El Salmo 144 es el salmo 144 del Libro de los Salmos, parte de la colección final de salmos davídicos, que comprende los Salmos 138 a 145, que se atribuyen específicamente a David en sus versículos iniciales.[1] En la Versión King James sus primeras palabras son «Bendito sea el SEÑOR mi fuerza, que enseña a mis manos a la guerra y a mis dedos a la batalla». En latín, se conoce como «Benedictus Dominus».[2]
En el sistema de numeración ligeramente diferente utilizado en la versión griega Septuaginta de la Biblia, y en la latina Vulgata, este salmo es el Salmo 143.
El salmo se utiliza como parte habitual de las liturgias judía, católica, luterana, anglicana y otras liturgias protestantes; a menudo se ha puesto música.
La siguiente tabla muestra el texto en hebreo[3][4] del Salmo con vocales junto con una traducción al inglés basada en la traducción de la JPS 1917 (ahora en el dominio público).
Versículo | En hebreo | En español |
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1 | לְדָוִ֨ד ׀ בָּ֘ר֤וּךְ יְהֹוָ֨ה ׀ צוּרִ֗י הַֽמְלַמֵּ֣ד יָדַ֣י לַקְרָ֑ב אֶ֝צְבְּעוֹתַ֗י לַמִּלְחָמָֽה׃ | [Salmo] de David. Bendito sea el Señor, mi roca, que adiestra mis manos para la guerra y mis dedos para la batalla; |
2 | חַסְדִּ֥י וּמְצוּדָתִי֮ מִשְׂגַּבִּ֢י וּֽמְפַלְטִ֫י־לִ֥י מָ֭גִנִּי וּב֣וֹ חָסִ֑ית ִי הָרוֹדֵ֖ד עַמִּ֣י תַחְתָּֽי׃ | Mi misericordia y mi fortaleza, mi torre alta y mi libertador; mi escudo y en quien me refugio; el que somete a mi pueblo bajo mí. |
3 | יְֽהֹוָ֗ה מָֽה־אָ֭דָם וַתֵּדָעֵ֑הוּ בֶּן־אֱ֝נ֗וֹשׁ וַתְּחַשְּׁבֵֽהוּ׃ | SEÑOR, ¿qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? ¿O el hijo del hombre, para que Tú lo tomes en cuenta? |
4 | אָ֭דָם לַהֶ֣בֶל דָּמָ֑ה יָ֝מָ֗יו כְּצֵ֣ל עוֹבֵֽר׃ | El hombre es como un soplo; sus días son como una sombra que pasa. |
5 | יְהֹוָה הַטְשָׁמֶ֣יךָ וְתֵרֵ֑ד גַּע בֶּהָרִ֣ים וְיֶעֱשָֽׁנוּ׃ | Oh Señor, inclina tus cielos y desciende; toca las montañas, para que humeen. |
6 | בְּר֣וֹק בָּ֭רָק וּתְפִיצֵ֑ם שְׁלַ֥ח חִ֝צֶּ֗יךָ וּתְהֻמֵּֽם׃ | Lanza relámpagos y dispérsalos; envía tus flechas y desbarátalos. |
7 | שְׁלַ֥ח יָדֶ֗יךָ מִ֫מָּר֥וֹם פְּצֵ֣נִי וְ֭הַצִּילֵנִי מִמַּ֣יִם רַבִּ֑ים מִ֝יַּ | Extiende tus manos desde lo alto; Sálvame y líbrame de las muchas aguas, De la mano de los extraños; |
8 | אֲשֶׁ֣ר פִּ֭יהֶם דִּבֶּר־שָׁ֑וְא וִ֝ימִינָ֗ם יְמִ֣ין שָֽׁקֶר׃ | Cuyo boca habla falsedad, Y su mano derecha es una mano derecha de mentira. |
9 | אֱֽלֹהִ֗ים שִׁ֣יר חָ֭דָשׁ אָשִׁ֣ירָה לָּ֑ךְ בְּנֵ֥בֶל עָ֝שׂ֗וֹר אֲזַמְּרָה־לָ | ¡Oh Dios, te cantaré un cántico nuevo! Con arpa de diez cuerdas te cantaré salmos. |
10 | הַנּוֹתֵ֥ן תְּשׁוּעָ֗ה לַמְּלָ֫כִ֥ים הַ֭פּוֹצֶה אֶת־דָּוִ֥ד עַבְדּ֗וֹ מֵחֶ֥רֶב רָעָ ה׃ | Tú que das la salvación a los reyes, que rescates a David, tu siervo, de la espada que le hiere. |
11 | פְּצֵ֥נִי וְהַצִּילֵנִי֮ מִיַּ֢ד בְּֽנֵי־נֵ֫כָ֥ר אֲשֶׁ֣ר פִּ֭יהֶם דִּבֶּר־שָׁ ֑וְא וִ֝ימִינָ֗ם יְמִ֣ין שָֽׁקֶר׃ | Rescátame y sácame de las manos de los extraños, cuya boca habla falsedad y cuya mano derecha es una mano derecha de mentira. |
12 | אֲשֶׁ֤ר בָּנֵ֨ינוּ ׀ כִּנְטִעִים֮ מְגֻדָּלִ֢ים בִּֽנְעוּרֵ֫יהֶ֥ם בְּנוֹתֵ֥ינוּ כְ זָוִיֹּ֑ת מְ֝חֻטָּב֗וֹת תַּבְנִ֥ית הֵיכָֽל׃ | Nosotros, cuyos hijos son como plantas que crecen en su juventud; cuyas hijas son como pilares tallados a la manera de un palacio; |
13 | מְזָוֵ֣ינוּ מְלֵאִים֮ מְפִיקִ֥ים מִזַּ֗ן אֶ֫ל־זַ֥ן צֹאונֵ֣נוּ מַ֭אֲלִיפוֹת מְר ֻבָּב֗וֹת בְּחוּצוֹתֵֽינוּ׃ | Cuyos graneros están llenos, con todo tipo de provisiones; Cuyas ovejas se multiplican por miles y decenas de miles en nuestros campos; |
14 | אַלּוּפֵ֗ינוּ מְֽסֻבָּ֫לִ֥ים אֵֽין־פֶּ֭רֶץ וְאֵ֣ין יוֹצֵ֑את וְאֵ֥ין צְ֝וָחָ֗ה בִּרְחֹבֹתֵֽינוּ׃ | Cuyos bueyes están bien cargados; Sin brecha, ni salida, Ni clamor en nuestras plazas; |
15 | אַשְׁרֵ֣י הָ֭עָם שֶׁכָּ֣כָה לּ֑וֹ אַֽשְׁרֵ֥י הָ֝עָ֗ם שֱׁיְהֹוָ֥ה אֱלֹהָֽיו׃ | Feliz es el pueblo que se encuentra en tal situación. Sí, feliz es el pueblo cuyo Dios es el SEÑOR. |
