El plasma seminal es el componente líquido, que forma la mayor parte del volumen del semen eyaculado de los machos mamíferos.
Mantiene a los espermatozoides aptos para la fecundación.
El plasma seminal es el líquido que resulta de las secreciones de las llamadas glándulas accesorias: principalmentel la glándula prostática y las vesículas seminales, en menor medida por la glándula bulbouretral, la glándula periuretral, los vasos deferentes y, en pequeña medida, las secreciones de los testículos y el epidídimo.[1][2]
La cantidad y composición del plasma seminal humano se han estudiado, para el diagnóstico de afecciones como prostatitis, infertilidad y cáncer.
El Plasma seminal (PS) representa 90-95 % del volumen del semen que es eyaculado.[3][4][5]
El PS mantiene la viabilidad de los espermatozoides eyaculados, hasta su paso a través de la unión útero-tubárica. Las funciones del PS incluyen: la protección de los gametos masculinos del ataque inmunológico de los leucocitos del útero, el mantenimiento de un estado no capacitado y el apoyo metabólico de los espermatozoides.[6][7]
El denominado Plasma seminal (PS) es un producto artificial ya que no existe dentro del cuerpo, y es conformado durante el proceso de estudio del laboratorio. El PS no es un fluido homogéneo, es una mezcla de secreciones y no es un ambiente constante para los espermatozoides.[8]
La comparación del volumen de líquido eyaculado, entre pre-vasectomía y post-vasectomía, reveló que alrededor de 90 % del volumen está compuesto por secreciones de las glándulas accesorias, principalmente la próstata y las vesículas seminales.[2]
Durante la eyaculación, las primeras fracciones son fluidos originados en la próstata, en tanto las últimas fracciones tienen predominio de la secreción de las vesículas seminales.[8]
El Plasma seminal (PS) está compuesto por una compleja variedad de elementos orgánicos e inorgánicos, que pueden no ser cruciales para la fertilización, pero hacen las condiciones adecuadas para la motilidad, la resistencia y el transporte de los espermatozoides en el tracto reproductivo femenino.[9]
Contiene iones inorgánicos, hormonas específicas, péptidos y proteínas, colesterol, ADN y ARN (este dentro de vesículas extracelulares derivadas del epidídimo o la próstata).[7]
El fluido se compone de nutrientes como fructosa y ácido cítrico, prostaglandinas y fibrinógeno.
Los componentes del plasma seminal, como los microARN y las citoquinas, pueden estimular la expresión genética de las células del útero, como una forma de preparar el revestimiento uterino para la concepción y la implantación.[6]
Previo a la eyaculación, las secreciones de las glándulas de Cowper y Littre han lubricado el canal de la uretra.
Estas emisiones del pene erecto conforman el líquido preseminal y forman parte de la respuesta sexual del hombre. El líquido preseminal cumple funciones de lubricación durante la actividad sexual, colabora en la neutralización de la acidez en la uretra y vagina, y contribuye la coagulación del semen.[10]
Las secreciones que quedan en la uretra pasan a formar parte del plasma seminal en la eyaculación. Aproximadamente el 5 % de la eyaculación está formada por las secreciones de estas dos glándulas y conforma la primera fracción.[13]
La formación del plasma seminal, se inicia a partir de las contracciones del músculo liso alrededor de la cola del epidídimo.[14] Las contracciones expulsan a los espermatozoides, inmersos en el fluido de cauda epididimal (FCE también conocido como fluido de cauda epididimario), hacia los conductos deferentes.[15] Este fluido es de naturaleza ácida y contiene proteínas como la β-N-acetilglucosaminidasa y la fibronectina, sintetizadas en el epidídimo y que participan en la maduración de los espermas.[16]
Los conductos deferentes (ductus deferens) conectan la cola del epidídimo con los conductos eyaculatorios. [17][18] En estos tubos también se almacenan espermatozoides inmersos en el cauda epididimal que se distribuyen a lo largo de los ductos. De los epitelios se secretan aniones y proteínas (por ejemplo, acuaporina 9), y se absorben cationes que mantienen un ambiente luminal apto para el almacenamiento del esperma.[19][20][21]
Al final de los conductos, se encuentra la ampolla deferente en donde se secreta ergotioneina, una sustancia antioxidante, y fructosa. Ambas secreciones contribuyen a la viabilidad de los espermatozoides en el plasma seminal.[22]
Durante la eyaculación, los músculos en los conductos se contraen generando una acción peristáltica llevando los espermatozoides, el fluido del cauda epidimimal y el fluido luminal hacia la próstata.
Las secreciones generadas a partir de las contracciones de la próstata representan un volumen de 15 a 30 % del semen.[13]
La próstata es la fuente principal de la fosfatasa ácida, ácido cítrico, inositol, calcio, zinc y magnesio que se encuentran en la eyaculación. [3] También provee al plasma seminal con la proteína albúmina y la hormona oxitocina.[1][23]
Las vesículas seminales contribuye con alrededor de 50 % a 60 % del volumen eyaculado de semen humano. La secreción de las glándulas seminales está compuesta por fructosa (consumida por los espermas a través de la fructólisis) y especies reactivas de oxígeno como superóxido dismutasa, catalasa, par glutatión peroxidasa / reductasa, ácido ascórbico, ácido úrico y tioles (crean una barrera de antioxidantes que protegen a los espermas). También semenogelina (activa la coagulación del semen), péptido C (insulina endógena), ligandos de zinc (para estabilidad de la cromatina espermática), antígenos (previenen una respuesta inmunitaria ante los espermatozoides en el aparato reproductor femenino) y estimulantes de la motilidad de los espermatozoides como potasio, bicarbonato, magnesio, prostaglandinas (E, A, B y F) y prolactina.[24][25]
El plasma seminal (PS) actúa en la regulación de la fertilidad y en la prolificidad en animales y humanos.
El PS modula la viabilidad y la función de los espermatozoides. El PS afecta la capacidad de los espermatozoides para interactuar con el epitelio y las secreciones, que recubren el tracto genital femenino. El PS es portador de señales para el sistema inmunológico de la hembra.