Las elecciones judiciales son un proceso electoral por el cual las personas de un determinado país eligen parcial o totalmente a los jueces que conforman el poder judicial de su país. Este proceso ha sido considerado como atípico y está en uso en algunos países y un territorio del mundo: Bolivia, Estados Unidos, las Islas Marianas del Norte, Japón, México y Suiza.[1] También está el caso de la Corte Internacional de Justicia, cuyos jueces también son elegidos de manera democrática por los países miembros.[2]
Las elecciones se llevan a cabo cada seis años. Se tiene registro de elecciones judiciales en los años 2011, 2017 y 2024. Algunos medios mencionan que el sistema judicial boliviano ha reducido su legitimidad e independencia y, como consecuencia, el Estado de derecho en el país.[3] La misión de la OEA en 2017 criticó que no se alcanzó la paridad de género esperada debido al procedimiento que se llevó a cabo en 2017, que la información acerca de los candidatos tampoco estuvo disponible en línea durante todo el proceso y que el tiempo previsto para las impugnaciones fue muy corto en vista de los requisitos requeridos.[4]
Muchos estados dentro del país optan por elegir a sus magistrados a través de las urnas y otros por designación. Sin embargo, los jueces de las cortes federales son elegidos por el presidente.[1] Los jueces dentro de los estados tienen hasta cinco maneras de llegar a este cargo y dos de ellas son por elección. La primera es elección con afiliación a un partido y la otra es por elección pública también, pero sin alineación a un partido.[5][6]
Los jueces de la Corte Suprema de las Islas Marianas del Norte pueden optar a renovar su puesto por otros años si son aprobados por el voto público.[1]
En este país, los jueces de la Corte Suprema son elegidos por el parlamento, pero su puesto está sujeto a votación cada diez años.[1] Es así que el proceso no es de elección, sino más bien de validación.[7]
En la legislación vigente del país, tras la promulgación de la reforma judicial de 2024,[8] se comenzaron con los procesos de organización para la elección popular a nivel federal de personas impartidoras de justicia.[9] Se elige a ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial, miembros del Órgano de Administración, jueces de distrito y magistrados de circuito. El proceso es realizado por el Instituto Nacional Electoral.[10]
Los primeros puestos sometidos a elección popular en 2025 son 464 magistraturas y 386 juzgados federales.
Los jueces federales son elegidos por el parlamento, pero los jueces de los cantones son elegidos por voto público.[1] Este sistema ha sido criticado, ya que los jueces deben proveer de dinero al partido a cambio de apoyo para las siguientes elecciones. También es requisito ser parte de un partido político para ser parte de la elección.[11]