Masacre del 30 de agosto

Summary

La masacre del 30 de agosto de 1962 fue una serie de ejecuciones en masa entre los días 30 y 31 de agosto de 1962 ocurridas en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña en Cuba contra miembros de una conspiración que buscaba derrocar al gobierno de Fidel Castro.[1][2]

Masacre del 30 de agosto

El comandante Frank, líder de la conspiración que desemboco la masacre.
Localización
País Cuba
Datos generales
Tipo masacre y asesinato masivo
Causa Conspiración para derrocar al gobierno de Fidel Castro
Histórico
Fecha de inicio 30 de agosto de 1962
Fecha de fin Septiembre de 1962
Desenlace
Muertos 300 a 500 ejecutados

Antecedentes

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El Comandante Evelio Francisco Pérez Menéndez (comandante Frank), en unión de Jesús Faraldo, se dieron a la tarea de crear el Frente Anticomunista de Liberación (FAL), con el propósito de coordinar esfuerzos con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y organizaciones clandestinas, para tomar La Habana y otros puntos de la Isla y derrocar al gobierno de Fidel Castro. En estas actividades Frank contacta con miembros de la Marina de Guerra, de la policía, algunos regimientos y organizaciones clandestinas como el movimiento 30 de Noviembre, la Unidad Revolucionaria, la Asociación Montecristi con Ricardo Olmedo Moreno. Frank hizo contacto a su vez con el Movimiento de Recuperación Revolucionaria con Héctor Fabian. También participaron personalidades conocidas a nivel nacional como Rufo López Fresquet, Felipe Pazos y Justo Carrillo Hernández.[3]​ El Coordinador Nacional del Sector Obrero fue Manuel Fernández Granda (Aníbal).[4]

Conspiración

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Preparativos

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Ya establecida la conspiración, decidieron tomar como fecha el 30 de agosto de 1962 a las 7 de la noche en La Habana. En puntos estratégicos civiles bloquearían las entradas a la capital[3]​ con autos y camionetas para obstruir la entrada de transportes militares e interrumpiría el fluido eléctrico a las 10:00 p. m.[5]

Se fabricar brazaletes con el nombre del Movimiento, que fueron repartidos en la calle a los miembros de la conspiración en para que los usaran el día de la sublevación. Juan Carlos Montes de Oca y Antonio Pons (Tony) fabricaron cocteles Molotov y situaron explosivos para dinamitar el puente Almendares y el Túnel de La Habana. La sublevación se iniciaría a las 9:00pm, cuando explotara la planta eléctrica de Tallapiedra y volaran el puente Almendares y el Túnel de La Habana. A esa misma hora,se reunirian en la Cuarta Estación de Policía, cuartel general de la sublevación, que se establecería allí.[4]

Según el médico Alberto Fibla, quién cumplió 25 años de cárcel por aquella conspiración, el movimiento era de corte democrático. En dicha conspiración militaron hombres de todas las clases de Cuba.[6]​ Por otro lado, partidarios del gobierno de Fidel Castro han acusado que este movimiento fue parte de la operación Mangosta.[5]

Ventura Suárez Díaz sería el encargado de las operaciones en la capital.[6]​ El jefe militar de la operación era Armando Álvarez Margüelles, Coronel Jefe de Plaza del regimiento del Cuartel Moncada que se opuso al golpe de Estado en Cuba de 1952.[4]​ El plan era tomar las estaciones de policías y pequeñas estaciones militares en toda la isla y distribuir armas a elementos civiles contrarios al régimen.[5]​El hecho de que estuvieran tantas organizaciones involucradas en la conspiración facilito la infiltración de los Órganos de Seguridad del Estado. Según Hiram Gonzalez dichas advertencias fueron ignoradas por los conspiradores.[4]

