La diosa Tutela es una divinidad romana protectora de lugares (hogares, ciudades, naves, etc.) o de personas.[1] La diosa Tutela suele estar vinculada en Hispania a entidades locales, a la urbanización y municipalización de las provincias occidentales del Imperio romano).[2] El culto de Tutela, y de los genios, fue muy frecuente en Hispania. Se considera que el nombre de esta diosa está en el origen de los varios topónimos Tudela que hay en España.[1]
El nombre de la diosa Tutela / Tetelina / Tutulina es epónimo de la institución jurídica de la tutela.[3] La diosa Tutela es también una divinidad romana invocada como protectora de las tripulaciones durante la navegación.[4] La estatua de la diosa Tutela ocupaba un puesto de honor sobre la proa de la nave.