El sabar, originario del pueblo serer,[1] es un instrumento de percusión tradicional de Senegal, país del África Occidental, que también es tocado en Gambia. Suele tocarse con una mano y una baqueta o palo. Originalmente, el sabar se utilizaba para facilitar la comunicación con otras localidades vecinas. Los diferentes ritmos del sabar se corresponden con frases y podían oírse desde distancias que alcanzaban hasta los 15 kilómetros.
El sabar se asocia también al acto de aplicar una capa de grasa o similar a un material solido para mejorar su fricción. Sinónimo de lubricar.