Un piercing superficial (en inglés: surface piercing) es un tipo de modificación corporal que consiste en insertar cuentas, anillos o joyas en zonas que no son cóncavas o convexas.[1] En este caso, la perforación no es tan profunda y penetra solo una parte mínima de la superficie de la piel. Generalmente se realizan dos perforaciones.[2] Las razones para esta práctica obedecen a temas culturales o estéticos.[3]
A veces los pírsines superficiales son difíciles de curar, ya que el cuerpo rechaza los objetos insertados.[4] Un buen procedimiento y una joya adecuada, por ejemplo un pirsin de titanio de grado implante, puede evitar inconvenientes. La práctica implica riesgos, pero si se realiza un buen procedimiento, la herida puede sanar entre 2 y 3 semanas, de lo contrario, podría extenderse por varios años y de manera indefinida. Otro riesgo es que la piel quede con cicatrices después de la remoción.[5]
Existen varias partes del cuerpo donde se puede realizar algún tipo de pirsin superficial.[6] Algunas pueden ser más dolorosas que otras, pero en general, se suele hacer con fines meramente estéticos. Entre las más populares está el de ceja y el de la perforación en el puente de la nariz. El Hand web piercing es una de las menos conocidas y se hace comúnmente entre el dedo índice y el dedo pulgar.[7]
Las personas que se someten a este tipo de modificaciones no están exentas de sufrir riesgos. Los objetos insertados pueden sufrir rechazos y, en algunos casos, la persona puede presentar irritaciones y otros problemas relacionados con el flujo sanguíneo.[8]