La invernada es uno de los sistemas de recría bovina, usado en países productores de carne. El término “invernada” se emplea principalmente en Argentina, aun también es empleado en Uruguay, Colombia y Perú. Es considerado un americanismo. Es un sinónimo de engorde o engrasamiento de los bovinos con pasturas, a campo, con o sin suplementación, hasta su terminación y posterior envío a faena.[1]
En la segunda década del siglo XIX la ciudad de Buenos Aires consumía unas 50.000 reses anuales. A esta cifra se sumó las necesidades de animales para faena que surgió con la industria de los saladeros en las cercanías de la ciudad, que producían cueros, carne y sebo para exportación. Este aumento de la faena llevó a que se tuvieran que traer por arreo vacunos de lugares cada vez más lejanos, que después de muchos días, llegaban a las cercanías de la ciudad de Buenos Aires flacos y estresados. Por lo que antes de su sacrificio era necesario dejarlos reponer y engordar en buenas pasturas, cerca de cursos de agua, en las cercanías de la ciudad. Para ello los productores contrataban pastoreo, arriendaban o adquirían tierras en la zona, creando una nueva especialización de la ganadería, el engorde o invernada.[2]
Según el tiempo:
Según la tasa de crecimiento: