El asedio de Gurganj[nota 1] se refiere a un enfrentamiento militar sucedido durante la invasión del Imperio jorezmita por el naciente Imperio mongol durante 1220 y 1221. En este evento, los hijos del jagán Gengis Jan, los janes Jochi, Chagatai y Ogedei asediaron y destruyeron la capital de Corasmia. Los restos de la ciudad se encuentran en la actual localidad de Kunya-Urgench, cerca de la moderna Urgench.
Asedio de Gurganj | ||||
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Parte de la invasión mongola de Corasmia | ||||
![]() Los mongoles ejecutando a un emir musulmán tras la caída de Gurganj. Ilustración del libro Genghis Khan wa Jaḥafil al-Maghūl, 1962. | ||||
Fecha | Posiblemente octubre de 1220-abril de 1221[1] | |||
Lugar | Actual Kunya-Urgench, Turkmenistán | |||
Coordenadas | 42°19′N 59°11′E / 42.32, 59.18 | |||
Resultado | Victoria mongola | |||
Beligerantes | ||||
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Comandantes | ||||
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Fuerzas en combate | ||||
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Según la crónica del persa Rashid-al-Din Hamadani, mientras el jagán del Imperio mongol, Gengis Jan, avanzó sobre Bujará y la destruyó, sus hijos Chagatai, Ogedei y Tolui asediaban Otrar. Después de tomar la ciudad, tomaron Banakat y la mayoría de las ciudades del Turquestán y marcharon para unirse con su padre en Samarcanda.[10][11] Esta ciudad ya había sido destruida por Gengis Jan, quien le ordenó a su yerno Tukuchar y sus generales Yebe y Subotai atacar el Gran Jorasán[12] y perseguir al sah Mohamed II de Corasmia, anunciando que su hijo Tolui pronto les seguiría con refuerzos, mientras enviaba a sus hijos mayores Jochi, Chagatai y Ogedei a tomar las ciudades de Corasmia, incluyendo la capital, Gurganj;[13] sin embargo, el historiador Minhaj-i Siraj Juzjani mencionaba que el ejército era comandado sólo por Jochi y Chagatai,[14] aunque en otra sección indica que Jochi llegó sólo con su ejército a Gurganj.[15] Mientras que otro cronista, Ata-Malik Juvayni, decía que eran Chagatai y Ogedei.[16] Los historiadores modernos suelen asumir que los tres hermanos participaron del asedio.[17]
Después de enterarse de que los hijos mayores de Mohamed II había vuelto a Gurganj,[18] «un ejército que era tan grande en número como la arena del desierto», en palabras de Hamadani, partió en el otoño.[19][20] Otro cronista, Ali ibn al-Athir, aseguraba que fue el mayor destacamento reunido por los mongoles durante la guerra porque sabían que los habitantes de Corasmia eran valientes y numerosos.[21] Según Juvayni, Jochi estaba en Jand (Jend) y desde ahí envió levas a la campaña por orden de su padre,[22] y que el ejército que asediaba la ciudad era tan masivo como una inundación.[23]
La madre del sah, Terken Jatun, fue informada de la venida de los mongoles.[24] Inicialmente, considerando su influencia en el ejército jorezmita y buscando causar una división interna, el jagán le envió carta asegurándole que la guerra era contra su hijo y no contra ella. Por entonces, las tropas de Jochi ya actuaban en el delta del río Sir Daria, donde eran vulnerables a un contraataque.[25] El propio Mohamed II también debió informarle a su madre que Jiva y Gurganj eran los siguientes objetivos de los mongoles.[26]
