La tarjeta monedero, llamada también monedero electrónico, fue un sistema de micropagos multipropósito. Servía para aquellas transacciones de bajo monto y alto volumen que requerían velocidad y seguridad. El sistema permitía a los usuarios pagar más rápido que con efectivo y las transacciones se hacían en menos tiempo.[1] Hoy día con han quedado obsoletas con las tarjetas de crédito contactless y las que se anuncian como tarjetas monedero son de hecho tarjetas de débito.[2]
La tarjeta monedero contenía un chip electrónico que se recargaba con dinero y permitía pagar productos y servicios deslizando la tarjeta en el lector cuyo importe exacto se descargaba del chip. Se podía recargar en establecimiento que tenga una terminal para recibir el pago (tiendas abonando un mínimo establecido).
También se podía recargar con tarjeta de débito o crédito. Para no quedarse sin saldo era recomendable vincular la tarjeta a una tarjeta de crédito o débito, y de esta manera el monedero se podía recargar automáticamente.
Pros:
Contras:
Existen 4 tipos de monedero:
Estos tres sistemas de monederos (aplicaciones) no son interoperables entre sí. Esta situación de falta de interoperabilidad (que se da en España y en otros países) ha llevado a distintos esfuerzos de cara a crear unas especificaciones comunes para un monedero electrónico. Los más destacados son:
Un estudio realizado en Suecia muestra que este país está en vías de convertirse en una sociedad sin intercambio de dinero en efectivo debido al alto nivel de adopción de medios de pago electrónico aunado al activo combate contra organizaciones criminales y terroristas. Ya en 2015, las agencias bancarias que aceptan moneda y billetes son la excepción y al hacer cada depósito se debe justificar la proveniencia del dinero. Para convertirse en una sociedad sin dinero efectivo Suecia debe todavía implementar opciones para una parte de su población que no utiliza medios de pago electrónico, tales como ancianos no familiarizados con la tecnología, indigentes e inmigrantes ilegales.[4]