La taquipsiquia (del griego tachýs ‘rápido’ y psyché ‘alma’ o ’mente’) es la aceleración patológica de la actividad psíquica, que se presenta en algunas enfermedades mentales y trastornos psíquicos, particularmente en aquellos que cursan con episodios de crisis delirantes como la psicosis y la manía. A la aceleración del pensamiento que es el trastorno cuantitativo de su velocidad y que puede manifestarse con o sin verborrea, se agrega en la taquipsiquia una aceleración más generalizada de la actividad psíquica en su conjunto. En su grado máximo y extremo llega a la fuga de ideas.[1]
La taquipsiquia no es una enfermedad, sino un signo clínico importante del que se vale el psiquiatra o psicólogo clínico para el diagnóstico diferencial. En la semiología psiquiátrica se inscribe dentro de las alteraciones del curso del pensamiento, más precisamente de su ritmo o velocidad. Este ritmo puede desviarse de la norma y presentarse:
La taquipsiquia se manifiesta como un aumento significativo de la velocidad de pensamiento, aumento de la cantidad de palabras por unidad de tiempo, mayor espontaneidad y disminución del tiempo de respuesta.[2]
Este síntoma, en forma aislada, se da sobre todo en la manía unipolar. Este último cuadro es menos frecuente que el trastorno bipolar, en el que se alternan períodos depresivos y maníacos, pudiendo haber predominio de una u otra fase. En las fases maníacas del trastorno bipolar también puede observarse taquipsiquia y fuga de ideas. De igual modo, la taquipsiquia aparece en variados cuadros clínicos con componente maníaca, como en el síndrome mixto o manía disfórica.[3]