Piero di Cosimo, o Piero di Lorenzo (Florencia, 2 de enero de 1462[1] - 12 de abril de 1522) fue un pintor cuatrocentista italiano.
Piero di Cosimo | ||
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Información personal | ||
Nacimiento |
2 de enero de 1462jul. o años 1460juliano Florencia (República de Florencia) | |
Fallecimiento |
12 de abril de 1522jul. Florencia (República de Florencia) | |
Causa de muerte | Peste | |
Educación | ||
Alumno de | Cosimo Rosselli | |
Información profesional | ||
Ocupación | Pintor | |
Área | Pintura renacentista | |
Alumnos | Andrea del Sarto, Fray Bartolomeo y Pontormo | |
Género | Retrato | |
Obras notables | ||
Hijo de orfebre, fue discípulo del pintor florentino Cosimo Rosselli, a quien acompañó a Roma en 1481 tras haber sido éste invitado por Sixto IV para participar en la decoración de los muros laterales de la Capilla Sixtina: Piero colaboró en los frescos Moisés y las Tablas de la Ley y en el Sermón en la Montaña y en honor de su maestro cambió su nombre tras su muerte.
Su única fuente biográfica es Giorgio Vasari en su libro Vida de los mejores arquitectos, pintores y escultores italianos, pero desliza algún error como que murió en 1521, fecha que es repetida en muchos libros o enciclopedias como la Encyclopedia Britannica. Sin embargo, recientes estudios han revelado que murió de peste el 12 de abril de 1522. Vasari le describe extravagante y misántropo, con rasgos extraños en su conducta.
Su obra puede dividirse en pintura religiosa, retratos y mitología. Fue influido por Pollaiuolo, Leonardo da Vinci, Signorelli y finalmente por Rafael y por la pintura flamenca, principalmente por Hugo van der Goes y su Tríptico Portinari de la iglesia de San Egidio del hospital de Santa Maria Nuova en Florencia, de la que toma el modelo de sus paisajes.
Su sentido de lo fantástico, su gusto por los seres extraños y las formas aberrantes fueron otras características de Piero di Cosimo que le valdrán ser redescubierto por los surrealistas, calificándole de excéntrico.[2] Esta inquietud que presenta la obra de Piero aparece también en Botticelli. Su originalidad reside en sus composiciones, sentido de la naturaleza, intimidad y búsquedas de color.
Fue un pintor un tanto ecléctico, de estilo cambiante y que entraña problemas de atribución. El Museo Thyssen-Bornemisza posee un tondo (cuadro circular) que se considera suyo con bastante seguridad: La Virgen y el Niño con ángeles [1].
En la Capilla Sixtina (1481):