expulsiones sincronizadas de gametos de un solo sexo. Los huevos fertilizados, permanecen a la deriva arrastrados por las corrientes varios días, más tarde se forma una larva plánula[9] que cae al fondo, se adhiere a él y comienza su vida sésil, secretando carbonato cálcico para conformar un esqueleto, o coralito. Posteriormente, va conformando la colonia coralina mediante la clonación de los pólipos, que van construyendo su coralito contiguo al pólipo generador.
Su mantenimiento en cautividad es relativamente fácil, comparado con el resto de corales duros. Al poder provenir de diferentes hábitats y profundidades, habrá que probar su ubicación en el acuario. En principio lo ubicaremos sobre rocas, la arena puede producirle irritaciones.[10]
La iluminación deberá ser moderada y la corriente de suave a moderada, ya que una corriente fuerte puede evitar la expansión de los pólipos. Conviene vigilar el nivel de calcio con frecuencia debido a su alto consumo. Se recomienda un acuario maduro y estable, los cambios de temperatura o acidez pueden provocarle estrés y llevarle al blanqueamiento.
Al tener tentáculos "barredores" para la caza, se debe dejar espacio a su alrededor, ya que, de lo contrario, dañará a los corales vecinos.