El leopardo de Rudraprayag fue un leopardo antropófago macho, conocido como el demonio de Garhwal,[1] que mató a 125 personas[2] y que finalmente fue abatido por el famoso cazador y naturalista Jim Corbett.[3]
A lo largo de ocho años, del 9 de junio de 1918 al 14 de abril de 1926,[4] sembró el terror entre la población en torno al pueblo de Rudraprayag, en la región de Garwhal (India).[3] Aunque no fue el primer félido antropófago en la zona, ya que anteriormente se habían dado casos de tigres y leopardos que atacaban a los peregrinos que pasaban por el valle,[5] se convirtió en el más conocido.[5] Comenzó a alimentarse de personas tras una epidemia de gripe que asoló la región.[4] Debido a la gran cantidad de muertes, la tradición hindú de cremación de cadáveres no pudo llevarse a cabo completamente, y como los leopardos suelen además alimentarse de carroña, bien pudo ser este el principio de su comportamiento antropófago.[4] La gente del lugar no creía que fuera un simple animal, sino un ser maligno o un sadhu, y que solo el fuego podría destruirlo.[5] Pese a los esfuerzos de las autoridades locales y del ejército británico, el leopardo logró sobrevivir a todos los intentos de cazarlo.[6] El caso empezó a ser seguido por la prensa de diez países, e incluso llegó a dar lugar a un debate en el Parlamento Británico.[6] Entonces se pidió a Jim Corbett que le diera caza, y tras una persecución de varios meses, el leopardo fue abatido.[5]
Jim Corbett relató esta larga cacería en su libro, publicado en 1948, The man eating leopard of Rudraprayag.[1] Actualmente, a unos 5 kilómetros de Rudraprayag,[7] se encuentra un pequeño monumento con la inscripción 10 p.m., marcando el lugar y la hora en la que el leopardo fue abatido.[5]