La bahía de Cocinetas o laguna de Cocinetas[1] es una pequeña bahía del Caribe ubicada al sureste de la península de La Guajira, en la frontera entre Colombia y Venezuela al sur de Castilletes. Las aguas de la bahía se comunican con el mar Caribe por un estrecho canal[2] que las conecta con el golfo de Venezuela.[3][4] Por una anomalía histórica[5] las aguas de la laguna pertenecen totalmente a Venezuela[6] hasta la línea de marea alta,[5] pero parte de la costa pertenece a Colombia.[6]
Laguna de Cocinetas | ||
---|---|---|
![]() | ||
Ubicación geográfica | ||
Continente | América del Sur | |
Ecorregión | Península de La Guajira | |
Océano | Mar Caribe | |
Coordenadas | 11°49′22″N 71°22′24″O / 11.822839722222, -71.373459722222 | |
Ubicación administrativa | ||
País |
![]() | |
División |
![]() | |
Mapa de localización | ||
Ubicación (Zulia). | ||
Ubicación (Venezuela). | ||
Localización de la bahía de Cocinetas en azul oscuro | ||
La bahía de 8 kilómetros cuadrados[7] se encuentra en la frontera entre Colombia y Venezuela.[8] La costa del extremo sur, el cual cierra la bahía, es venezolana (Estado Zulia),[9][10] mientras que la costa norte (sin las aguas) es colombiana (departamento de La Guajira). Administrativamente, la bahía está ubicada en la parroquia Alta Guajira[9][10][11] del municipio venezolano de Guajira.[11] En sus cercanías se fundó una de las primeras ciudades en tierra firme suramericana, llamada Santa Cruz, de la que aún prevalecen algunas ruinas de dicha ciudad histórica.[12]
La laguna sirve oficialmente como límite natural entre Venezuela y Colombia en sus secciones norte y oeste desde el año 1900[7] cuando comisión mixta levantó un acta sobre la misma.[7] situación que fue ratificada en el tratado de 1941.[7] Debido a que las aguas de la laguna pertenecen a Venezuela[7] el gobierno venezolano[7] mantiene una constante actividad de dragado[7] para contrarrestar los efectos de la sedimentación.[7]
En 1987[13] el senador colombiano Rodrigo Marín, en compañía de otros parlamentarios, visitó el área con la autorización de la Guardia Nacional venezolana,[13] que impide a cualquier ciudadano venezolano o extranjero acceder al lugar sin permiso.[13] Una comisión de dicha guardia dio la bienvenida a los senadores colombianos en nombre del gobierno venezolano.[13] El senador verificó que los ciudadanos colombianos solo pueden acceder hasta la playa, pero no a las aguas que son controladas por fuerzas militares venezolanas.[13]
En 1997 el gobierno venezolano inicio obras de canalización en el área.[7]