La Venus de Tacarigua es una deidad antropomorfa adorada por los habitantes indígenas que se localizaron alrededor del lago de Valencia o de Tacarigua, entre los actuales estados Aragua y Carabobo de Venezuela. Los pueblos pertenecientes a esta zona son agrupados dentro de la llamada «cultura valencioide».[1][2]
Según el historiador Luis Cubillán Fonseca el término «Tacarigua» se refiere a un topónimo mientras que el etnónimo es guaiquerí,[3] etnia que durante la época colonial se redujeron al actual estado Nueva Esparta.[4] Igualmente otros grupos étnicos de la región eran los taramainas, entre otras etnias.[5]
La Venus de Tacarigua era representada como una figurilla femenina desvestida donde destacan sus agrandados miembros inferiores, pies, glúteos y genitales; las extremidades superiores sustentan su enorme cabeza o están ubicadas sobre su cintura. También se observan simetrías sugerentes de sexualidad y fecundidad.[6] Sus ojos parecen estar relacionados con las ranas y los sapos, que para muchas sociedades simboliza fertilidad.[7] Igualmente sus ojos son descritos como de aspecto mongoloide.[2] Las estatuillas se realizaron entre los años 1000 y 1500 de nuestra era.[8]