Con tauromaquia y cine se hace referencia a películas cuyo argumento, ambiente o intérpretes guardan relación directa o indirecta con la fiesta de los toros, ya sea respecto al espectáculo en sí mismo o con el denominado mundo taurino.
Los toros y la tauromaquia han sido elementos utilizados por la industria cinematográfica para servir de base argumental, contexto o referencia a una serie de películas, en otras las corridas han servido de fondo para determinadas escenas o diálogos. Numerosas películas se han adentrado en el mundo del toreo, muchas veces mezclando temas sentimentales, desengaños y aventuras. Varias de las películas han contado con la participación de destacados toreros.[1][2]
El primer registro cinematográfico de una corrida de toros se realizó en Madrid el 15 de mayo de 1896, y tuvo una duración de un minuto. Posteriormente Lumiere filma un corto breve titulado “Arrivée des Toreadors”, donde muestra la entrada de los toreros a la plaza;[3] a la que le sigue una película con el título de “Spagne: Courses de Tauureaux”.[4]
El registro cinematográfico más antiguo del que se dispone de un torero corresponde a Luis Mazzantini en 1898.[5]
A comienzos del siglo XX comienzan a filmarse una serie de películas, principalmente en España, sobre corridas de toros. Vale mencionar: “Corrida de Toros” (1907) con Antonio Fuentes, “La Historia de la Fiesta de los Toros” (1911), y “Tragedia Torera” de Narciso Cuyas.[6]