El pueblo bafur (también conocido como abafor, baffor, barbara, barabir, bárbaros)[1] se concentró desde el siglo IX en la margen alta del río Senegal, en los territorios enclavados en la sabana al sur de Mauritania y noreste de Senegal.[2] Su región es conocida como Adrar o Djabal Lamtuna.[3] Para algunos autores sus orígenes se remontan al neolítico y habrían formado parte de los pueblos que emigraron del norte del Sahara hacia el sur por la presión del desierto.[4] Otros estudios los sitúan originariamente en la zona del río Draa, en los Montes Atlas. Para esta teoría son un pueblo originariamente de bereberes cenhegíes.[5] Por su parte, documentos portugueses de los siglos XV y XVI diferenciaban como bafur (baffor, abofur) a las comunidades de menor pigmentación o “blancos” y como barbar (barbara, barabir, bárbaros) a los de pigmentación intensa o “negros”, relacionados con los soninké.[1]
Bafur | ||
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Otros nombres | abafor, baffor, barbara, barabir, bárbaros | |
Religión | Islam | |
Etnias relacionadas | bereber soninké | |
Asentamientos importantes | ||
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El nombre bafur llega a través de la tradición local y algunos autores portugueses de los siglos XV y XVI.[3] No deben confundirse con los bafour, pueblo mencionado en la tradición oral local de la región de Bafur, antigua etnia de Mauritania que dio origen a los imraguen y soniké.
Los antiguos documentos árabes los describen como sedentarios y dueños de grandes plantaciones de dátiles. Destacaban por sus cultivos en los oasis, beneficiados por sofisticados sistemas de irrigación.[6] En ella se asentaron también entre los siglos IV y VIII los pastores cenhegíes, emparentados culturalmente con los sedentarios bafur.[5] Según la tradición, sus centros eran pujantes en el siglo XI, si bien no contaban con gran población y fueron luego absorbidos por los pastores bereberes que llegaron más tarde a la región.[5] En el siglo XIX sus territorios quedaron bajo administración del África Occidental Francesa.[7]
Tradicionalmente practicaron una economía de pastoreo trashumante de ganadería bovina y caprina. La pesca en el río Senengal complementó su economía de subsistencia.[8]
Los bafur son mayoritariamente musulmanes aunque se mantienen las prácticas religiosas tradicionales africanas.[9]