La palabra jaripeo se utiliza para referirse a una forma de rodeo, particularmente a la monta de toros en México,[1] Guatemala,[2] El Salvador,[3] Honduras[4] y Chile.[5]
Sin embargo, jaripeo significa diferentes estilos de monta de toros en los diferentes países mencionados.
En México, principalmente en el centro y sur del país, el jaripeo se refiere al evento en donde jinetes intentan montar toros de reparo hasta que se cansen y dejen de reparar o hasta que los toros los tumben.[6][7] El jineteo de toros estilo rodeo americano, en donde jinetes intentan montar toros de reparo por solamente ocho segundos antes de desmontar, también se practica en México, pero predomina en el norte del país.[8]
En Honduras y Chile también existe el jaripeo de intentar montar toros hasta que dejen de reparar.[9][10]
En Guatemala y El Salvador, se practica el jineteo de toros estilo americano, pero en dichos países se le llama jaripeo.[11][12]
En Nicaragua, Costa Rica y Panamá también hay eventos en donde jinetes intentan montar toros hasta que dejen de reparar, pero en dichos países se conocen como corrida de toros.[13][14][15]
Históricamente, jaripeo era el nombre original para el conjunto de destrezas y habilidades ecuestres y vaqueras del charro mexicano conocidas hoy en día como charreada o charrería.[16][17][18][19][20][21]
Se desarrolló en el siglo XVI y originalmente consistía en montar toros de lidia hasta la muerte, pero luego evolucionó a una competencia en la que los concursantes intentan montar toros de reparo hasta que los animales se cansan y dejan de reparar. Los jaripeos tradicionalmente se llevan a cabo en lienzos charros (otra palabra con la que se pueden conocer es toriles) o plazas de toros, pero también pueden tener lugar en arenas modernas.
La palabra jaripeo deriva del idioma purépecha en el estado mexicano de Michoacán y proviene de Xarhipeo, el nombre de un pueblo en dicho estado.[22] Data del siglo XVI en México, el jaripeo era originalmente una forma de tauromaquia en la que el jinete montaba el toro hasta la muerte.[23] El jaripeo luego evolucionó para ser visto como una prueba de valentía en lugar de simplemente montar el toro hasta la muerte. El objetivo moderno de este evento es intentar montar el toro hasta que se vuelva manso y deje de reparar. En la actualidad, la mayoría de las ocasiones en que se organizan estos eventos son durante las fiestas patronales; festividades que celebran la entidad religiosa que representa al pueblo. Los encargados de organizar los jaripeos suelen ser el gobierno local y los ganaderos de la región.
También se llevan a cabo jaripeos mexicanos en los Estados Unidos en regiones donde radican altas poblaciones mexicanas originarias de los estados de México donde se practica el evento.
Al comienzo de un jaripeo, a menudo todos los participantes y animadores se reúnen mientras el locutor del evento recita una oración llamada La Oración del Jinete. Este momento es la única vez en que la religión puede incorporarse en el evento. Esta oración se dice para clarificar la línea entre la vida y la muerte y sirve como un recordatorio de lo peligroso que puede ser este evento para los jinetes.[24]
La música que tradicionalmente se toca en los jaripeos es música regional mexicana. Dependiendo de la región, normalmente es una banda de viento estilo sinaloense, banda calentana, tecnobanda o un grupo norteño de acordeón o sax tocando en vivo. En ciertas regiones también se toca música pregrabada por un DJ. Las agrupaciones musicales tocan canciones populares durante todo el evento y tocan sones o huapangos durante las montas de toros acompañando las narraciones del locutor del evento. En muchas ocasiones, normalmente se lleva a cabo un concierto-baile por artistas del regional mexicano después de la conclusión de las montas.
Las reinas del jaripeo o las reinas son el lado femenino de un evento de jaripeo. Tradicionalmente, las reinas eran típicamente un grupo de tres a cuatro jóvenes que recién habían cumplido 15 años. Ser una reina implicaba reconocimiento social y servía como una forma de presentar a estas jóvenes en la sociedad, casi como se hace en una fiesta de quinceañera. Las reinas entran a caballo con largos y coloridos vestidos tradicionales mexicanos, saludando al público mientras son seguidas por una docena de hombres a caballo. Hacen un círculo alrededor de la arena antes de detenerse finalmente en el centro, donde luego se presentan los jinetes.
Jinetes son el evento principal en los jaripeos. Llevan chaparreras de cuero y atuendos brillantes. Los jinetes son personas, generalmente hombres, que realizan montas de toros o caballos. En algunas ocasiones, los jinetes compiten entre sí. El formato utilizado para calificar a cada uno y elegir un ganador consiste en ver cuánto tiempo dura el jinete sobre el animal.
El jaripeo en El Salvador es una tradición popular que forma parte de las fiestas patronales de diversas localidades. Se lleva a cabo en plazas de toros y ferias ganaderas, realizando montas al estilo americano de ocho segundos; atrayendo a montadores nacionales e internacionales, así como a un gran número de espectadores.[25]
Uno de los jaripeos más representativos del país se celebra durante el Carnaval de San Miguel, donde las presentaciones tienen lugar en la Plaza de Toros de la ciudad. Este evento cuenta con la participación de montadores de México, Brasil, Nicaragua, Guatemala y Honduras, además de jinetes locales.[26] Las festividades incluyen también exhibiciones ecuestres, como la exposición de caballos de raza iberoamericana, y las populares "toreadas", en las que el público puede interactuar con los toros en la arena.
En el occidente del país, el jaripeo de Juayúa es un evento tradicional dentro de las fiestas patronales en honor al Cristo Negro. Esta celebración combina la destreza de los montadores con la gastronomía local y el clima fresco de la región, atrayendo tanto a locales como a turistas.[27]
Por otro lado, la Feria Ganadera de Santa Ana es otro de los escenarios donde se llevan a cabo jaripeos. En esta feria, además de las montas de toros, se realizan actividades como el juzgamiento de ganado y conciertos musicales que incluyen música norteña, huapango, cumbias entre otros géneros. El evento busca promover el sector ganadero y ofrecer espectáculos para el entretenimiento del público.[28]
El jaripeo es una de las tradiciones más esperadas en las fiestas patronales, con una asistencia de cientos de personas por evento. Sin embargo, también ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los animales, especialmente en las zonas urbanas de San Salvador que argumentan que esta práctica puede representar un riesgo para el bienestar de los toros.[29] En algunos casos, las municipalidades han respondido asegurando que la actividad se desarrolla bajo normativas que garantizan la seguridad de los animales y de los participantes.
El estilo charro es el más antiguo de los estilos de jaripeo moderno. Es normalmente una suerte de la charrería, el deporte nacional de México, donde se conoce como jineteo de toro, pero también se puede llevar a cabo independientemente.
El estilo lazo es el variante más practicado del Jaripeo moderno. Se practica tradicionalmente en el oeste, centro, este y suroeste de México.[30]
El estilo grapa o estilo Colima proviene del estado de Colima y se practica en las mismas regiones del estilo lazo.[30]
El estilo San Luis o estilo potosino proviene de San Luis Potosí. Es tradicionalmente practicado en dicho estado y también en ciertas regiones de estados vecinos.[31]
El jineteo de toros estilo americano, donde el jinete intente montar al toro por solamente ocho segundos, fue influenciado por el estilo charro de la charrería mexicana. Normalmente se practica en el norte y centro de México; siendo parte de un rodeo americano completo con las otras suertes del deporte o como evento individual. Esta es la variación de jineteo de toros más conocida del mundo.[32]