A inicios de marzo de 1220, Terken Jatun huyó de Gurganj al sur a sus nietos menores, el harén de su hijo y el tesoro real. Antes de partir, ordenó la ejecución de doce importantes prisioneros bajo su poder,[24] incluyendo a dos hijos del sultán selyúcida Toghrul III, el gobernador Imad ad-Din de Balj y su hijo, el gobernador al-Malik Bahram Sah de Termez, el gobernador Ala ad-Din de Bamiyán, el gobernador Jamal ad-Din Umar del río Vajsh, dos hijos del gobernador de Sugnak (refugiado entre los turcos), y Burhan ad-Din Muhammad Sadr Jahan, su hermano Iftikhar Jahan y sus hijos Malik al-Islam y Aziz al-Islam.[27] Sólo perdonó a Umar Jan, hijo del antiguo jefe de la tribu turca yazyr, quien conocía el camino y fue su guía, sin embargo, cuando estaba por abandonar la comarca, Terken Jatun ordenó ejecutarlo también. La caravana llegó a la fortaleza de Ilal, en la región de Mazandarán, donde el tesoro y el harén encontraron refugio.[28]
Mohamed II y su madre dejaron a Corasmia sumergida en el caos y su capital quedó en manos de un alborotador llamado Ali Kuh-i Darugan, por lo que nadie organizó una adecuada defensa.[29] Había rumores de que el sah estaba luchando contra los invasores o que seguía huyendo, pero la verdad es que Mohamed II había muerto en el exilio en una isla del mar Caspio. La situación se prolongó hasta el retorno de sus tres hijos mayores a la capital.[30] En el verano de ese año, el gobernador Temur Melik de Juyand llegó a Gurganj y consiguió organizar fuerzas para un pequeño contraataque, incluso recuperó Jankent (Yanikant), pero por motivos desconocidos no continuó las operaciones.[25]
Jalal ad-Din Mingburnu, fue nombrado heredero por su padre en su lecho de muerte[31] y de inmediato se dirigió a Gurganj enviando a algunos fieles como vanguardia[12] y acompañado de sus hermanos Ozlak Sultán (Ozlag Sah o Qutb ad-Din Uzlag Sah) y Ak Sultán (Ak Sah).[30][32] Anteriormente, Ozlak había sido nombrado heredero por influencia de su abuela, Terken Jatun.[29]
En la capital fueron bien recibidos, logrando acabar rápidamente con el desorden.[30] Hamadani y Juvayni escribieron que Jalal ad-Din se enteró de que los emires Buji Pehlevan (tío materno de Ozlak), Kuchai Tegin, Ogul Jayib y Timur Melik habían reunido 90 000 turcos qangli mientras los mongoles aún no llegaban a Corasmia, pero los jefes militares estaban divididos entre apoyar a Ozlak o Ak, aunque decididos a no aceptar su liderazgo.[12][32] El erudito sueco Carl Fredrick Sverdrup descarta tal cifra y afirma que la guarnición de tropas regulares sólo alcanzaría una fracción.[33] En cambio, el secretario personal del nuevo sah, Shihab al-Din Muhammad al-Nasawi, afirmaba que se lograron reunir 7000 jinetes, supervivientes de las tropas de su padre que se habían dispersado por Corasmia. La mayoría eran de la tribu bayabut y estaban liderados por Buchi Pajlavan, apodado Kutlug Jan, partidario de Ozlak.[30]
Pronto un oficial llamado Inanj Jan le informó al nuevo sah de una conspiración para asesinarlo o arrestarlo,[30] esto ocurrió probablemente a finales de enero de 1221.[33] Al día siguiente, Jalal ad-Din huyó de la ciudad[12] acompañado de Temur Melik y 300 fieles.[34] Sus hermanos lo siguieron tres días más tarde,[35] sabedores por rumores de la venida de los invasores. Hamadani afirmaba que la ciudad quedó sin sus príncipes y sus cabecillas pasaron a ser un pariente de la madre de Ozlak y Ak, Turkan Jatún, el háyib Murgul, el comandante Buka Pahlevan y Ali Margini, entre otros.[19] Juvayni menciona al general Jumar Tegin (pariente de la Terken Jatun), el visir y háyib Moghol, Er Buqa Pahlavan y el comandante Alí Durughini, entre otros. Al saber que venían los invasores, los notables se reunieron y decidieron convocar una asamblea que eligió a viva voz a Jumar Tegin como sultán y rey.[22]
