Mariano Torrente fue un diplomático, economista y escritor español.[1] Nacido en Barbastro el 12 de octubre de 1792. Miembro de una familia acomodada, recibió una buena educación que lo hizo liberal y por esto sirvió en la intendencia del ejército napoleónico de Zaragoza en 1811 a las órdenes del vizconde Charles-Victor Prévost d'Arlincourt (1788-1856),[2] pero de afrancesado[1] pasó al ejército británico, donde fue secretario de sir Robert Hugh Kennedy (1772-1840), comandante de la 6ª división, quedando a cargo de proveer de víveres a las fuerzas aliadas.
Apoyó la restitución del absolutismo por Fernando VII.[1] Se instaló en 1814 en Madrid pero al año siguiente viajó a Civitavecchia para ser cónsul en los Estados Pontificios. En 1822 es nombrado cónsul en Livorno Gran Ducado de Toscana y en 1823 conoce a Agustín de Iturbide en Londres. Durante el año siguiente pasa por Calais, París y Livorno hasta volver a Madrid. En su obra Historia general de la revolución hispanoamericana sintetiza y defiende la causa realista y argumenta a favor de la reconquista de las Indias.[3]
En 1834 se vuelve tesorero en La Habana[4] y en 1837 se hace intendente de la provincia. Destaca por su labor periodística y literaria y su defensa de la inmigración africana, en calidad de trabajadores no remunerados.[4] [5]Volvió a España en 1840 para ser intendente del ejército de Ultramar. En 1843 es electo diputado por Huesca para las cortes durante la Regencia de Espartero. Cuando estas se disolvieron volvió a La Habana, donde se estableció de forma definitiva. Murió el 28 de julio de 1856.