Un TAP (en inglés: Terminal Access Point, o también en inglés: test access ports) es un dispositivo de red que permite separar la entrada de datos de la salida de datos.
El dispositivo más básico cuenta con una entrada y una salida de ethernet, un puerto ethernet con la salida de datos TX y otro puerto ethernet con la entrada de datos RX.
Estos dispositivos están pensados para usarse en sistemas de monitorización de red,[1] y no para ser conectados a equipos "activos".
La forma y manera de interceptar comunicaciones sin afectar su tráfico comenzó poco después de comenzar a operar los telégrafos, cuando los asaltantes conectaban de manera paralela una terminal y con el código Morse descifraban y conocían así de la cuantía de dinero que transportaban los trenes.[2] Aunque eventualmente dicha práctica se extendió al teléfono, cuando su uso fue adoptado de manera masiva, el concepto difería por el uso de códigos o protocolos de comunicación mientras que la voz se transmitía de forma analógica. En la actualidad la voz telefónica se digitaliza y envía por redes, generalmente de manera cifrada, pero se necesita monitorizar dicho tráfico por medio de TAP's a fin de garantizar su reproducción en ambos sentidos en tiempo real.