Magistra vitae es una expresión latina, utilizada por Cicerón en su De Oratore como una personificación de la historia, a la que califica como "maestra de vida". A menudo es citada como Historia est magistra vitae, transmite la idea de que el estudio del pasado debe servir como una lección para el futuro, y fue un importante pilar de la historiografía clásica, medieval y renacentista.
La frase completa es: