La enterotoxina resistente al calor es un tipo de toxina producida por las cepas enterotoxigenicas de la bacteria intestinal Escherichia coli, así como por la Yersinia enterocolitica y que es tóxica para animales incluyendo los humanos.[1][2] A diferencia de la enterotoxina termolábil, esta es una proteína que permanece activa y mantiene su estructura tridimensional a altas temperaturas aún a 100 °C.
Enterotoxina resistente al calor | ||
---|---|---|
Identificadores | ||
Símbolo | STb_secrete | |
Pfam | PF09075 | |
InterPro | IPR015160 | |
PROSITE | PDOC00246 | |
SCOP | 1ehs | |
Proteína OPM | 1ehs | |
La actividad de la toxina eleva los niveles intracelulares de GMPc, lo que conlleva a la activación de la enzima guanilato ciclasa. Los niveles elevados de GMPc inhiben la reabsorción de cloruro de sodio y agua a nivel del enterocito desde la luz intestinal, causando una diarrea muy líquida y copiosa.[3][4][5][6]