Manuel Serrano Renda (nacido en El Guabo, inscrito en Machala, 1844 — Quito, 28 de enero de 1912) fue un militar, general y montonero liberal ecuatoriano.
Manuel Serrano Renda | ||
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Información personal | ||
Nacimiento |
1844![]() | |
Fallecimiento |
28 de enero de 1912 (68años)![]() | |
Nacionalidad | Ecuatoriana | |
Familia | ||
Padres | Leandro Serrano y Rosa Renda. | |
Información profesional | ||
Ocupación |
Militar General | |
Lealtad |
Ecuador (1890-1912) | |
Rango militar | General | |
Conflictos | Revolución liberal de Ecuador | |
Nacido en El Guabo e inscrito en Machala, en 1882 se alistó en el ejército y luchó contra Ignacio de Veintimilla, un enfrentamiento que terminó en la batalla del 9 de julio de 1883, que puso fin a la dictadura de Veintimilla.
Pasado un tiempo apoyó:
La sublevación por la causa de la Venta de la Bandera hecha por el presidente Luis Cordero Crespo, así el 9 de mayo de 1895 se libró la Batalla de las Carretas avanzando decididamente sobre Machala. Hecho considerado el inicio de la Revolución liberal de Ecuador.
Terminada la campaña fue designado en 1906 jefe de las tropas de Machala, también ocupó varias cargos como: Presidente del Concejo Cantonal de Machala, Gobernador de la provincia de El Oro, Intendente General de Policía del Guayas, Jefe de la Primera Zona Militar de Quito, y otros más que lo valieron del respeto de sus compatriotas.[1]
En los últimos días de enero de 1912, ya concluida la guerra civil que enfrentó a partidarios de Eloy Alfaro y Leonidas Plaza, en Huigra, Naranjito y Yaguachi; después de suscripción del denominado Tratado de Durán. Arribó a Guayaquil desde Machala para saludar y reconfortar a los perdedores, principalmente a su amigo, el general Eloy Alfaro, pero los placistas lo aprehendieron y fue acusado de traición, debido a que se negó a atestiguar en contra de Pedro J. Montero, que era quien había iniciado la confrontación armada. Pero, a la sazón, se le ofreció poder salir en libertad si a cambio renunciaba a su rango militar, a lo que él respondió: «»¡Eso no! ¡Eso es inaceptable!».
Finalmente fue asesinado, dentro de los acontecimientos que se suscitaron, en Quito, el 28 de enero de 1912. Suceso histórico que ha pasado a conocerse como la Hoguera Bárbara.[1]