El asedio de Balj fue un enfrentamiento militar librado en la ciudad homónima en 1221 en el contexto de la invasión del Imperio jorezmita por el naciente Imperio mongol. La batalla finalizó con la destrucción de la ciudad por parte de los mongoles y la masacre de la mayoría de sus habitantes.
Sitio de Balj | ||||
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Parte de Invasión mongola de Corasmia | ||||
![]() Mapa de las campañas mongolas en Asia Central entre 1216 y 1224. | ||||
Fecha | Febrero de 1221[1] | |||
Lugar | Balj, actual Afganistán | |||
Resultado | Victoria mongola | |||
Beligerantes | ||||
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Comandantes | ||||
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Mientras su capital, Samarcanda, era destruida por el jagán Gengis Jan, el sah Mohamed II de Corasmia tenía su campamento principal cerca de Balj.[2] Cuando escapó al sur, su rival instruyó a sus generales (noyan) Yebe, Subodai y Toquchar perseguirlo.[3] Los dos primeros fueron al oeste tras al monarca jorezmita mientras que el tercero se quedó en la ciudad.[4] En abril de 1220, Balj se rindió a Subodai sin luchar, entregó un cuantioso rescate para ser perdonara y aceptó tener un gobernador mongol para que la administrara.[5] La ciudad no fue saqueada y después los mongoles nombraron gobernadores para las vecinas Zozan, Meymand, Andhvoy y Qariyat al-Milh.[6] Mohamed II viajaba con un pequeño séquito, posiblemente sólo sus guardaespaldas. Para entonces, la mayor parte de sus lugartenientes y soldados lo habían abandonado, disgustados por la cobardía e incapacidad que estaba demostrando.[3]
Después, el sah se refugió en Nisapur, desde donde envió a su hijo mayor, Jalal ad-Din Mingburnu a Balj para que vigilara los movimientos mongoles. Al llegar a la ciudad, el príncipe descubrió que los invasores habían cruzado el río Amu Daria (Oxus)[5] a pesar de que su padre había tenido la esperanza de que serían incapaces de hacerlo.[7] Posteriormente, Toquchar recibió órdenes de seguir su avance, pero murió asaltando Nisapur.[4]
El historiador Minhaj-i Siraj Juzjani afirmaba que el jagán paso el invierno en Samarcanda.[8] Según la crónica del persa Ata-Malik Juvayni, al comenzar 1221 Gengis Jan puso a su hijo Tolui a cargo de una expedición que debía conquistar el Gran Jorasán.[9] A principios de otoño, Tolui salió de Samarcanda a los prados de Nakhsheb. Desde allí marchó a Termez (Tirmid o Tirmidh),[10] y luego se le encargó conquistar Jorasán.[11] Por su parte, el jagán marchó sobre la ciudad de Termez,[12] por donde cruzó el Amu Daria.[13]
Termez tenía varias ciudades más pequeñas y villas rurales bajo su jurisdicción.[14] El historiador Aiyub Palmer estimaba que llegó a alcanzar los 30 000 a 40 000 habitantes, aunque se refería para finales del siglo IX.[15] Los defensores de Termez lucharon ferozmente ante un enemigo muy superior, pero cuando las catapultas mongolas derribaron secciones de las murallas,[16] que se habían creído como inexpugnables por sus confiados habitantes, la ciudad cayó; el asedio había durado once días. Los pobladores fueron llevados a una llanura para ser masacrados. El cronista persa Rashid-al-Din Hamadani relató el caso de una anciana que les pidió a los conquistadores salvar la vida a cambio de una gran perla negra, cuando le preguntaron dónde estaba les dijo que se la había tragado y los mongoles le abrieron el vientre para buscarla. Poco después, las fortalezas de Kangurt y Saman también fueron destruidas y sus defensores masacrados y se envió un ejército a Badajshán, sometiendo esas tierras mediante negociación y violencia; todo esto habría sucedido antes de finalizar el invierno.[17]
Juzjani afirmaba que Gengis Jan fue quien destruyó Termez y luego marchó sobre Balj,[18] mientras que Hamadani daba a entender que Tolui destruyó Termez y su padre marchó sobre Balj directamente.[17] Lo seguro es que al comenzar 1221, los habitantes de Balj habían asesinado al gobernador (daruga) instalado por Yebe y Subodai.[1]
Entre tanto, el jagán envió una vanguardia de 6000 jinetes musulmanes que se habían pasado a su bando para atacar Balj[12] y otros contingentes fueron enviados a Gaur y Gazni.[16]