Fundada probablemente en el siglo V a. C., Gurganj originalmente era una ciudadela en la colina de Kirkmolla que fue creciendo con el paso de las centurias, viviendo una edad de dorada en la primera mitad del siglo XI, cuando se volvió la capital de Corasmia bajo los mamúnidas, logrando eclipsar en esplendor a Bujará, sede de sus rivales samánidas, como como un gran centro artístico, científica y comercial. Posteriormente, decayó con las sucesivas conquistas de gaznávidas y selyúcidas, con lo que Corasmia se volvió una provincia. A finales de la centuria, se estableció una nueva dinastía, los anushtigínidas, quienes fueron vasallos de los selyúcidas, lo que no impidió que su capital volviera a prosperar durante ese período. Según las excavaciones arqueológicas, Gurganj contaba con cuatro puertas, dos palacios de gobierno, numerosos barrios y jardines, el río Amu Daria la partía por la mitad y grandes muros defensivos.[36]
Tradicionalmente, las ciudades de Asia Central tenían cuatro puertas, a diferencia de las fortalezas, que solamente contaban con dos.[37] Las ciudades de la región, entre los siglos IX y XIII, se organizaban en una estructura tripartita: ciudadela, pueblo intramuros y suburbios.[nota 2] Los materiales de construcción solían ser una arcilla llamada pajsa (arcilla encharcada sin cocer) y ladrillos de barro, no rocas (más resistente a armas de asedio). Los edificios solían contar con arcos y vigas para sostener sus techos y estaban sobre una base cuadrada de tres escalones. Las ciudades tenían un diseño rectangular con los edificios organizados en bloques en torno a una calle axial, y algunos de estos bloques contaban con complejos palaciegos y templos. Sus muros tenían galerías para los arqueros y torres.[39]
Según el demógrafo estadounidense Tertius Chandler, contaba definitivamente con más de 40 000 habitantes, aunque no da cifras exactas.[nota 3] La historiadora canadiense Maria Subtenly estimó que en el siglo XII, la urbe contaba con 200 000 pobladores.[43]
Pronto, una partida de invasores llegó a las puertas de la ciudad y empezó a robar ganado. Una fuerza tan pequeña hizo que los defensores se confiaran, sin darse cuenta de que sólo era una vanguardia. Reunieron un contingente de infantes y jinetes en las puertas de Gurganj y salieron a enfrentar a los extranjeros, quienes empezaron a retirarse hasta llegar a Bagh-i-Jurram, bastante lejos de la urbe, donde intentaron emboscar a los defensores. Los atacaron desde el frente y la retaguardia, arrojándoles flechas antes de cargar con lanzas y espadas. Al anochecer, los conquistadores habían destruido a sus perseguidores[nota 4] y procedieron a acercarse a la puerta Qaliban y acamparon en Tanura, pero cuando cayó el Sol, se retiraron por precaución. Al amanecer, un general de la ciudad, Faridun Ghuri, esperó en la puerta con 500 soldados y resistió todo ese día los ataques de los invasores.[23]
Nasawi contaba en su crónica que primero llegó el general (noyan) Baiju Bek (Baikhu, Baichu) con un gran ejército, sumándosele luego Ogedei y más tarde Chagatai y los generales Tolan Cherbi, Ustun Noyan y Kadan Noyan, reuniendo más de 100 000 soldados.[47] Cuando el ejército mongol llegó a la ciudad, sus jefes cabalgaron a su alrededor[48] y acamparon formando un anillo.[19] Empezaron a construir catapultas (manjanik), tortugas (mataris) y máquinas de asedio (dabbabat).[49] Luego, enviaron emisarios para llamar a la población a que se rindiese mientras buscaron rocas para las maganas, pero como Corasmia no era un territorio rocoso, debieron conformarse con troncos (que hacen menos daño a una muralla).[50][19] Los troncos fueron cortados en pedazos circulares y luego mojados con agua para darles mayor dureza. Sólo después de acabar de construir su maquinaria, los mongoles se acercaron a las murallas.[51]
