El juego del mallo es un juego de alta sociedad que aparece en España a principios del siglo XIII, desde variantes muy similares jugadas en Italia, Francia e Inglaterra (llamadas pallamaglio, paille-maille y pall-mall respectivamente).[1] Es muy similar al croquet inglés actual, del que se diferencia porque se gana haciendo el recorrido en el menor número de golpes, no en el menor tiempo.[1]
El nombre inglés y francés vendría originalmente del juego italiano pallamaglio, que a su vez deriva de las palabras latinas palla (‘bola’) y malleus (‘martillo’).[2] En español quedó solo con el segundo formante, malleus > mallo.
Se jugaba con una pelota de madera, tela gruesa y una especie de raqueta, pala ancha de madera, con la que el jugador tenía que golpear a la pelota con una especie de martillo de madera y realizar con ella el recorrido estipulado, desde el jalón de salida al de llegada pasando por debajo de ocho a diez arcos colocados en el campo de juego, en el sentido que se hubiera estipulado. Solían jugar ocho jugadores a la vez, cada uno con su propia bola, aunque también se podía jugar en dos equipos de cuatro.[1]
Se pueden mencionar los siguientes lances singulares del juego:[1]