Alfredo Perea y Rojas (Madrid, 1839-Madrid, 1895) fue un ilustrador y pintor español, hermano del también dibujante Daniel Perea.
Alfredo Perea | ||
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![]() Retratado por su hermano Daniel en la revista Blanco y Negro | ||
Información personal | ||
Nacimiento |
1839 Madrid (España) | |
Fallecimiento |
20 de agosto de 1895 Madrid (España) | |
Sepultura | Cementerio de La Almudena | |
Nacionalidad | Española | |
Educación | ||
Educado en | Real Academia de Bellas Artes de San Fernando | |
Información profesional | ||
Ocupación | Pintor, dibujante, ilustrador y litógrafo | |
Firma | ||
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Nacido en Madrid[1] en 1839,[2][3] fue hermano del también dibujante Daniel Perea.[4] Discípulo de la Academia de San Fernando y de la Imperial de París, era hacia 1868 más conocido por sus muchos dibujos para publicaciones ilustradas que por sus cuadros, entre estos últimos Manuel Ossorio y Bernard destaca el que presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1860, en el que representó a Felipe II implorando el auxilio de la Divina Magestad y por el que obtuvo mención honorífica.[1] Entre 1874 y 1882 se dedicó principalmente a la acuarela.[5]
Realizó dibujos para publicaciones periódicas como El Museo Universal, El Periódico Ilustrado, Gil Blas,[1] La Ilustración Española y Americana,[5][6] La Ilustración de Madrid, La Risa y La Gran Vía;[6] obras como la Historia del Escorial de Antonio Rotondo, Galería universal de biografías y retratos[1] y la primera edición del Gran diccionario taurómaco,[4] además de ilustrar novelas como La calumnia, Los celos de una reina, La maldición de Dios, La perdición de la mujer, Diego Corrientes, La madre de los desamparados y La Biblia de las mujeres.[1]
Fallecido el 20 de agosto de 1895 en Madrid,[5] fue enterrado en el cementerio del Este.[6] La calle Alfonso Rodríguez Santamaría, en el distrito madrileño de Chamartín, llevó su nombre hasta 1941.[7]