En astrodinámica y mecánica celeste, una trayectoria radial es una órbita de Kepler con momento angular cero. Se dice que dos objetos se hallan en una trayectoria radial cuando se acercan o alejan directamente el uno del otro en línea recta.
Clasificación
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Hay tres tipos de trayectorias radiales (órbitas):[1]
Órbita elíptica: es una órbita que corresponde a una elipse degenerada. Se desarrolla desde el momento en el que los cuerpos están en contacto y comienzan a alejarse el uno del otro hasta que se tocan de nuevo. La velocidad relativa de los dos objetos es menor que la velocidad de escape. Es una órbita elíptica con un semi-eje menor = 0 y excentricidad = 1. Aunque la excentricidad es 1, no es una órbita parabólica. Si el coeficiente de restitución de los dos cuerpos es 1 (perfectamente elástico) esta órbita es periódica. Si el coeficiente de restitución es menor que 1 (inelástico), esta órbita no es periódica.
Trayectoria radial parabólica: es una órbita no periódica en la que la velocidad relativa de los dos objetos es siempre igual a la velocidad de escape. Hay dos casos: los cuerpos se alejan uno del otro o se acercan uno hacia el otro.
Trayectoria radial hiperbólica: es una órbita no periódica donde la velocidad relativa de los dos objetos siempre excede la velocidad de escape. Hay dos casos: los cuerpos se alejan uno del otro o se acercan uno hacia el otro. Es una órbita hiperbólica con un semi-eje menor = 0 y excentricidad = 1. Aunque la excentricidad es 1, tampoco es una órbita parabólica.
Para trayectorias elípticas, w es positivo. Es el inverso de la distancia apoapsidal (distancia máxima).
Para trayectorias parabólicas, w es cero.
Para trayectorias hiperbólicas, w es negativo, y vale , donde es la velocidad a distancia infinita.
El tiempo como una función de la distancia
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Dadas la distancia de separación, la velocidad en cualquier instante y la masa total, es posible determinar la posición de los dos cuerpos en cualquier otro instante.
El primer paso es determinar la constante w. El signo de w sirve para establecer el tipo de órbita.
donde y son la separación y la velocidad relativa en cualquier momento.
Trayectoria parabólica
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En este caso
donde t es el tiempo desde o hasta el momento en el que las dos masas, si fueran masas puntuales, coincidirían, y x es la separación entre ambas.
Esta ecuación se aplica solo a las trayectorias parabólicas radiales. Para las trayectorias parabólicas generales, véase la ecuación de Barker.
Trayectoria elíptica
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Se ajusta a la ecuación siguiente
donde t es el tiempo desde o hasta el momento en el que las dos masas, si fueran masas puntuales, coincidirían, y x es la separación entre ambas.
donde t es el tiempo desde o hasta el momento en el que las dos masas, si fueran masas puntuales, coincidirían, y x es la separación entre ambas.
Forma universal (cualquier trayectoria)
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La ecuación de Kepler radial se puede hacer "universal" (aplicable a todas las trayectorias):
o expandiéndose en una serie de potencias:
El problema radial de Kepler (distancia en función del tiempo)
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El problema de encontrar la separación de dos cuerpos en un momento dado, dada su separación y velocidad en otro momento conocido, se conoce como el problema de Kepler. Esta sección resuelve el problema de Kepler para órbitas radiales.
El primer paso es determinar la constante w, cuyo signo sirve para establecer el tipo de órbita.
donde y son la separación y la velocidad en cualquier instante.
La serie de potencias se puede diferenciar fácilmente término por término. La diferenciación repetida proporciona las fórmulas de velocidad, aceleración, cambio de aceleración...
Órbita en un eje radial interior
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La órbita dentro de un eje radial en un cuerpo esférico uniforme[3] sería un movimiento armónico simple, porque la gravedad dentro de dicho cuerpo es proporcional a la distancia al centro. Si el cuerpo pequeño entra y/o sale del cuerpo grande en su superficie, la órbita cambia a una de las descritas anteriormente. Por ejemplo, si el eje se extiende de superficie a superficie, es posible una órbita cerrada que consta de partes de dos ciclos de movimiento armónico simple y partes de dos órbitas elípticas radiales diferentes (pero simétricas).
↑Estrictamente esto es una contradicción. Sin embargo, se supone que el orificio necesario para que la partícula se mueva en el interior de la esfera tiene una influencia insignificante en el campo gravitatorio.