La membrana basal es una capa de matriz extracelular de sostén y de un pequeño espesor variable, que se encuentra siempre en la base de los tejidos epiteliales y actúa como plataforma para la señalización compleja[1][2] La membrana basal se sitúa entre los tejidos epiteliales, incluidos el mesotelio y el endotelio, y el tejido conjuntivo subyacente.[3][4]
Membrana basal | ||
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![]() | ||
![]() Ilustración esquemática de las capas de la mucosa oral en la que se aprecia la membrana basal | ||
Nombre y clasificación | ||
Latín | Membrana basalis | |
TH |
H2.00.00.0.00005 H2.00.02.0.00004 | |
TH | H2.00.00.0.00005 | |
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Es compleja de ver a microscopio óptico si se tiñe con Hematoxilina-eosina H&E ya que se tiñe de la misma forma que el tejido conjuntivo subyacente. Sin embargo, con la tinción del ácido peryódico de Schiff o (PAS) podemos diferenciarla perfectamente ya que uno de sus componentes son los polisacáridos que, con esta tinción adquieren un característico color fucsia. Las impregnaciones argénticas también la muestran bien.
Al microscopio electrónico se pueden apreciar varias capas:
Los adipocitos, las células musculares y las nerviosas aparecen a menudo recubiertas de lámina basal y en ocasiones también de lámina reticular. Esta estructura pasa a llamarse lámina externa.
Las membranas basales en el humano muestran que sus proteínas y sus dominios están organizados de manera asimétrica, proporcionando propiedades específicas de sus lados.[5]
Algunas de las funciones de la membrana basal son: