El mesazonte (en griego: μεσάζων, romanizado: mesazōn, tdl. ‘intermediario’) fue un alto dignatario y funcionario durante los últimos siglos del Imperio bizantino, que actuó como ministro principal y principal asistente del emperador bizantino.
Los orígenes del término se encuentran en el siglo X, cuando a los ministros de alto rango a veces se les llamaba mesiteontes (μεσιτεύοντες), es decir, "mediadores" entre el emperador y sus súbditos (paradinastevo). El título se hizo oficial por primera vez a mediados del siglo XI, cuando fue conferido a Constantino Leicudes, el futuro Patriarca Ecuménico de Constantinopla.[1] En el período Comneno, se otorgaba a altos funcionarios del gobierno que actuaban como primeros ministros de facto, como el guardia de la canícula y el logoteta secreto, pero que aún no habían adquirido una función permanente y específica, ni el poder que lo caracterizaría en años posteriores.[1][2] Más bien, era un título otorgado al principal secretario imperial del momento, quien actuaba precisamente como un "intermediario" entre el emperador y otros funcionarios.[3][4] Esto reflejó el cambio del gobierno bizantino bajo los Comnenos de la antigua burocracia de estilo romano a una clase gobernante aristocrática más restringida, donde el gobierno se ejercía dentro de la casa imperial, como en la Europa Occidental feudal.[5]
El cargo de mesazonte se institucionalizó formalmente en el Imperio de Nicea,[6] donde el titular del mesastikion (como se conocía la función), sirvió como ministro principal del Imperio, coordinando a los demás ministros.[5] Como registra el emperador e historiador Juan VI Cantacuceno, el mesazonte era "necesario por el emperador día y noche".[1] Esta disposición fue heredada por el Imperio Paleólogo restaurado y continuó en uso hasta la caída de Constantinopla en mayo de 1453. El cargo también se usó con la misma función en las cortes bizantinas de Epiro, Morea y Trebisonda. En este último caso, adquirió el epíteto de grande (tdl. ‘megas’).[1]