Linda Mary Montano (Saugerties, 18 de enero de 1942)[1] es una artista de performance estadounidense, cuyo trabajo explora la relación entre arte y vida mediante rituales y performances de larga duración, algunas extendiéndose durante varios años. A través de interacciones individuales y talleres colaborativos, investiga cómo el arte puede influir en la vida cotidiana, con un enfoque en la energía espiritual y la disolución de fronteras entre ambas esferas.
Linda Montano | ||
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Información personal | ||
Nacimiento |
18 de enero de 1942 Saugerties (Estados Unidos) | (83 años)|
Nacionalidad | Estadounidense | |
Información profesional | ||
Ocupación | Artista de performance | |
Área | Performance | |
Nació en Nueva York y se crio en una familia católica, en la que sus padres que tocaban en una orquesta.[2] Su interés por el ritual católico y su deseo de prestar servicio humanitario le llevaron a unirse al noviciado de las Dominicas de Maryknoll, después de un año de estudiar en la Universidad de New Rochelle. Sin embargo, después de dos años, sufrió anorexia[3] y regresó a la universidad, donde se graduó en 1965 como escultora. Durante la década de 1960, combinó sus estudios con sus primeras incursiones en la performance, a la que se dedicó exclusivamente en 1971.[4] En ese periodo, se casó con el fotógrafo Mitchell Payne y se distanció de la Iglesia Católica, aunque reconoció la influencia de su educación religiosa en su trabajo, especialmente en su disciplina y ética laboral.[5] Su primera gran performance, Chicken Woman (1972), surgió de su exposición de MFA en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde exhibió pollos vivos en jaulas minimalistas en el techo del edificio de arte, una instalación iniciada en 1969 bajo el título The Chicken Show.[6]
En 1970, se trasladó con su esposo a San Francisco,[6] donde realizó performances como Handcuff (1973), en la que permaneció atada a otros artistas, y Three Day Blindfold (1974), donde vivió tres días con los ojos vendados. La muerte accidental de Payne la llevó a explorar el arte como herramienta de sanación. En Mitchell’s Death (1978), combina video y performance para relatar su experiencia tras la noticia, su relación con Payne y el apoyo de su pareja, la compositora y música Pauline Oliveros.[7][8] Durante la pieza, con el rostro cubierto de agujas de acupuntura, narra los hechos con un canto monástico, explorando el impacto emocional del sonido en la memoria.[9] Profundizó en la relación entre arte y espiritualidad viviendo en un monasterio zen durante tres años y en Ananda Ashram en la década de 1980, donde estudió con Ramamurti Mishra durante más de 30 años.[10] En 1983, colaboró con el artista taiwanés Tehching Hsieh en una performance en la que permanecieron atados por una cuerda durante un año.[11] A finales de la década, comenzó a impartir talleres sobre sexualidad sagrada junto a Annie Sprinkle y Barbara Carrellas, con quienes creó MetamorphoSex, luego renombrado El Arte del Amor, un evento que combinaba taller, ritual y performance, presentado por primera vez en Texas en 1995.[12]
Entre 1984 y 1991, llevó a cabo el proyecto Siete años de arte viviente, en el que adoptó una vestimenta monocromática y pasó tiempo en habitaciones de colores asociados con chakras específicos.[13] Posteriormente, continuó con Otros siete años de arte viviente, dedicándolo a la memoria de su madre, pero sin el uso de colores. Desde 1998, ha extendido esta práctica a otros artistas a través de ciclos de colaboración.[14] Fundó el Art/Life Institute, un espacio de residencia para artistas de performance en Kingston, y escribió The Art/Life Institute Handbook, un manual con ejercicios inspirados en su experiencia.[15][16]
Retomó el catolicismo influenciada por su padre, lo que la llevó a asistir nuevamente a misa. Desde 2005, ha visitado diversos lugares de peregrinación católicos para llevar peticiones de oración y organiza retiros silenciosos de tres horas en iglesias. Su trabajo reciente incluye la producción de videos sobre temas de fe, como Padre Lebar: sacerdote católico y exorcista, Santa Teresa de Ávila por Linda Mary Montano y Madre Teresa de Calcuta.[14] [17] También ha llevado a cabo performances de resistencia de tres horas en las que imita a figuras como Paul McMahon y Bob Dylan.[18] Montano donó su archivo a la Biblioteca Fales y Colecciones Especiales de la Universidad de Nueva York en 2013. En 2023, presentó una retrospectiva en el Santa Fe SITE titulada Linda Mary Montano: Always Creative, que consistía en videos, instalaciones, dibujos y perfomances.[19]