En una sección de su crónica, Juzjani mencionaba que Jochi llegó ante las puertas de la ciudad y decidió resistir.[52] Nasawi escribió que Jochi llegó a Transoxiana después y envió emisarios a prometer misericordia si la ciudad se rendía sin luchar. De hecho, su división no realizó incursiones contra las poblaciones rurales de Corasmia, mostrándose más misericordioso que en otras regiones. Esto llevó a algunos defensores proponer que debían rendirse, pero se impuso la facción que deseaba resistir, incluso cuando el sah Mohamed II les envió una carta animándolos a negociar. Rechazada la propuesta de paz, Jochi marchó a unirse a sus hermanos en el asedio.[51]
Todos los días prometían misericordia, pero también amenazaban y a veces intercambiaban proyectiles con los defensores.[50][53] Finalmente, llegaron los refuerzos de Jand,[50] se trataba de los hashar[nota 5] a los que se ordenó rellenar el foso que rodeaba Gurganj[54] y derrumbar los pies de los edificios exteriores a las murallas para conseguir la tierra. A pesar de estar sometidos a una constante lluvia de flechas durante las obras,[50] los prisioneros terminaron en dos días.[54] Ante tal situación, Jumar Tegin negoció en secreto y salió por una puerta para rendirse ante los mongoles, causando confusión y desaliento entre los defensores.[50] Basado en las fuentes, Sverdrup cree que los ejércitos de Chagatai y Ogedei llegaron primero y luego se les sumó Jochi.[33] Acorde con el historiador ruso Vasili Bartold, se trataba de un movimiento de pinzas: Jochi avanzando desde el noroeste y Chagatai y Ogedei desde el sudeste.[55]
A continuación, según Hamadani, 3000 mongoles asaltaron por sorpresa el puente que cruzaba el Amu Daria y comunicaba las dos partes de la ciudad, pero los locales reaccionaron, consiguiendo rodearlos y matarlos a todos.[54] Juvayni relata el mismo evento, pero da a entender que ocurrió después que los mongoles escalaron las murallas y se inició el combate urbano.[56]
En esos momentos, las diferencias entre Jochi y Chagatai[10][11] se volvieron una disputa abierta que afectó negativamente la disciplina de los mongoles,[54] sufriendo muchas bajas gracias a las defensas de la ciudad.[21] La Historia secreta de los mongoles menciona un incidente sucedido cuando se debatió sobre la sucesión del jagán: Chagatai llamó a Jochi «bastardo de los merkitas».[57][58] El aludido respondió agarrando a su hermano del cuello y sus familiares debieron separarlos.[59][60] El historiador holandés Leo de Hartog señaló que se especula que lento avance en el asedio pudo deberse a que Jochi no deseaba destruir la ciudad para cobrarle tributos en el futuro, pues estaba en las tierras que le dejaría su padre. Por eso intentó repetidamente negociar con los defensores, lo que molestó a Chagatai.[61]
Los mongoles pidieron refuerzos, que el jagán le envió en gran número.[62] Gengis Jan partió de Samarcanda a Qarshi y luego destruyó Balj, donde un mensajero de sus hijos le informó de la situación en Gurganj: no eran capaces de tomar la urbe, habían padecido muchísimas bajas y había una disputa entre Jochi y Chagatai. Gengis Jan, molesto, ordenó que el mando supremo fuera asumido por Ogedei, quien era respetado por todos los oficiales y se había demostrado su habilidad para llevarse bien con sus dos hermanos.[54] Hamadani se indica que pudo enviar a Tolui para mediar con sus hermanos.[63][64] Christopher Atwood, erudito estadounidense, señala como las fuentes no son unánimes a la hora de describir el desempeño de los comandantes, lo que probablemente se deba a un intento de disminuir el rol de Jochi y exaltar a Ogedei en las que se escribieron décadas después del asedio.[65] Lo que si es seguro es que Jochi estuvo personalmente a cargo del asedio, al menos en un inicio.[66]
