El molino de Basinagre de Trucios (Vizcaya) España. Es un molino hidráulico de represa del que las primeras referencias son del siglo XVIII. Formaba un conjunto residencial y productivo característico de los grandes mayorazgos con la ferrería desaparecida en 1830, la habitación del molinero anexa al molino, y un caserío barroco del siglo XVIII, casa torre transformada en palacio del antiguo administrador. Consta de los siguientes elementos:
La única puerta de entrada es de madera y se sitúa en la fachada noroeste perpendicular al vial de acceso, mientras la fachada noreste, al vial, es completamente ciega. La parte trasera queda prácticamente oculta por el arca de agua elevada sobre el plano de acceso y presenta una abertura para permitir la entrada del agua al molino, mientras la fachada sudeste es una medianera con otro edificio.
Interiormente el edificio contiene exclusivamente la sala de molienda en un único espacio sin divisiones, que consta del pasillo de servicio en correspondencia con la puerta de entrada en el lado derecho y en el lado izquierdo ocupando mayor superficie el banco con dos pares de muelas.
Las muelas son de arenisca y constan de dos ruedas circulares levemente convexas, el durmiente y la volante. La durmiente es una rueda estática, fija mediante hormigón. La volante se mueve por el eje vertical de transmisión y rota sobre la durmiente. Ambas piedras presentan leves incisiones o canales y las volantes están ocultas por sendas coronas o guardapolvos hexagonales de madera de aproximadamente 40 cm de altura. La volante se puede mover también en vertical para regular el grado de molienda. Al objeto de montar y desplazar las muelas se conserva un pescante de madera.
Dos tolvas como cajas prismáticas, a modo de embudos, en las que se deposita el grano, sobre cada uno de los pares de muelas. Son de madera y sección troncopiramidal, se alimentan manualmente y tiene capacidad para 100 kg, los clavos de forja para su construcción son del siglo XIX.
Dos estructuras auxiliares, a modo de andamiaje, sustentan cada tolva y sirve para colocar la "carraca", que junto con el "cadillo" y una fina cuerda forman un conjunto que golpea y e inclina la caja móvil situada en la parte inferior de la tolva, regulando la caída del grano hasta el ojo de los guardapolvos y de la rueda.
Dos ejes verticales de madera de roble de sección cuadrangular de 3,25 metros de longitud son la unión entre los rodetes y la volante. Cada eje o árbol presenta en su extremo inferior una rueda hidráulica metálica. La base de los ejes queda empotrada mediante un elemento de bronce llamado Quicio.
El molino de Basinagre posee un alto grado de conservación de sus componentes y mantiene todas las infraestructuras necesarias para su funcionamiento, incluyendo materiales auxiliares, siendo representativo del funcionamiento de esta actividad económica, hoy desaparecida y meramente simbólica, que forma parte de la historia industrial y social de numerosos pueblos de Euskadi.