El telekino (del griego tele: ‘a distancia’, y kino: ‘movimiento’) fue un invento del ingeniero español Leonardo Torres Quevedo (1852-1936).[1][2] [3]
Consistía en un autómata que ejecutaba órdenes transmitidas mediante ondas hertzianas. Fue un aparato pionero en el campo del control a distancia. Con el Telekino, Torres Quevedo estableció los principios de operación del moderno sistema de control remoto inalámbrico.[4]
En 1903 Torres Quevedo presentó el telekino en la Academia de Ciencias de París, acompañado de una memoria y haciendo una demostración experimental. En ese mismo año obtuvo la patente en Francia, España, Gran Bretaña y Estados Unidos.[5][6] El 7 de noviembre de 1905, realizó el primer experimento del telekino con éxito en Bilbao, desde la terraza del Club Marítimo del Abra, y con la asistencia del presidente de la Diputación y otras autoridades.[7]
A principios del año 1906, realizó varias pruebas, tanto en Madrid como en el puerto de Bilbao. El 25 de septiembre de dicho año, en presencia del rey Alfonso XIII y ante una gran multitud, hizo una demostración del telekino en el puerto de Bilbao, maniobrando un bote a distancia.[8]
Finalmente intentaría aplicar el telekino para la industria militar, en proyectiles y torpedos, pero tuvo que abandonar el proyecto por falta de financiación.
En el año 2007, el telekino fue reconocido por la IEEE como «milestone», un ‘hito’ para la historia de la ingeniería a escala mundial.[9] El trabajo de investigación sobre el telekino y la propuesta para su reconocimiento por la IEEE fue obra de Antonio Pérez Yuste, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid.
En el Museo Torres-Quevedo, ubicado en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid, aún se conserva uno de los prototipos del telekino.[10]