Rompimiento de gloria es un término pictórico que hace referencia a un recurso muy habitual en el arte cristiano: la representación del plano espiritual sobre el plano terrenal mediante una ficción de perspectiva ("rompimiento" es la profundidad que se finge en un cuadro, de suerte que desmiente o parece que rompe la superficie).[2]
El efecto buscado es hacer aparecer la Gloria con las figuras de Cristo, la Virgen María o los santos; marcando una separación mediante un grupo de nubes, ráfagas, ángeles y serafines (...) la respiración de un celaje.[3]
Se acomoda particularmente a la representación de apariciones y visiones beatíficas, y a episodios como el Bautismo de Cristo, la Anunciación a la Virgen o la Anunciación a los pastores, y determinadas tipologías de la Trinidad. Es consustancial al tema denominado Virgen en gloria.
Particularmente notables son los "rompimientos de gloria" de los cuadros de El Greco.[5]
La representación de un rompimiento de gloria en escultura representa un particular desafío técnico.