En medio de esos preparativos, fueron detenidos 4 miembros de la conspiración, incluido el organizador nacional Jesús Sierra Luoro. Todos fueron liberados poco días después. 3 de ellos se comunicaron con Tony y le explicaron que los habían soltado con la condición de que informaran sobre las actividades de la organización y que a Sierra le propusieron lo mismo con la advertencia de que si no cooperaban serían detenidos nuevamente y fusilados. Manuel Fernández Granda (Aníbal) siendo informado de la situación sospechó de Sierra, por no haber reportado lo sucedido. Lo sometió a un intenso interrogatorio y logró que confesara llorando que estaba colaborando con el G-2. Aníbal logró convencerlo de que diera información falsa a los agentes castristas, para confundirlos y ganar el tiempo necesario para escapar, pero los Órganos de Seguridad del Estado tenían a otro infiltrado de nombre Omar Fernández Rojas (Pucho).[4]

El gobierno de Fidel Castro logró infiltrar hombres dentro de la organización, por lo que tenía pleno conocimiento de la operación.[3]​ En la mañana del 30 de agosto de 1962 los principales dirigentes de la insurrección ya habían sido detenidos. En total alrededor de 4000[7]​ a 500 personas fueron detenidas por la conspiración,[8]​ el régimen los mantuvo incomunicados en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña.[3]

Ignorante de la situación Tony Pons intento sin éxito comunicarse con Juan Carlos y otros jefes de grupo, así que se dirigió a la Cuarta Estación, como se acordó. Al llegar, la encontró rodeada por un contingente del ejército que incluía tanques y armamento de grueso calibre. La sublevación había fracasado. El descalabro fue profundo y desarticuló a todas las organizaciones que participaron. En medio del caos, Tony Pons asumió la jefatura militar y la de acción, pero sin recursos muy poco pudo hacer. La necesidad de obtener armas los obligó a robarse dos fusiles, y el G-2 consideró que los hermanos Carlos y Juan Salabarría estaban involucrados en el robo, por lo que intentó detenerlos en su casa, pero ambos jóvenes, en un descuido, escaparon por detrás.[4]​ Sara Rodríguez, madre de los conspiradores fue detenida para obligarla a confesar el lugar donde se escondían sus hijos, pero antes de confesar se suicidó.[7]

Ejecuciones

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Rápidamente se celebró un juicio sumario en el que el traidor Omar Fernández Rojas (Pucho) fue uno de los acusadores.[4]​ Solo en el mismo 30 de agosto de fusilaron 75 personas,[9][10][11]​ en los días sucedientes se fusilaron un total de 300[7]​ a 500 cubanos que integraban la conspiración.[6]​ Fueron tantos que usaron 4 pelotones de fusilamiento a la vez, cada uno fusilaba a 4.[12]​ Muchos de los condenados gritaron "“Viva Cristo Rey, Viva Cuba Libre, Muera el Comunismo, Muera Fidel, Viva la Agrupación Católica”.[10][13]​ Fusilaron a los implicados en la conspiración en otras provincias y en Fortaleza de San Carlos de La Cabaña. Destacan los líderes de la conspiración, el coronel Margüelles y el capitán Evelio Álvarez, Juan Carlos Montes de Oca ye incluso a Jesús Sierra Luoro una vez descubrieron que era un doble agente.[14]

La cantidad de ejecuciones fue mayor que la de los fusilados en las vísperas y días subsiguientes a la invasión de Bahía de Cochinos.[7]​ Esta fue la Causa que más fusilados y prisioneros ha agrupado en la historia de la lucha contra la dictadura de Fidel Castro, a pesar de que no se provocó ningún daño material ni nadie resultó lesionado.[4]​ Los que no fueron ejecutados cumplieron largas penas de prisión.[1]

 
Ricardo Olmedo Moreno.