Señalaba Athir que se produjeron varios asaltos hasta que cayó una parte de la ciudad y los defensores se reunieron e intentaron expulsarlos, pero no pudieron. Una vez dentro, los conquistadores debieron luchar distrito por distrito y a la defensa se unieron mujeres y niños, acabando en la total masacre de los habitantes, el saqueo de todo objeto de valor y los edificios derrumbados.[62] Acorde con Hamadani, Ogedei reimpuso la disciplina en el ejército y cuando ordenó un asalto general, ese mismo día cayeron las murallas, iniciándose un combate urbano en que se luchó por cada palacio y barrio de Gurganj, quedando todo edificio convertido en ruinas humeantes.[54] Juvayni relataba después de escalar las murallas, los mongoles se encontraron con una firme resistencia[50] y empezaron a quemar con barriles de nafta las casas y barrios de la ciudad hasta convertirlos en montones de tierra. La batalla se dio casa por casa y cuadra por cuadra hasta que toda Gurganj fue conquistada.[67][68] Nasawi mencionaba que Jochi ordenó el asalto feroz y consiguió tomar un bloque o barrio de la ciudad, pero los defensores y habitantes se refugiaron en los otros tres. Cuando los corasmios se dieron cuenta de que todo estaba perdido,[51] enviaron como muhtasib (negociador) al faquir Alí ad-Din al-Jayyati a pedir clemencia: «Ya hemos visto lo terrible que es el Khan, ahora ha llegado el momento de que seamos testigos de su misericordia». En la tienda de Jochi, este le respondió: «¿Qué cosa terrible vieron en mí? ¡Después de todo, ellos mismos destruyeron a mis guerreros y prolongaron la batalla! ¡Fui yo quien vio su apariencia amenazante! ¡Y ahora os voy a mostrar lo que debe ser el temor a mí!».[69] Se menciona que el jagán deseaba conocer al famoso jeque Najm al-Din Kubra, pero aquel prefirió quedarse en Gurganj, su ciudad de residencia, y murió en el asedio.[68][65]
El asedio había durado cuatro meses según Juzjani,[14] cinco según Athir[21] y siete según Hamadani.[54][44] Sin embargo, en una sección de su obra, Juzjani afirmaba que la ciudad cayó en pocos días.[52] Nasawi afirma que el asedio se produjo entre los meses de Dhu ul-Qá'dah del año 617 y Safar del 618. El primer mes equivalía al período transcurrido entre el 28 de diciembre de 1220 y el 26 de enero de 1221, y el segundo mes al lapso entre el 27 de marzo y el 24 de abril de 1221.[47] Por esto, De Harto creía que el asedio acabó en abril de 1221.[61] El historiador británico John Joseph Saunders estimó que el asedio se produjo entre octubre de 1220 y abril de 1221, asumiendo como cierto el relato de Hamadani.[1]
Hamadani indicaba que los conquistadores expulsaron a toda la población a la estepa,[54] donde seleccionaron a 100 000 artesanos para enviarlos a Oriente. Después, esclavizaron a los niños y mujeres jóvenes, mientras que el resto fue asesinado, de hecho, según Hamadani, a cada uno de los 50 000 soldados mongoles se le exigió traer 24 cabezas. Después, toda estructura que seguía en pie fue derrumbada,[70] pero según Juzjani, sólo se salvaron la fortaleza de Kushk-i-Akhjak y el mausoleo del sultán Ala ad-Din Tekish. En el relato de este último, los mongoles llevaron a los supervivientes a una planicie afuera de la ciudad y separaron a las mujeres de los hombres. Entre las féminas escogieron a algunas para convertirlas en esclavas, pero con el resto formaron un grupo y les obligaron a desnudarse y pelear con sus hombres, que también estaban desnudos. Fue un castigo por su feroz resistencia.[71] Los que siguieron vivos después de luchar todo el día fueron pasados a cuchillo. Jochi, a diferencia de Chagatai, se mostró crítico de tantas matanzas.[72] Nasawi afirmaba que Jochi ordenó sacar a todas las personas de la ciudad, luego seleccionaron a los artesanos para llevárselos a Mongolia como sus esclavos y con espadas, hachas y flechas masacraron a los demás.[69]