Durante la Edad Media, las ciudades de Asia Central como Bujará, Samarcanda o Merv[19] típicamente contaban con una ciudadela (kuhandiz) ubicada en terreno elevado y que servía como última línea de defensa.[20] Luego tenían la zona intramuros (shahristán) donde vivía la mayoría de la población y se encontraban las principales edificaciones.[21] Por último, tenían los arrabales o suburbios (rabad) que se encontraban afuera de las murallas.[19] El oasis de Balj contaba con una muralla externa con doce puertas fuera de la cual había solo desierto, todas las granjas, villas y la tierras cultivadas estaban en el interior de esa defensa. Al interior había un segundo muro más alto y con cuatro puertas. Ambas defensas estaban separadas por una distancia de cinco[22] farsahs.[nota 1]
El poeta y místico persa Yalal ad-Din Muhammad Rumi estimaba que la ciudad tenía 200 000 habitantes en el siglo XII y los inicios del siguiente, según la obra del erudito persa Shams al-Dīn Aflākī, Manāqib al-'ārifīn, escrita en el siglo XIV.[23][24] Según Bulliet, ciudades como Balj (o Isfahán, Ray, Nisapur, Merv, Bujará, Samarcanda y posiblemente otras) superaban los cien mil habitantes.[25] Su territorio era famoso por sus riquezas.[13] En cambio, el demógrafo Tertius Chandler rebajaba la cifra a entre 27 000 y 36 000 habitantes hacia 1150, probablemente 30 000.[26] Hamadani la llama a ciudad más grande de Jorasán[27] y Juvayni la considera una de las cuatro ciudades en las que se organizaba Jorasán junto a Nisapur, Merv y Herat.[28] Estas urbes eran las cabezas administrativas y culturales de cada rub, «cuarto», del Jorasán.[1]
La vanguardia llegó al mando del musulmán Arsalan Jan y el mongol Juzbi Tulan, comenzando un asedio de ocho meses según Juzjani,[29] sin embargo, el cronista Sayf ibn Muhammad ibn Yaqub al-Herawi afirmaba que el asedio duró 37 días,[30] fecha mucho más acorde con la reconstrucción moderna de los acontecimientos.[1] Después de destruir Termed, Gengis Jan llegó a la ciudad y pidió a sus habitantes que salieran a una llanura cercana porque sólo quería censarlos.[13] Sin embargo, el príncipe Jalal ad-Din había avisado a los locales de las masacres cometidas por los invasores y que de nada les serviría rendirse.[31]
Como Balj estaba en una montaña, los invasores cortaron los árboles de los alrededores y trajeron tierra para lentamente llenar el desfiladero (darah) que había alrededor de las murallas.[32] Sin embargo, el hijo de un oficial de la pared se presentó en el campamento mongol y guio a los conquistadores[33] por un camino de montaña donde debían marchar ligeros. En las crestas había nichos donde empezó a ocultar a los mongoles a medida que los iba trayendo durante los siguientes tres días, luego, a la cuarta jornada ya eran suficientes como para atacar sorpresivamente una puerta donde consiguieron eliminar a los defensores. Después entraron en Balj y masacraron a los defensores.[34] Gengis Jan ordenó que la población civil saliera de la ciudad a una planicie para ser dividida en grupos más pequeños y masacradas. Después, los conquistadores se dedicaron a quemar los jardines y a derribar las murallas, palacios y fortalezas de la Balj.[35] El glacis, las murallas, casas y barrios fueron quemados y destruidos completamente.[27] El erudito sueco Carl Fredrick Sverdrup afirmaba que 52 000 personas perecieron, aunque no indica las fuentes de su afirmación.[36]
Gengis Jan decidió dirigirse a Taloqan.[37] Mientras Tolui estaba ocupando destruyendo Merv y Nisapur, pero cuando su padre le ordenó reunirse con él en Taloqan, Tolui marchó por el Kuhistán, cruzó el río Hari Rud y capturó Herat en el camino.[38]
Después de la batalla del Indo, el jagán regresó desde Peshawar a Balj, donde se encontró que habían supervivientes que se habían ocultado en sótanos y grietas, por lo que ordenó matarlos a todos para castigar dos veces a la ciudad.[35]
Viajeros posteriores como Qiu Chuji (1223), Marco Polo (1275) e Ibn Battuta (1333 o 1335) describen a Balj como una gran ciudad, pero más pequeña que antes de su saqueo y con sus alrededores despoblados y con ruinas de palacios.[24][39][40][41] En cuanto a Tirmid, jamás se repobló.[42]
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