Evelio Francisco Pérez Menéndez fue fusilado más tarde, el 21 de septiembre del mismo año, fecha ordenada por el propio Fidel Castro.[3]​ Tras las ejecuciones de la Causa de Agosto, en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña hubo un receso en los fusilamientos que reiniciaron el 30 de mayo de 1963.[13]​ A Ricardo Olmedo Moreno se le presionó para que apareciera en la televisión nacional y así disuadir a los opositores del régimen, pero él respondió: "No soy un artista, prefiero la muerte a un programa de televisión".[15]​ Tuvo un diálogo con Fidel Castro en el que reprocho:

"Tu solo te amas a ti, ni a Raúl quieres. Eres inteligente y sabes que necesitas de la gente para lograr tus fines, por eso los toleras. Si no fueras tan vanidoso podrías hacer la revolución más linda del mundo, frente a todos los imperialismos y a favor de los cubanos. Pero tu no eres diferente a Batista, por eso te entiendes tambien con los comunistas, igual que Batista, sólo te diferencias de él en que tu amas más al poder que al dinero."

Fidel Castro le interrumpió "Coño, no me compares con ese negro de mierda." Ricardo continuo:

"Fidel, lo dicho, dicho queda. Me fusilarás, pero piensa que cada vez que fusiles a un revolucionario te encontrarás con la repulsa del mundo, de la gente que vale. Sé que moriré mañana. Pudo haber sido diferente de no haber sido delatado. Pierdo la vida, pero contento de no haberme traicionado ni de haber traicionado a nadie."[16]

Ricardo Olmedo Moreno fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento esa noche del 30 de mayo de 1963.[15]

Véase también

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Referencias

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  1. a b «Testimonios sobre la masacre del 30 de agosto de 1962». Martí Noticias | Martinoticias.com/. 31 de agosto de 2018. Consultado el 20 de abril de 2024. 
  2. Franqui, Carlos (1989). Vida, aventuras y desastres de un hombre llamado Castro. Planeta. p. 340. ISBN 978-968-406-145-3. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  3. a b c d e «LA MASACRE DEL 30 DE AGOSTO DE 1962». www.autentico.org. Consultado el 20 de abril de 2024. 
  4. a b c d e f g h Herrera, Hiram Gonzalez (14 de octubre de 2016). Mi Lucha Por la Libertad. Eaglelitho.com. ISBN 978-0-9967471-6-5. Consultado el 7 de marzo de 2025. 
  5. a b c Vivanco, Jacinto Valdés-Dapena (29 de septiembre de 2016). Operación Mangosta: Preludio de la invasión directa a Cuba. RUTH. ISBN 978-959-211-402-9. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  6. a b c Ros*, Enrique (14 de julio de 2021). «El relato histórico por entrega: El Clandestinaje en Cuba». Libre Online. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  7. a b c d «CUBA: ArtÍculo de Enrique del Risco sobre masacre del 30 de agosto de 1962.». www.cubademocraciayvida.org. Consultado el 20 de abril de 2024. 
  8. «Cuba Archive - Case 3853». database.cubaarchive.org. Consultado el 20 de abril de 2024. 
  9. General, Inter-American Commission on Human Rights Secretary (1963). Informe sobre la situación de los presos políticos y sus familiares en Cuba. Union Panamericana. p. 31. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  10. a b «Cuba 1963 - Capitulo IIIa». www.cidh.org. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  11. Álvarez, José (21 de diciembre de 2015). Tu libertad no es mía. Altera. ISBN 978-84-16405-99-2. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  12. Campos, Julieta (9 de mayo de 2012). La forza del destino. ALFAGUARA. ISBN 978-607-11-1833-2. Consultado el 20 de abril de 2024. 
  13. a b El Presidio político en Cuba comunista: testimonio. ICOSOCV Ediciones. 1982. p. 278. Consultado el 23 de abril de 2024. 
  14. Herrera, Hiram Gonzalez (14 de octubre de 2016). Mi Lucha Por la Libertad. Eaglelitho.com. ISBN 978-0-9967471-6-5. Consultado el 7 de marzo de 2025. 
  15. a b «Cuba Archive - Case 4667». database.cubaarchive.org. Consultado el 7 de marzo de 2025. 
  16. «Ricardo Olmedo». www.autentico.org. Consultado el 7 de marzo de 2025. 
  •   Datos: Q125572653