La Historia secreta relata que los tres hermanos se repartieron la población de la ciudad entre ellos, pero no le dejaron parte del botín a su padre, quien los reprendió negándoles una audiencia con él, pero después de escuchar mensajeros con disculpas la concedió.[73][9] Al llegar ante su padre, los hermanos se inclinaron en sumisión y el jagán los reprenderlos a gritos.[74][75]
Juvayni decía que después de la victoria, los mongoles sacaron a toda la gente de la ciudad y ahí seleccionaron a 100 000 artesanos para enviarlos a Oriente, y tomaron a mujeres y niños como esclavos. Finalmente, dividieron a los hombres entre sus soldados y a cada guerrero mongol se le ordenó ejecutar a 24 prisioneros.[67] Athir afirmaba que la matanza fue completa y que nadie sobrevivió en Gurganj, a diferencia de en otras ciudades, pues los mongoles abrieron las presas de los canales vecinos e inundaron la urbe. Había sucedido en otras ocasiones que había supervivientes porque algunos lograban huir, otros se ocultaban entre los cadáveres y otros se refugiaban en sótanos, pero esta vez la inundación ahogó a todo el que se intentó esconder.[62] Las presas permanecieron en ruinas por tres siglos, probablemente porque la zona quedó despoblada.[76]
Jalal ad-Din y sus compañeros consiguieron llegar a Gazna, lo que provocó la ira del jagán con Tokuchar, quien había saqueado tierras sin su permiso y no había impedido que el sah escapara de Gurganj.[34]
Ozlak y Ak llegaron a la fortaleza de Jurandiz, donde recibieron caballos y provisiones igual que su hermano Jalal ad-Din antes que ellos y quien estaba ya en Nishapur.[77] Tratando de seguir los pasos del nuevo monarca corasmio, Ozlak y Ak llegaron al fuerte de Nisa, donde permanecieron hasta que se enteraron de la venida de tropas mongolas, que irónicamente desconocían de la presencia de los príncipes.[78]
Al parecer, era un destacamento mongol que el nuevo sah ya había logrado vencer[12] cerca de Ustuva, en la colina de Shayaqan.[79] Los príncipes huyeron hacia Ustuv y en el pueblo de Vashta formaron a sus hombres y chocaron con sus lanzas contra los conquistadores,[78] dándose una feroz lucha que a cabo en la derrota de los mongoles, salvándose unos pocos de los vencidos.[80] Ozlak se confió y creyendo que había vencido al ejército mongol en Jorasán y pronto podría limpiar a la región de sus enemigos, acampó sin tomar precauciones. Súbitamente, otra tropa de invasores llegó, rodeó el campamento y atacó a los aterrorizados corasmios.[81] Sin saber que en la caravana estaban príncipes, los mongoles los atacaron y mataron a todos,[12] clavando las cabezas de Ozlak y Ak en picas al volver con el resto de su ejército.[81]
Perseguida por Yebe,[25] Terken Jatun fue asediada en Ilal por cuatro meses, pero la guarnición se rindió por la sed, pues no había llovido por mucho tiempo, un fenómeno inusual en Mazandarán. Fue llevada ante el jagán[82] y sus nietos menores ejecutados, excepto el más joven, Kumaji Sah, quien la acompañó al inicio de su cautiverio. Sin embargo, el jagán ordenó separarlos y posteriormente hizo estrangular al niño para destruir a la familia de su enemigo.[83]
Jochi permaneció en la zona alrededor del antiguo mar de Aral, pero Chagatai y Ogedei volvieron al sur para reunirse con su padre;[84] según Hamadani, se reunieron en Taleqan (Taliqan).[10][11] De Hartog cree que en febrero de ese año, Gengis Jan envió a Tolui a invadir Jorasán.[84] Después de descansar en el verano en Taleqan, Gengis Jan, Chagatai, Ogedei y Tolui unieron sus fuerzas para acabar con Jalal ad-Din en la batalla del río Indo.[10][11]
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