El texto se atribuye a David en el Texto masorético. La Septuaginta tiene la especificación adicional de Τῷ Δαυΐδ, πρὸς τὸν Γολιάδ, «David contra Goliat», lo que sitúa el texto en el contexto de la narración de la lucha de David contra Goliat en 1 Samuel 17. La Biblia de Jerusalén señala que el salmo tiene dos partes: se refiere a los versículos 1-11 como un «himno de guerra» y sugiere que los versículos 12-15 retratan «los frutos de la victoria», y también por extensión «la prosperidad de la era mesiánica».[5]
El primer versículo se traduce en la Versión King James (KJV) como
Esto se traduce al hebreo así:
Así, en la KJV, «mi fuerza» se traduce como צורי (literalmente, «mi roca»).
Pero la Septuaginta tiene
poniendo Θεός μου «mi Dios» donde en hebreo dice «mi roca/fuerza». Este fue el texto traducido por la Vulgata Clementina,
Esta traducción al latín fue la que influyó en el cristianismo occidental durante la Edad Media. Con el desarrollo del ideal de la caballería en el siglo XII, el versículo pasó a considerarse una oración adecuada para el guerrero cristiano, y se encuentran referencias a él inscritas en varias espadas altomedievales, sobre todo en el pomo de la Espada Imperial de Otón IV (fabricada hacia 1198).
La Biblia de Jerusalén sugiere que el salmista puede tener en mente una cariátide, una figura femenina esculpida que sirve de soporte arquitectónico.[9]
Este salmo se recita en algunas congregaciones antes de Maariv en Motzei Shabbat.[10] El versículo 15 es el segundo versículo de Ashrei y también es el octavo versículo de Hoshia Et Amecha en Pesukei Dezimra.[11] El versículo 15 del salmo es la oración de Ashrei, y en zemirot. ref> Complete Artscroll Siddur. ref>
Este salmo fue seleccionado para el oficio de Vísperas por San Benedicto de Nursia en el año 530 d. C. Por lo tanto, se interpretaba tradicionalmente durante las Vísperas del viernes, según la Regla de San Benito. Como el Salmo 144 es lo suficientemente largo, Benito lo dividió en dos. Así que los versículos de Deus canticum novum cantabo tibi fueron su división, y las vísperas del viernes tenían solo tres salmos en lugar de cuatro. [12][13]
En la Liturgia de las Horas, el salmo 144 se recita durante las vísperas del jueves de la cuarta semana. El ciclo principal de oraciones litúrgicas dura cuatro semanas. [14]
En el Oficio diario, el Oficio Divino diario de los Ordinariatos personales de uso anglicano Personal Ordinariate, el salmo 144 se recita en la oración de la mañana del día 30 y 31 del mes en el ciclo de 30 días del Libro de Oración o en la oración de la mañana del sábado de la séptima semana en el ciclo de siete semanas.[15]
Michel Richard Delalande, compositor de Luis XIV, escribió un gran motete en 1695 para este salmo (S.44) para los oficios celebrados en la Capilla Real de Versalles.
El poeta alemán Matthias Claudius escribió un poema titulado «Wir pflügen und wir streuen» (en español: «Aramos los campos y esparcimos») que se inspiró en el Salmo 144 y se publicó en 1782. Este poema fue musicado en 1800 por Johann Abraham Peter Schulz. La letra fue traducida al inglés en 1862 por Jane Montgomery Campbell, y desde entonces Aramos los campos y esparcimos se ha convertido en un himno popular que se asocia especialmente con las celebraciones de la temporada de cosecha.
Antonín Dvořák puso un versículo del salmo en checo como comienzo del quinto movimiento de sus Cantos bíblicos.
En el Museo de la Biblia se exhiben algunos fragmentos de la película Salvar al soldado Ryan, en los que Daniel Jackson cita los Salmos 22:19, 25:2 y 144:2.[16]
En septiembre de 2015, una armería de Apopka (Florida) fabricó un AR-15 llamado «Crusader» con el Salmo 144:1 grabado, aparentemente para que «nunca... lo usaran terroristas musulmanes». El Consejo de Relaciones Americano-Islámicas respondió con desaprobación. [17]