Rectorragia

Summary

La rectorragia (o proctorragia) es un tipo de hemorragia que consiste en la pérdida de sangre no coagulada o fresca a través del ano, bien sola o asociada a las heces. El origen de este sangrado suele localizarse en el colon descendente y en el recto.

Rectorragia
Especialidad gastroenterología
cirugía general
Síntomas sangre no coagulada en las heces

La hemorragia digestiva baja incluye tanto a la rectorragia como a la hematoquecia que es un sangrado rectal de color rojo vinoso mezclado con las heces, lo que sugiere que la causa del sangrado está localizada en el intestino grueso o en el recto. La rectorragia es bastante frecuente (más del 10% en algunas series), siendo mayor la incidencia en personas de edad avanzada.

Etiología

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Las causas de rectorragia son diversas, dependiendo principalmente de la edad del paciente.

Algunos factores de riesgo para la rectorragia son el uso de medicamentos como bloqueadores de los canales de calcio, inhibidores de bombas de protones, e historial de hemorroidectomías, polipectomías, y otros tipos de cirugía intestinal. [1]

Signología y síntomas

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Los pacientes pueden detectar sangre color rojo brillante en sus deposiciones. Signos asociados al sangrado rectal incluyen movimientos intestinales aumentados durante el día, tenesmo rectal, heces duras o abultadas, sensación de urgencia, heces blandas o líquidas, y pérdidas involuntarias de contenido intestinal.[2]

Diagnóstico

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El diagnóstico causal de la rectorragia se establece con la combinación de la anamnesis, exploración física y realización de pruebas complementarias. Es frecuente el testeo contra enfermedades de transmisión sexual en pacientes que practican sexo anal.

  • Anamnesis: El médico suele realizar un interrogatorio sobre la medicación previa consumida como los antiinflamatorios, antecedentes de enfermedad neoplásica como el cáncer colorrectal, episodios previos de sangrado y sobre todo los síntomas acompañantes.
  • Exploración física: En primer lugar hay que valorar el estado general del paciente para saber la gravedad de la rectorragia dependiendo de la tensión arterial, frecuencia cardíaca, la coloración de piel y mucosas y estado de conciencia. La palpación abdominal podrá objetivar masas o puntos dolorosos. La inspección anal y el tacto rectal valorarán la existencia de sangre o tumor en recto o hemorroides externas.
  • Pruebas complementarias: El hemograma, pruebas de coagulación y función renal, junto con las constantes vitales permiten estimar la gravedad de la rectorragia. La colonoscopia urgente se suele realizar en los casos de hemorragia moderada o grave, y de forma diferida en el resto de los casos.

Véase también

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Referencias

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  1. Ferguson, Martha A (2005-11). «Office Evaluation of Rectal Bleeding». Clinics in Colon and Rectal Surgery (en alemán) 18 (04): 249-254. ISSN 1531-0043. doi:10.1055/s-2005-922847. Consultado el 27 de agosto de 2025. 
  2. Eslick, G. D.; Kalantar, J. S.; Talley, N. J. (2009-11). «Rectal bleeding: epidemiology, associated risk factors, and health care seeking behaviour: a population‐based study». Colorectal Disease (en inglés) 11 (9): 921-926. ISSN 1462-8910. doi:10.1111/j.1463-1318.2008.01721.x. Consultado el 27 de agosto de 2025. 
  •   Datos: Q1642049
  •   Multimedia: Hematochezia / Q1642049